Sánchez ve "un extraordinario error" la guerra contra Irán y advierte de que traerá consecuencias económicas

El presidente Pedro Sánchez califica de “ilegal” la ofensiva sobre Irán, advierte que la escalada ya repercute en el bolsillo de los ciudadanos y asegura que España está preparada para afrontar posibles represalias comerciales tras el conflicto

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Tras la reciente subida de los precios del gas y el petróleo, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha insistido en que las consecuencias económicas de la escalada bélica entre Estados Unidos, Israel e Irán ya afectan a los ciudadanos españoles. Según informó el medio El País, Sánchez ha señalado que la ofensiva militar que involucra a Washington y Tel Aviv contra Teherán constituye un "extraordinario error" y, en sus palabras, "vamos a pagar" sus efectos tanto en el terreno económico como en términos de estabilidad internacional. La noticia principal reside en que el mandatario ha calificado de "ilegal" la intervención, ha advertido de represalias económicas y ha garantizado que España cuenta con recursos para responder ante posibles embargos o restricciones comerciales derivados del conflicto.

El medio El País detalló que Sánchez ha evitado la confrontación directa con Donald Trump, presidente de Estados Unidos, pese a las críticas vertidas por este hacia España en los últimos días. En una rueda de prensa celebrada junto al primer ministro de Portugal, Luís Montenegro, al término de la XXXVI Cumbre Hispano-Portuguesa en el monasterio de La Rábida, Sánchez expresó su respeto hacia la presidencia estadounidense y la sociedad de ese país, pero reiteró su desacuerdo con la campaña militar actual. Consideró que la guerra en curso no se ajusta al derecho internacional y justificó su postura afirmando que entre países aliados resulta necesario no solo ayudar, sino también señalar los desaciertos: "Esta guerra es un extraordinario error que vamos a pagar", subrayó el jefe del Ejecutivo, incidiendo en que el conflicto es, en su criterio, completamente "ilegal".

De acuerdo con el medio español, Sánchez manifestó que su rechazo a la acción militar contra Irán se encuentra respaldado por la opinión predominante dentro de la sociedad española. Sostuvo que diversas encuestas difundidas muestran una postura mayoritariamente contraria entre los ciudadanos españoles a la intervención militar, lo cual, según sus palabras, refleja coherencia con la actitud del Gobierno frente a otras crisis internacionales. Puso como ejemplo el apoyo a Ucrania, donde España respalda la posición de Kiev ante "una violación de la legalidad internacional" por parte de Rusia, así como el rechazo al ataque contra la Franja de Gaza basándose en otra trasgresión al derecho internacional. Sánchez puntualizó: "¿Por qué nosotros estamos a favor de la causa palestina y por tanto en contra del genocidio en Gaza? Porque hay una violación flagrante del derecho internacional", según recogió El País.

Sánchez evitó responder por qué España permitió en junio pasado el uso de sus bases por parte de Estados Unidos, cuando Washington desplegó operaciones militares dirigidas a Teherán, y por qué ha tomado una posición diferente en la actualidad, reportó el diario español.

Respecto al impacto de las amenazas de embargo comercial lanzadas por Donald Trump contra España, Sánchez ha expresado que existe "tranquilidad" dentro del Ejecutivo y ha destacado la capacidad del país para hacer frente a dicho escenario. Según consignó El País, el presidente afirmó que España cuenta con "capacidad y margen financiero" sustentados por la situación económica del país, lo que permitiría implementar medidas compensatorias dirigidas a los sectores potencialmente perjudicados. Sánchez recordó que su Gobierno ya ha gestionado cientos de miles de euros en ayudas tanto durante la pandemia como ante la crisis inflacionaria derivada del conflicto ucraniano y, más recientemente, para hacer frente a los daños provocados por temporales.

El presidente del Gobierno recalcó que el Ejecutivo mantiene contactos regulares con los agentes sociales para monitorizar el alcance de las consecuencias económicas y sociales relacionadas con el conflicto. Solicitó a la población que comprenda que los cambios en los precios y eventuales complicaciones económicas no dependen de las decisiones internas del Gobierno, sino del contexto internacional generado por la guerra en marcha, la cual definió nuevamente como "ilegal". Según relató El País, Sánchez advirtió que el país se enfrenta a una etapa de "resaca" caracterizada por el dolor, el sufrimiento y la inestabilidad que —según sus palabras— deberán afrontar conjuntamente todos los españoles.

Durante la misma comparecencia, el primer ministro portugués, Luís Montenegro, expresó su desacuerdo con las "amenazas y acusaciones" dirigidas a España. Según publicó El País, Montenegro resaltó que la relación de su Gobierno con España se basa en la "amistad y cooperación total" y remarcó que ese tipo de presiones no favorecen la relación entre aliados. Confirmó la decisión de Lisboa de no contribuir a una escalada de tensión y reiteró la voluntad portuguesa de contribuir a la distensión en el marco internacional.

Montenegro explicó que Portugal autorizó el uso de una base militar en las Azores a Estados Unidos con motivo del conflicto en Irán. Justificó la medida aludiendo a los intereses nacionales portugueses y a la relevancia de sus asociaciones internacionales, en particular la vinculación a la Unión Europea, la OTAN y Naciones Unidas, según informó el medio español.

El País consignó que Sánchez, pese a expresar su rechazo a la campaña militar, ha defendido la coherencia de la política exterior española en tanto que se fundamenta en el respeto al derecho internacional y en el apoyo a la legalidad en otras crisis, citando los casos de Ucrania y Palestina. El mandatario recalcó que España se encuentra en disposición de proteger su economía y a los ciudadanos ante posibles crisis derivadas del conflicto en Oriente Próximo, comprometiéndose a mantener el diálogo con los principales actores económicos y sociales para adoptar las medidas que resulten necesarias.