Más de 6.000 personas participan en una manifestación del 8M marcada por el recuerdo a las víctimas de El Bocal

El multitudinario acto reivindicó justicia para las fallecidas en El Bocal y exigió acciones urgentes contra la violencia machista, con consignas y un manifiesto que clamaron por protección efectiva, igualdad real y cambios que salven vidas

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“Queremos medidas que salven vidas” fue una de las demandas expresadas durante la lectura del manifiesto al cierre de la multitudinaria manifestación del Día Internacional de la Mujer en Santander, que enfocó su reclamo en la necesidad de respuestas institucionales eficaces frente a la violencia machista. Según consignó la Delegación del Gobierno en Cantabria, este 8 de marzo más de 6.000 personas marcharon desde el Paseo Pereda y Calvo Sotelo hasta la plaza del Ayuntamiento, en un acto encabezado por la Comisión 8 de Marzo y marcado por el recuerdo a las seis jóvenes fallecidas en el trágico accidente de El Bocal el 3 de marzo.

De acuerdo con la publicación, el evento estuvo atravesado por un sentido homenaje a las víctimas, que incluyó un pasillo humano para la agrupación musical feminista Percumozas frente a la Catedral, momento en el que la percusión del grupo interrumpió el minuto de silencio dedicado a las fallecidas. El ambiente estuvo dominado por consignas coreadas por los manifestantes, que hacían referencia tanto a la denuncia de la violencia de género como a la reivindicación de derechos: "No es un caso aislado, se llama patriarcado", "Con ropa o sin ropa, mi cuerpo no se toca", "Nos tocan a una, respondemos todas", "No estamos todas, faltan las asesinadas", "Aquí está la resistencia trans" y "Mujeres en precario, violencia a diario".

El medio reportó que la marcha avanzó detrás de una gran pancarta con el mensaje central "Todas las mujeres. Todos los derechos. Todos los días", agrupando a una amplia gama de colectivos. Entre los asistentes figuraron las Asambleas Feministas de Cantabria, las organizaciones sociales Alega, la Plataforma Abolicionista de Cantabria, el Sindicato de Estudiantes, así como sindicatos mayoritarios como CCOO y UGT. También participaron autoridades institucionales, destacando la presencia de la consejera de Inclusión Social, Begoña Gómez del Río, el expresidente regional Miguel Ángel Revilla (PRC), diputados de PP, PRC y PSOE y varios representantes municipales.

Según detalló la Comisión 8 de Marzo, en lo que va de 2026 el balance de víctimas mortales por violencia de género asciende a diez, de las cuales cinco contaban con orden de alejamiento que, tal como denunciaron, "no las protegieron y que llegaron tarde". El manifiesto leído frente al Ayuntamiento criticó con firmeza la ineficacia de algunas de las herramientas actuales, reclamando que el silencio no basta: "no queremos minutos de silencio, queremos medidas que salven vidas". Esta demanda se dirigió a reclamar acciones concretas que permitan evitar nuevos asesinatos y dotar de protección efectiva a las mujeres en situación de riesgo.

Además de exigir medidas para prevenir la violencia machista, durante la marcha también se explicitó la necesidad de políticas públicas que garanticen igualdad de oportunidades. Según publicó el medio, entre las reivindicaciones se incluyó el establecimiento de un sistema de cuidados público, "de calidad, universal y antirracista", que reconozca el trabajo de cuidado mediante un salario. El manifiesto destacó que este tipo de tareas no deberían recaer como una responsabilidad individual, y que el Estado debe abandonar prácticas que perpetúen la violencia sistemática hacia las mujeres más vulnerables.

El acto de Santander se enmarcó dentro de una serie de movilizaciones que se celebraron en otras localidades de Cantabria. Según reportó la fuente original, en Torrelavega se replicó la reivindicación con la lectura del manifiesto del Consejo Municipal de Igualdad y un minuto de silencio dedicado a las víctimas de El Bocal. En Castro Urdiales se congregaron centenares de personas y el edificio del ayuntamiento se iluminó con el lema “Todos los días son 8M”.

La participación de diferentes sectores de la sociedad y representantes institucionales reflejó una amplia demanda de cambio en materia de igualdad y protección, según constató el medio. El recuerdo a las víctimas de El Bocal sirvió como eje articulador de los actos, que además insistieron en la urgencia de una respuesta estatal que sea efectiva ante la violencia contra mujeres, y que promueva la igualdad real en todos los ámbitos sociales.