
De acuerdo con declaraciones recientes recogidas por la prensa internacional, el comisario de Economía y Productividad de la Comisión Europea, Valdis Dombrovskis, ha subrayado que uno de los principales riesgos en caso de una extensión del conflicto en Oriente Próximo tiene relación con la posibilidad de interrupciones en el transporte marítimo a través del estrecho de Ormuz y ataques a infraestructuras energéticas en los países del Golfo. Dombrovskis advirtió desde Bruselas que una situación prolongada de enfrentamientos entre Estados Unidos, Israel e Irán podría dar lugar a un golpe estanflacionario en la economía mundial y europea, caracterizado por un escaso o nulo crecimiento junto con una subida pronunciada de la inflación, según informó el medio que cubrió sus declaraciones a la llegada de la reunión del Eurogrupo.
El medio consignó que Dombrovskis explicó a la prensa que si la escalada militar logra contenerse en un periodo breve, no mayor a un par de semanas, el impacto sobre la economía global y europea sería limitado. Sin embargo, el funcionario europeo expuso que una guerra más extensa generaría aumentos en los precios energéticos, afectaría negativamente la confianza de los mercados, podría alterar las cadenas de suministro y endurecer las condiciones financieras internacionales, dificultando la recuperación económica que afrontan en estos momentos las principales economías occidentales.
Según lo detallado por el medio, el responsable económico comunitario remarcó la necesidad de enfocar los esfuerzos diplomáticos en frenar un agravamiento del conflicto, calificando el escenario de una escalada sostenida como potencialmente “un importante golpe” para la economía del continente. Asimismo, el letón recordó cómo la economía europea todavía se encuentra en proceso de recuperación tras los desafíos recientes, lo que incrementa la vulnerabilidad frente a un episodio de disrupción prolongada en los mercados energéticos.
La perspectiva de Bruselas cuenta con antecedentes recientes de preocupación internacional sobre el suministro energético, en especial después de tensiones militares previas que impactaron en los precios del crudo y el gas a nivel global. El medio reportó que el G7 ha discutido posibles respuestas de emergencia, sin alcanzar hasta el momento un consenso sobre la liberación coordinada de reservas estratégicas de petróleo, una medida que la Comisión Europea evalúa entre los próximos pasos ante eventuales interrupciones de abastecimiento.
Dombrovskis precisó que la idea de recurrir a las reservas de petróleo sigue en discusión. El comisario agregó que la Unión Europea sopesa varias acciones ante la amenaza de un corte en el suministro, considerando la liberación de reservas como una forma de compensar posibles faltantes derivados de la crisis en Oriente Próximo. Esta previsión surge tras el reconocimiento de que la región del Golfo, en especial Irán, desempeña un papel esencial en las exportaciones energéticas globales y toda disrupción tendría consecuencias inmediatas en el mercado internacional.
El medio también consignó que el impacto de una prolongación de la guerra afectaría no solo a la oferta y demanda energética, sino también a la confianza de empresas y consumidores en la Eurozona. Las cadenas de suministro, que ya han enfrentado alteraciones por factores geopolíticos y sanitarios en años previos, podrían experimentar nuevas presiones, lo que plantearía desafíos adicionales a la estabilidad financiera. Además, una subida de precios de la energía se refleja rápidamente en los costes de producción y los precios al consumidor, factores que, según Dombrovskis, pondrían en riesgo la capacidad de recuperación en Europa.
Bruselas manifestó que la orientación inmediata es el esfuerzo en rebajar la tensión y buscar salidas diplomáticas. En las conversaciones con los ministros de Economía y Finanzas de la zona euro, De acuerdo con lo consignado por el medio, se ha puesto el foco en la coordinación internacional ante posibles escenarios de emergencia y la necesidad de actuar rápidamente para evitar un deterioro mayor de la situación económica.
En el análisis de riesgos, la Comisión Europea plantea que las consecuencias de un escenario prolongado se traducen en incrementos de precios y en una debilitación del crecimiento, fenómeno que el comisario describió como estanflación. Este escenario se considera especialmente preocupante por la dificultad de aplicación de políticas económicas que puedan responder simultáneamente al estancamiento y a la inflación.
A la espera de las determinaciones que adopten tanto la Unión Europea como las potencias energéticas del G7, Dombrovskis reiteró la importancia de abordar con urgencia la tensión militar para minimizar los riesgos económicos derivados de la prolongación del conflicto en Oriente Próximo.