La UE reintroduce la obligación de visado para los diplomáticos y funcionarios de Georgia por la represión

Las autoridades comunitarias suspenden temporalmente el acuerdo que permitía a representantes oficiales georgianos viajar sin permisos especiales, en respuesta a “vulneraciones deliberadas y persistentes” de compromisos democráticos y fundamentales por parte del gobierno de Tiflis

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Georgia perdió el acceso preferente a la zona Schengen para sus representantes oficiales después de que el bloque europeo optara por restablecer la solicitud de visado como consecuencia de violaciones reiteradas a los derechos fundamentales y compromisos democráticos. De acuerdo con la información publicada por la Unión Europea, la obligación de tramitar visas para diplomáticos y funcionarios georgianos se mantendrá durante un periodo inicial de doce meses y podrá extenderse si persisten las condiciones que motivaron la decisión.

Según reportó el medio, la medida entró en vigor desde el viernes 6 de marzo, luego de que los Estados miembros de la Unión aprobaran unánimemente la suspensión temporal de la exención de visados que se aplicaba a este colectivo de Georgia. La Comisión Europea precisó en un comunicado que la decisión tiene carácter de represalia frente a la “represión contra manifestantes, políticos de la oposición y medios de comunicación independientes” en el país del Cáucaso, lo que derivó en un “impacto negativo en la situación general” y la constatación de varias trasgresiones de derechos fundamentales y principios jurídicos reconocidos internacionalmente.

El medio detalló que es la primera ocasión en la que la Unión Europea decide aplicar el mecanismo de suspensión de exención de visados, herramienta diseñada para reaccionar de manera inmediata ante episodios graves de regresión democrática, incumplimiento de compromisos sobre derechos humanos o desvinculación de la política común de control fronterizo en estados con los que existen ventajas consulares. Este esquema de intervención permite una respuesta coordinada y limitada en el tiempo, aunque admite prórrogas si no se restablecen las condiciones previas.

En el comunicado oficial difundido por la Comisión, se alude directamente a las acciones emprendidas por las autoridades de Tiflis desde octubre de 2024, incluidas las intervenciones contra movilizaciones ciudadanas, representantes elegidos de la oposición y entes periodísticos independientes, circunstancias que según los servicios comunitarios motivaron ya la revisión de las relaciones bilaterales y el endurecimiento de las condiciones de acceso para personal oficial georgiano a territorio europeo.

El texto de la Comisión apuntó también a la negativa persistente de Georgia a cumplir con la política europea de visados, obligación recogida como esencial para el sostenimiento del régimen de exención anterior. Fuentes de la administración europea consultadas en el documento indicaron que la falta de alineamiento con las directrices comunitarias favorece la revisión inmediata de la relación y abre la puerta a otras posibles sanciones, si la situación de derechos y libertades continúa deteriorándose.

La medida se centra en diplomáticos y funcionarios georgianos que deseen realizar desplazamientos oficiales a cualquier destino dentro del área Schengen. Hasta ahora, estos representantes accedían sin necesidad de visado, beneficiándose de las condiciones especiales acordadas previamente entre ambas partes. A partir de este cambio, deberán solicitar y obtener el permiso consular antes de cada viaje oficial, lo que puede afectar la agilidad y frecuencia de sus movimientos institucionales.

Según la información proporcionada por las autoridades comunitarias y recogida por el medio, el mecanismo permanecerá activo por al menos un año, aunque la duración exacta dependerá de las evaluaciones periódicas que examinarán el comportamiento del gobierno georgiano respecto a los compromisos adquiridos. La posibilidad de reinstaurar la exención estará condicionada a que el Ejecutivo de Tiflis demuestre avances tangibles en materia de respeto a las libertades democráticas, legalidad y adaptación a la política común de visados.

El medio remarcó que esta decisión pretende enviar un mensaje directo sobre las consecuencias de vulnerar los consensos fundamentales de la relación de Georgia con la Unión Europea, relación que incluye acuerdos preferentes, asistencia financiera y colaboración política, siempre supeditados al respeto de los derechos esenciales y al cumplimiento de las obligaciones bilaterales.