Felipe VI llama a mandatarios de los países afectados por el conflicto de Irán para trasladar su apoyo

Autoridades del golfo pérsico y del Mediterráneo reciben contactos directos del monarca español, quien expresa solidaridad ante el aumento de la tensión, condena ataques recientes y destaca el respaldo de España a la estabilidad y seguridad en la región

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Durante una serie de comunicados oficiales posteriores a los recientes ataques en la región de Oriente Medio, los presidentes de varios países afectados destacaron la llamada del rey Felipe VI de España como muestra de respaldo y solidaridad. Según informó Casa Real este sábado, el monarca español realizó contactos telefónicos con jefes de Estado y líderes de países del golfo Pérsico y del Mediterráneo Oriental, con el objetivo de expresar apoyo frente al aumento de tensiones ligadas al conflicto entre Irán y otras naciones de la zona.

De acuerdo con la información publicada por Bahrain News Agency, el rey Felipe VI se comunicó con el rey de Bahréin, Hamad bin Isa al Jalifa, reafirmando el compromiso de España con la seguridad y la estabilidad del reino tras el ataque dirigido por Irán contra infraestructuras estratégicas del país. Durante la conversación, Felipe VI transmitió que “España apoya a Baréin en todas las medidas que adopte para salvaguardar su soberanía y proteger su seguridad y estabilidad”. Esta declaración se dio en el contexto del reciente pronunciamiento del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG), organismo que agrupa a los estados del golfo Pérsico, el cual denunció el jueves una agresión iraní que alcanzó la principal refinería de Bahréin, como parte de la respuesta de Teherán a la ofensiva conjunta de Estados Unidos e Israel contra objetivos iraníes días antes.

El impacto de los acontecimientos en Bahréin fue detallado por su Ministerio del Interior, que atribuyó a la “agresión iraní” la llegada de varios proyectiles contra “un hotel y dos edificios residenciales en Manama”, capital del país, aunque las autoridades confirmaron la ausencia de víctimas. El Ejército de Estados Unidos reportó el viernes que Irán disparó contra zonas residenciales en Bahréin, señalando su intención de dar una respuesta proporcional a estos hechos. El medio Bahrain News Agency recogió también la condena de Qatar a los ataques que alcanzaron residencias de personal de la Marina qatarí.

En Líbano, el presidente Joseph Aoun informó en la red social X que recibió una llamada del rey Felipe VI, en la que el monarca español reiteró su respaldo al país en el actual contexto de tensión. La comunicación fue reseñada por el Gobierno libanés, que valoró la postura “firme” de la fuerza española desplegada en el marco de la Fuerza Interina de Naciones Unidas en Líbano (FINUL). Según publicó el medio oficial, Aoun expresó agradecimiento al rey Felipe VI por el apoyo de España a la seguridad y estabilidad en el sur del país y a la región. La llamada precedió a la declaración emitida este sábado por el Gobierno español, condenando categóricamente los ataques sufridos por Líbano y llamando a Israel al respeto del derecho internacional, un pronunciamiento que alineó la política exterior española con las demandas libanesas ante la escalada de violencia.

El presidente de Chipre, Nikos Christodoulides, también informó en la red social X sobre el contacto recibido de parte del rey Felipe VI, así como por parte del príncipe heredero de Arabia Saudí y del presidente de Egipto, para abordar juntos “los acontecimientos profundamente preocupantes” que atraviesa el área. Christodoulides explicó que durante las conversaciones se abordaron “opiniones sobre la situación actual y sus implicaciones para la seguridad regional”, reflejando el carácter multilateral de los contactos diplomáticos en la zona y el interés por compartir análisis y coordinar posturas en el contexto de la crisis.

Según la información confirmada por Casa Real y reportada por medios oficiales, entre las gestiones del monarca español estuvo incluida también una conversación con el príncipe heredero de Kuwait, el jeque Sabá Jaled al Hamad al Sabá. En todos los casos, la línea común de las llamadas de Felipe VI consistió en proyectar la solidaridad de España ante los episodios de violencia recientes, rechazar el uso de la fuerza y subrayar la importancia del respeto a la soberanía y la seguridad nacional como base para una posible reducción de tensiones. Los comunicados destacaron, según las distintas fuentes gubernamentales y periodísticas, la intención de España de respaldar cualquier acción encaminada a la protección de la estabilidad estatal en la zona.

La cadena de acontecimientos que motivó estas gestiones diplomáticas incluyó, según detalló Bahrain News Agency y corroboraron otras fuentes, ataques realizados por Irán en represalia a una operación militar llevada a cabo el sábado anterior por fuerzas estadounidenses e israelíes en territorio iraní. Estos sucesos intensificaron la preocupación por una posible expansión del conflicto más allá de las fronteras iraníes, involucrando de forma directa a terceros países, incluidas infraestructuras civiles y residenciales, tal como sucedió en Bahréin.

El Gobierno español, en paralelo a las gestiones del monarca, emitió comunicados públicos en los que reiteró su condena a los ataques contra países aliados y reafirmó el compromiso permanente de España con la legalidad internacional y la protección de la población civil. Según consignó la agencia Bahrain News Agency y el Gobierno libanés, la participación de fuerzas españolas en misiones como FINUL y el respaldo diplomático en foros multilaterales forman parte de la política exterior activa de España, cuyo foco en la estabilidad de estas áreas de conflicto ha sido subrayado en los últimos años.

La actuación del rey Felipe VI fue reportada por las agencias oficiales de los diferentes países involucrados y recibida por los líderes estatales como un gesto de apoyo internacional, que encuadra tanto en la expresiva condena de los ataques como en la promoción de medidas diplomáticas para evitar una mayor escalada en la región.