Azerbaiyán anuncia la evacuación de sus legaciones diplomáticas en Irán tras el ataque contra Najicheván

El gobierno azerí ordenó retirar a su personal diplomático ubicado en territorio iraní tras el atentado mortal en Najicheván, mientras denuncias y pedidos de explicaciones elevan la tensión bilateral, Irán niega responsabilidades y culpa a un tercer actor

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El presidente de Azerbaiyán, Ilham Aliyev, exigió explicaciones y responsabilidades tras el ataque que causó la muerte de al menos una persona en Najicheván, refiriéndose al incidente como “un acto terrorista por parte de Irán”, según sostuvo la agencia Azertag. Aliyev también anunció que todas las fuerzas armadas y cuerpos de seguridad del país se encuentran en estado de máxima alerta, preparadas para responder a eventuales situaciones que pudieran surgir tras el atentado. El jefe de Estado precisó que espera que Teherán ofrezca disculpas y garantice el procesamiento de los responsables, advirtiendo que quienes cometieron el ataque “lo lamentarán”, en declaraciones recogidas por el medio azerí.

Siguiendo lo informado por Azertag, el ministro de Asuntos Exteriores de Azerbaiyán, Jeyhun Bayramov, comunicó la evacuación de la Embajada en Teherán y el Consulado en Tabriz, en respuesta directa al ataque con drones que la víspera alcanzó el aeropuerto del exclave de Najicheván. Bayramov detalló que estas acciones forman parte de un conjunto de “medidas de seguridad adicionales” adoptadas por el Ejecutivo azerí y anticipó que podrían tomarse nuevas medidas una vez concluyan las investigaciones en curso para esclarecer los hechos.

De acuerdo con lo publicado por Azertag, el incidente que detonó la crisis diplomática fue el ataque con drones registrado el jueves en Najicheván, un territorio autónomo azerí enclavado entre Armenia, Irán y Turquía, físicamente separado del resto de Azerbaiyán. La agresión impactó en el aeropuerto local y se cobró al menos una víctima fatal, elevando la tensión en una zona que históricamente figura como uno de los escenarios más complejos del Cáucaso Sur.

Aliyev calificó el ataque como un desafío directo a la soberanía azerí e instó a Irán a rendir cuentas por el hecho, subrayando que “las autoridades iraníes deben dar una explicación a Azerbaiyán, presentar disculpas y hacer que los responsables de este acto terrorista sean procesados”. El líder azerí además recalcó que no se tolerarán provocaciones de este tipo y reiteró la disposición de las fuerzas armadas y de seguridad del país para responder de forma adecuada según evolucionen los acontecimientos.

El medio Azertag reportó también que el gobierno azerí está supervisando la situación de su personal diplomático en Irán durante el proceso de evacuación y se mantiene a la espera de los resultados iniciales de las pesquisas que determinarán responsabilidades y eventuales medidas adicionales.

Por su parte, el ministro de Exteriores iraní, Abbas Araqchi, rechazó cualquier participación de Irán en el ataque e insinuó la posible implicación de Israel en el incidente. Araqchi sostuvo que se abrirá una investigación para determinar las circunstancias exactas del atentado y aclaró que su país no estuvo involucrado en esta ni en otras acciones hostiles contra Estados de la región. Según la agencia Azertag, Araqchi mencionó que Israel podría haber actuado con el objetivo de deteriorar la relación entre Teherán y otras naciones de Oriente Próximo.

Según publicó Azertag, las autoridades iraníes han sostenido en repetidas ocasiones que no mantienen vínculos con diferentes ataques ocurridos en Oriente Próximo, en los que señalan la posible intervención de terceros actores, fundamentalmente Israel, como responsable de intentos de desestabilización y provocación entre países vecinos.

Los acontecimientos han generado preocupación y han agudizado el clima de tensión diplomática entre Bakú y Teherán, un vínculo que ya atravesaba momentos delicados debido a discrepancias históricas, conflictos regionales y la competencia geoestratégica en torno a zonas fronterizas sensibles, informó Azertag. El desarrollo de la investigación sobre el ataque en Najicheván se mantiene como un factor clave para el curso de las relaciones bilaterales, mientras las delegaciones diplomáticas azeríes completan su retirada dentro del territorio iraní bajo una estricta vigilancia.

El episodio registrado en Najicheván constituye el foco más reciente del deterioro en los lazos entre ambos países, y contribuye a la escalada de acusaciones cruzadas sobre la intervención de actores externos, la seguridad fronteriza y la responsabilidad sobre agresiones armadas, según consignó Azertag. Mientras tanto, los esfuerzos oficiales de ambos gobiernos se centran en esclarecer los hechos y mantener medidas de seguridad reforzadas tanto dentro como fuera de sus respectivos territorios.