Ocho detenidos por un robo con "gran" violencia en Cantabria y planificar un secuestro en Valencia

Un operativo de la Guardia Civil permitió desarticular una red criminal instalada en Madrid, dedicada al asalto de empresarios asiáticos, la extorsión y la organización de actividades ilícitas en locales clandestinos, recuperando objetos robados y descubriendo nuevos delitos vinculados

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En el transcurso de la investigación, las autoridades recuperaron joyas y objetos de lujo, además de identificar una serie de actividades ilegales que implicaban locales clandestinos en la Comunidad de Madrid. En uno de los registros efectuados, la Guardia Civil halló un karaoke y una sala de juegos no autorizada que funcionaba como escenario para la prostitución, el consumo de drogas y apuestas con elevadas sumas de dinero: en una de las mesas se encontraron cerca de 9.000 euros en efectivo. Los operativos también permitieron descubrir una vivienda de alquiler convertida en piso “patera”, así como un espacio donde se almacenaban 9.000 cajetillas de tabaco falsificado de una conocida marca, cuyo origen, según la investigación, se remonta al sudeste asiático y estaban preparadas para su distribución. Todo esto se enmarca en la desarticulación de una red criminal asentada en Madrid, dirigida principalmente contra empresarios asiáticos y caracterizada por el empleo de violencia en sus asaltos y extorsiones, como detalló la Guardia Civil de Cantabria.

De acuerdo con información difundida por la Guardia Civil y publicada en varias plataformas informativas, se llevaron a cabo ocho detenciones —seis hombres y dos mujeres— vinculadas tanto con un robo violento ocurrido en Cantabria como con la preparación de un secuestro en Valencia. Los arrestados, presuntos integrantes de una organización criminal especializada en robos y extorsiones a empresarios relacionados con Asia oriental, se enfrentan a acusaciones de delitos que incluyen robo con violencia, detención ilegal y lesiones. Según publicó la Guardia Civil de Cantabria, la suma sustraída durante el asalto superó los 150.000 euros, correspondiente a joyas, prendas de lujo y un vehículo.

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El operativo, denominado ‘Falan,’ incluyó cinco registros en diferentes puntos de Madrid: Parla, Getafe y los distritos de Salamanca, Puente de Vallecas y Usera. En estas ubicaciones se recuperaron joyas y otros artículos considerados pruebas clave en la investigación del robo, además de evidencias sobre las actividades ilícitas que desarrollaba la organización. La intervención no solo permitió esclarecer el suceso en Cantabria, sino también destapar nuevos delitos relacionados con el grupo, como reportó la Guardia Civil.

Según consignó la misma fuente, las pesquisas comenzaron en 2025 tras el asalto a la vivienda de un empresario dueño de un comercio en Cantabria. Durante el incidente, que se produjo cuando en el domicilio se encontraban cuatro personas, los delincuentes maniataron, amordazaron y golpearon con violencia a una de las personas en la vivienda, con la intención de obtener objetos de elevado valor económico. Aunque participaron seis personas en el robo, la Policía Judicial mantuvo abierta la posibilidad de que existieran más implicados dentro de la red criminal.

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Al finalizar el año 2025, los agentes lograron arrestar en Madrid a cinco de los presuntos autores materiales del asalto, así como a dos cómplices, después de reunir indicios sustanciales que los vinculaban con el robo, la privación de libertad a las víctimas y las lesiones sufridas por estas. Como consecuencia directa de estas detenciones, se realizaron los registros en los distintos inmuebles de la Comunidad de Madrid donde, además de los bienes anteriormente señalados, las autoridades encontraron los locales clandestinos y los pisos vinculados a otras actividades delictivas.

La búsqueda del sexto autor material condujo a los investigadores hasta la provincia de Valencia, donde consiguieron capturarlo en 2026. Según detalló la Guardia Civil, este individuo estaba en seguimiento activo de otro empresario, con la intención de secuestrarlo, lo que evidenció los planes de la red para continuar perpetrando delitos en diferentes regiones.

Actualmente, la Policía Judicial analiza un total de 130 objetos incautados durante los registros. Estos efectos se investigan para esclarecer si están relacionados con otros crímenes cometidos en el territorio español, en particular los dirigidos contra empresarios de origen o vínculos con Asia oriental. El alcance de las actividades de la organización abarca distintas provincias, según recogen los datos expuestos por la Benemérita.

La operación se desarrolló bajo la coordinación del Grupo de Patrimonio de la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Guardia Civil de Cantabria, con la colaboración de efectivos de la Unidad Técnica de Policía Judicial de la Dirección General de la Guardia Civil y equipos de Madrid y Valencia. En la fase operativa también intervinieron enlaces policiales internacionales acreditados en España, en una investigación dirigida desde el Juzgado de Instrucción número 5 de Santander, según detalló la Guardia Civil en su comunicado.

El caso puso en evidencia la complejidad y el alcance de las actividades vinculadas al crimen organizado en el entorno de grandes capitales, como Madrid, donde estas redes instalan su base de operaciones y diversifican sus métodos delictivos. Los resultados de los registros revelaron no solo el empleo de la violencia, sino un entramado de actividades ilícitas articuladas alrededor del juego y la economía sumergida, como la falsificación y la distribución de tabaco, la explotación laboral y la captación de altos volúmenes de dinero en efectivo.

Según la información difundida por la Guardia Civil de Cantabria, la investigación permanece abierta y no se descarta la realización de nuevos arrestos ni el descubrimiento de otros delitos relacionados, a medida que los agentes continúan revisando los objetos incautados y reconstruyendo el alcance de las actividades del grupo.