Los Veintisiete elogian que los países del Golfo no permitan lanzar ataques a Irán desde sus territorios

Los ministros de la Unión Europea reconocen el compromiso del Consejo de Cooperación del Golfo para impedir el uso de sus territorios en ofensivas contra Teherán, destacando la importancia de la estabilidad regional y la defensa del derecho internacional ante la escalada en Oriente Próximo

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El reconocimiento formal del “derecho inherente” de los Estados del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) a defenderse frente a ataques armados, conforme al artículo 51 de la Carta de la ONU, sustentó el comunicado conjunto emitido por los ministros de Exteriores de la Unión Europea (UE) y del CCG. Según informó el medio, esta declaración enfatizó que Arabia Saudí, Baréin, Kuwait, Omán, Qatar y Emiratos Árabes Unidos pueden adoptar las acciones necesarias para proteger su seguridad y estabilidad tras recientes agresiones atribuidas a Irán, que han afectado infraestructuras civiles, incluidas instalaciones petroleras y zonas residenciales.

De acuerdo con la información publicada, los Veintisiete consideraron especialmente relevante el compromiso renovado por los países del Golfo para impedir que sus territorios sean usados en ataques dirigidos contra Irán. Esta posición surgió en un contexto internacional marcado por la escalada de tensiones en Oriente Próximo y por el reciente debate generado por la negativa de España a autorizar que Estados Unidos utilice bases militares ubicadas en territorio español para lanzar posibles ofensivas contra Teherán.

El comunicado conjunto detalló los esfuerzos diplomáticos que precedieron los ataques recientes, tanto de la Unión Europea como de los estados del CCG. Los ministros de Exteriores destacaron la cooperación realizada para mitigar el conflicto y subrayaron que Arabia Saudí, Baréin, Kuwait, Omán, Qatar y Emiratos Árabes Unidos reiteraron la negativa a que se utilicen sus territorios para operaciones militares ofensivas contra la República Islámica.

Según consignó la fuente, el texto también contiene una condena explícita a los “injustificables ataques” registrados por parte de Irán contra países del Golfo. Los ministros aseguraron que estos eventos han supuesto amenazas directas para la seguridad tanto regional como internacional y han generado “importantes daños” materiales en los estados socios del CCG.

El comunicado dirigido a Teherán exige el cese inmediato de estas acciones y hace referencia a la magnitud de los daños causados en infraestructuras estratégicas. Los ministros insisten en que es imprescindible prevenir una escalada mayor y respaldan la utilización de mecanismos diplomáticos como herramienta primordial de resolución del conflicto, subrayando la importancia de la mediación y el diálogo. La misiva incluyó un reconocimiento particular al papel desempeñado por Omán como mediador entre Estados Unidos e Irán, especialmente en el periodo anterior a la ofensiva militar emprendida el 28 de febrero por Estados Unidos en coordinación con Israel.

La UE y el CCG han pedido que se garantice el respeto pleno al Derecho internacional, al Derecho Internacional Humanitario y a los principios fundamentales de la Carta de Naciones Unidas. Han hecho hincapié en la protección de la población civil y en la necesidad de evitar cualquier acción que pueda agravar el impacto sobre los residentes y las infraestructuras críticas de los países afectados.

Los ministros subrayaron la urgencia de que Irán detenga tanto su programa nuclear como el desarrollo y proliferación de misiles balísticos. De acuerdo con el texto difundido, también se solicitó a las autoridades iraníes abstenerse de toda actividad que pueda tener un efecto desestabilizador en la región o en Europa. Además, la declaración condenó la violencia interna ejercida contra la población iraní, urgiendo el fin de estos episodios.

El comunicado menciona la importancia de mantener el esfuerzo diplomático conjunto con el objetivo de alcanzar una solución duradera que impida a Irán el acceso a armamento nuclear y la continuación de la producción y distribución de misiles balísticos, estableciendo que la restauración de la paz es responsabilidad directa del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.

Adicionalmente, los líderes diplomáticos de la UE y el CCG manifestaron especial preocupación por la seguridad de las rutas marítimas y el espacio aéreo en la región, señalando que la libertad de navegación en áreas clave como el estrecho de Ormuz y Bab el-Mandeb resulta esencial para asegurar la estabilidad de los mercados energéticos mundiales y la integridad de las cadenas de suministro. Los ministros insistieron en que la seguridad de la región del Golfo está intrínsecamente vinculada con la seguridad global y europea, considerándola un pilar clave de la economía mundial, según subrayó el comunicado oficial.

La hospitalidad y el apoyo brindado por los países del Golfo a los ciudadanos europeos en sus territorios recibió un agradecimiento especial en el documento conjunto, el cual anticipa que esta colaboración continuará para facilitar la evacuación y traslado seguro de ciudadanos de la Unión, siempre en coordinación con las autoridades del CCG.

El texto difundido por la fuente refleja el clima internacional de preocupación por la estabilidad en Oriente Próximo y la implicación que estos acontecimientos tienen en la seguridad energética, la protección de los derechos humanos, y la operatividad de la diplomacia internacional bajo los marcos legales establecidos por Naciones Unidas y los tratados multilaterales vigentes.