Díaz monitorizará con agentes sociales los efectos del conflicto en Irán y no descarta nuevas medidas

Yolanda Díaz anuncia un grupo de seguimiento junto a sindicatos y empresarios ante la escalada en Oriente Medio, asegura que el Gobierno cuenta con mecanismos de protección y responde a críticas internacionales sobre la gestión económica española

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Durante el encuentro celebrado en el Ministerio de Trabajo, representantes sindicales y empresariales recibieron información sobre las normativas y dispositivos que el Gobierno considera preparados para afrontar las consecuencias del conflicto en Irán. Según consignó el medio, la ministra Yolanda Díaz enfatizó que este dispositivo se encuentra completamente disponible ante cualquier eventualidad que exija su activación. En este contexto, la noticia principal radica en la creación de una mesa de seguimiento conformada por el Gobierno, sindicatos y organizaciones patronales, cuya función será analizar el impacto de la escalada en Oriente Medio y, llegado el caso, activar nuevas medidas de protección para el empleo y el tejido empresarial en España.

De acuerdo con la publicación, la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo subrayó el compromiso de su gabinete con la monitorización constante de los efectos económicos y laborales derivados del conflicto. La decisión se tomó tras una reunión convocada con CCOO, UGT, la CEOE y Cepyme, justo después de los acontecimientos recientes en la región, como la invasión de Estados Unidos e Israel a Irán y las declaraciones del expresidente estadounidense Donald Trump, quien calificó a España como “un aliado terrible” y anunció una supuesta orden para interrumpir el comercio bilateral.

Según detalló la fuente, Díaz agradeció a los integrantes de las mesas sindical y patronal su predisposición a “estar a la altura del país”. Destacó que la sesión permitió compartir un diagnóstico común de los posibles efectos de la crisis en Irán, y, aunque manifestó su esperanza de que esos efectos no se materialicen, aseguró a los medios presentes que el Gobierno dispone de instrumentos públicos ya desarrollados durante los últimos seis años y que pueden activarse de inmediato.

El Ministerio de Trabajo anunció que la actuación preventiva será la principal estrategia, tal como se hizo durante la pandemia, las crisis derivadas de catástrofes naturales y otras situaciones de emergencia recientes. Díaz declaró que la experiencia previa ha reforzado la capacidad de anticipación de las instituciones, en función de evitar daños mayores y responder con rapidez a cualquier agravamiento de la situación en Oriente Medio. La prioridad será proteger tanto a empresas como a trabajadores ante posibles disrupciones económicas.

El medio citó también la solicitud de los agentes sociales para que el Ejecutivo haga público el impacto fiscal de las medidas que eventualmente se adopten. En respuesta, Díaz reconoció el interés de esta petición y admitió que dicho dato rara vez se divulga, a excepción del impacto de los actuales planes de empleo, cuya información sí fue compartida. Añadió, además, que el coste fiscal de las acciones destinadas a preservar empresas y empleos en España es considerable.

Durante la reunión, el Ministerio proporcionó documentación y explicación sobre las regulaciones que rigen estos dispositivos de emergencia, y dejó establecido que, por el momento, no se ha decidido implementar nuevas medidas. No obstante, la ministra especificó que la mesa de seguimiento tendrá la potestad de recomendar la adopción de nuevas acciones si llegaran a considerarse necesarias a la luz del desarrollo del conflicto. Entre las posibles medidas mencionadas por Díaz, figuran bonificaciones especiales para sectores especialmente vulnerables o afectados.

Tal como publicó el medio, el Ministerio ha buscado transmitir calma a la ciudadanía, subrayando que se cuenta con un “escudo laboral y económico” ya tejido en años recientes, el cual se utilizará de ser requerido. Esta estrategia busca responder de forma anticipada y organizada a potenciales crisis derivadas de la inestabilidad internacional, dando prioridad al mantenimiento del tejido productivo nacional y a la protección social del empleo.

Díaz destacó, según informó el medio, que la coordinación con los agentes sociales forma parte de la respuesta institucional ante cada crisis y que en el pasado, esta colaboración ha demostrado ser efectiva tanto en situaciones sanitarias como en fenómenos naturales, citando el caso de la pandemia, el volcán de La Palma, la DANA y la reciente emergencia en Andalucía. La ministra enfatizó que la misma metodología se aplicará en el contexto de la actual tensión en Oriente Medio.

Finalmente, fuentes del Ministerio citadas reiteraron la disposición a tomar medidas adicionales si, en el marco de la nueva mesa de seguimiento, se detecta que la escalada del conflicto internacional exige una respuesta más allá de las herramientas ya disponibles. La capacidad de reacción conjunta entre Gobierno, sindicatos y empresarios, sostienen desde Trabajo, se mantiene como un eje fundamental de la gestión de crisis, con la intención de minimizar los efectos adversos sobre la economía y el empleo en el país.