(Pre) España se aferra a Audrey Pascual para volver a lucir en unos Juegos Paralímpicos de Invierno

Con el inicio inminente de la cita paralímpica en Milán y Cortina d’Ampezzo, la delegación nacional presenta una renovada apuesta con ocho deportistas debutantes, mientras la esquiadora madrileña Audrey Pascual lidera la esperanza de recuperar el protagonismo histórico

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El 50 aniversario de los Juegos Paralímpicos de Invierno coincide este año con un hito inédito para la delegación española: una mayor presencia femenina gracias a la invitación del Comité Paralímpico Español a nuevas figuras como Iraide Rodríguez y la dupla Alejandra Requesens-Victoria Ibáñez. Según publicó el medio, España desembarca en Milán y Cortina d’Ampezzo con una selección renovada y ocho deportistas, todos debutantes en los Juegos Paralímpicos de Invierno de 2024, y con la esperanza de dejar atrás la sequía de podios que marcó la última edición en Pekín.

El medio consignó que Audrey Pascual, esquiadora madrileña de 21 años y campeona de surf adaptado, es la principal carta del equipo nacional en esta edición, que se celebra entre el 8 y el 15 de marzo en Italia. Designada abanderada, Pascual encabeza el grupo tras haber conseguido 17 medallas en la presente temporada de la Copa del Mundo de esquí alpino, incluyendo 10 oros, 6 platas y 1 bronce. Su trayectoria refleja una progresión relevante desde sus primeros resultados destacados a los 15 años, cuando ganó la Copa de Europa, y refuerza las aspiraciones españolas de volver a sumar medallas luego de la ausencia en el medallero hace cuatro años, en unos Juegos en los que Pol Makuri y Víctor González, posteriormente descalificado por un control antidopaje desfavorable, fueron los únicos representantes nacionales.

Tal como detalló la fuente, estos Juegos Paralímpicos se desarrollan en medio de tensiones políticas internacionales que han impactado en su organización y en la conformación de las delegaciones. El medio explicó que la situación en Oriente Próximo, tras ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán y la posterior respuesta de este país, se suma a la controversia por la decisión del Comité Paralímpico Internacional de permitir la participación de atletas rusos y bielorrusos bajo sus propias banderas. Ucrania ha mostrado abiertamente su desacuerdo al decidir no formar parte del desfile inaugural en señal de protesta.

España, que inició su participación en Juegos Paralímpicos de Invierno en 1984 en Innsbruck, llega a esta edición con la mirada puesta en ampliar un palmarés que actualmente se compone de 43 medallas: 15 oros, 16 platas y 12 bronces. El equipo nacional está constituido íntegramente por debutantes en la cita invernal, un reflejo de la dificultad del país para encontrar y formar deportistas en disciplinas de invierno, tal como ocurre también a nivel olímpico. Esta dificultad se evidenció en la edición anterior, en la que la delegación fue mínima.

En esquí alpino, Pascual competirá en cinco pruebas: eslalon, gigante, supergigante, descenso y combinada, categorías en las que ya ha alcanzado podios internacionales a lo largo de su carrera y que representan la mejor oportunidad para España de volver a conquistar una medalla. Participará en la clase LW2-2, correspondiente a deportistas sentadas, tras una amputación bilateral por agenesia tibial lateral. Además de Pascual, María Martín-Granizo, de 19 años, originaria de León y nacida con agenesia femoral en una pierna, se suma al equipo debutando en la clase LW2, una de las más competitivas. En la última Copa del Mundo, subió dos veces al podio con un par de bronces en eslalon y gigante, resultados que alimentan las expectativas de un posible diploma.

El Comité Paralímpico Español recibió invitaciones nominales para incluir a Iraide Rodríguez, de 17 años, especialista en la categoría de deportistas sentadas (LW10-2), y a la pareja formada por Alejandra Requesens, de 23 años, y su guía Victoria Ibáñez, que aporta la única representación con discapacidad visual. Rodríguez, integrante también del Equipo de Promesas Cofidis de Ciclismo, sufrió una paraplejia por infarto medular en la infancia y competirá en eslalon y gigante. Requesens e Ibáñez participarán en gigante y eslalon tras haber terminado cuartas en gigante en la Copa del Mundo de Veysonnaz, la mejor actuación de la temporada para la pareja.

Además, el equipo masculino cuenta con tres representantes en disciplinas variadas. Higinio Rivero destaca por su condición de pionero, ya que será el primer español con presencia en tres deportes en Juegos Paralímpicos: participará en esquí de fondo y biatlón, tras haber sido paralímpico en piragüismo en Tokio y París, donde logró resultados sobresalientes a nivel mundial y europeo. Según reportó el medio, Rivero, vasco de nacimiento, compite en la clase LW10.5 (sentado) tras una lesión medular sufrida en 2013 y afronta este nuevo reto con el objetivo de sumar experiencia y acercarse a los diplomas.

El madrileño Javier Marcos, de 30 años, se une en la clase LW11 para deportistas sentados, tomando parte en las pruebas de gigante y eslalon. El equipo lo completa Emilio Redondo, 'rider' toledano de 25 años, inscrito en snowboard, concretamente en las modalidades de 'banked slalom' y cross dentro de la clase LL2, reservada para deportistas con menor afectación en las extremidades inferiores.

Según detalló el medio, casi la totalidad de la expedición, con excepción de Pascual y Requesens, forma parte del Equipo Allianz de Promesas Paralímpicas de Deportes de Invierno. Toda la delegación está integrada en la estructura de la Real Federación Española de Deportes de Invierno (RFEDI), que debuta en esta edición paralímpica, marcando un nuevo paso para el deporte adaptado en España.

Los Juegos Paralímpicos de Invierno de Milán y Cortina d’Ampezzo no solo suponen un reto deportivo para España, sino que adquieren mayor dimensión por el contexto de las tensiones geopolíticas internacionales y las recientes controversias sobre la participación de delegaciones como la rusa y bielorrusa. El equipo español, bajo el liderazgo de Audrey Pascual y el impulso de una delegación mayoritariamente femenina, busca recuperar el protagonismo perdido en la máxima cita del deporte adaptado de invierno.