
El presidente libanés, Joseph Aoun, informó sobre una llamada telefónica recibida de su homólogo francés, Emmanuel Macron, en un contexto de consultas internacionales para monitorear los acontecimientos en Líbano y coordinar esfuerzos que permitan detener el incremento de la violencia militar. Este contacto bilateral tuvo lugar tras una de las jornadas más letales registradas en la región del valle de la Becá, donde una operación nocturna del Ejército de Israel provocó la muerte de al menos 41 personas, incluidos tres soldados libaneses, y dejó 40 heridos, según publicó el Gobierno de Líbano y reportó la agencia Europa Press. El ataque se concentró en la localidad de Nabi Chit y áreas circundantes, en el este libanés, en una escalada que ha elevado significativamente el saldo mortal de la semana a más de 200 víctimas fatales.
Las consecuencias de estos ataques han impulsado reacciones diplomáticas por parte de varios gobiernos europeos. Según consignó Europa Press, el rey Felipe VI realizó una llamada al presidente Aoun con el objetivo de reafirmar el respaldo institucional y la solidaridad de España frente a la situación que atraviesa el país de Oriente Próximo. La conversación, divulgada por el Ejecutivo libanés en la red social X, destacó el apoyo del pueblo español al pueblo libanés e hizo hincapié en el compromiso de España con la estabilidad regional. Además, Aoun agradeció especialmente el papel desempeñado por la fuerza española desplegada dentro de la Fuerza Interina de Naciones Unidas en Líbano (FINUL), valorando su persistencia en el sur del país y su contribución a la seguridad de las comunidades afectadas por el conflicto.
Durante los intercambios diplomáticos, el Gobierno de España expresó una condena clara a los recientes ataques experimentados en territorio libanés, instando al Estado de Israel a observar el cumplimiento de las obligaciones internacionales vigentes en materia de derecho humanitario. Este pronunciamiento se sumó a la llamada previa que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, mantuvo con el presidente libanés el pasado jueves cinco de marzo. En ese contacto, Sánchez reiteró el respaldo de España y solicitó el cese inmediato de la escalada violenta, la destrucción y los actos de guerra. El jefe del Ejecutivo español transmitió el mensaje: “Basta ya de escaladas. No más destrucción. No a la guerra”, de acuerdo con la información difundida en X y recogida por Europa Press.
Estos episodios violentos se enmarcan en una semana especialmente crítica para la población libanesa tras la intensificación de los bombardeos llevados a cabo por las fuerzas israelíes. Según cifras manejadas por autoridades y compartidas por Europa Press, los ataques de los días recientes han generado más de 200 muertes, agravando la situación humanitaria y política del país. Entre los fallecidos registrados en las últimas horas figuran tanto civiles como efectivos militares, subrayando la gravedad de las acciones armadas en áreas residenciales y zonas estratégicas del este de Líbano.
En el ámbito internacional, los diálogos telefónicos entre Joseph Aoun y líderes europeos como Felipe VI y Emmanuel Macron reflejan la inquietud creciente respecto a la estabilidad de la región. Los contactos diplomáticos se mantienen con el objetivo de canalizar apoyos y facilitar esfuerzos orientados a frenar la violencia. El reconocimiento del papel de la FINUL, en el que participan fuerzas españolas, pone de relieve la importancia de la presencia internacional y la cooperación multilateral en escenarios de conflicto, según ha valorado el propio presidente libanés durante sus comunicaciones con mandatarios extranjeros, informó Europa Press.
Los llamados promovidos por el Gobierno de España y Francia durante los últimos días subrayan la preocupación por la escalada militar y la búsqueda de soluciones para evitar un deterioro mayor de la situación en Líbano. Los ataques de la semana y la operación de la madrugada del viernes han incrementado el número de víctimas, consolidando un escenario de crisis. En este contexto, las autoridades libanesas han recibido mensajes reiterados de solidaridad y apoyo, mientras la comunidad internacional observa el desarrollo de los acontecimientos e interviene a través de contactos de alto nivel para intentar desescalar la violencia, según detalla Europa Press.