El OIEA descarta indicios de "ataques o daños" a instalaciones nucleares en Irán y pide "contención extrema"

Las autoridades nucleares internacionales llaman a redoblar la prudencia por el aumento de la tensión en Oriente Medio tras la ofensiva reciente, mientras supervisan el estado de las centrales iraníes ante posibles riesgos radiológicos y buscan restablecer el diálogo

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La ausencia de incrementos en los niveles de radiación en los países cercanos a Irán se mantiene tras la reciente ofensiva dirigida contra ese país, mientras las autoridades internacionales vigilan de cerca la evolución de los acontecimientos y tratan de restablecer el diálogo con Teherán. Según consignó el medio, el director general del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA), Rafael Grossi, confirmó este lunes que no existen indicios de ataques o daños a las instalaciones nucleares iraníes, y enfatizó la necesidad de "contención extrema" para evitar una escalada de violencia con consecuencias imprevisibles.

El medio detalló que, durante la apertura de una reunión extraordinaria celebrada en Viena, Grossi subrayó que, hasta el momento, tanto la central nuclear de Bushehr, en el sur del país, como el Reactor de Investigación de Teherán no presentan ninguna afectación. El director del OIEA añadió que la organización continúa monitorizando y evaluando cualquier consecuencia potencial de la ofensiva militar lanzada durante el fin de semana por Estados Unidos e Israel.

Grossi destacó que el organismo no ha detectado "un aumento de la radiación por encima de los valores normales en los países que hacen frontera con Irán", según informó el medio. Sin embargo, manifestó preocupación ante el ataque y remarcó que están intentando establecer comunicación con las autoridades regulatorias iraníes, aunque hasta ahora no han obtenido respuesta. Expresó su esperanza de que este canal de intercambio fundamental pueda reabrirse de manera inmediata.

El director del OIEA recordó que tanto Irán como otros Estados de la región, afectados a su vez por ataques de represalia lanzados por Irán, cuentan con plantas nucleares y reactores de investigación activos. “Esto eleva la amenaza para la seguridad nuclear”, puntualizó Grossi, de acuerdo con lo publicado por el medio.

Durante su intervención, Grossi volvió a solicitar a todas las partes involucradas en el conflicto que adopten “una contención extrema para evitar un aumento de la tensión”. El responsable del OIEA reiteró que los ataques contra instalaciones nucleares nunca deben prodigarse, ya que estos hechos pueden dar lugar a la liberación de materiales radiactivos que suponen riesgos graves más allá de los límites territoriales del país directamente afectado.

Grossi advirtió que para prevenir que Irán obtenga armas nucleares y para preservar la efectividad del régimen global de no proliferación es indispensable regresar “a la diplomacia y a las negociaciones”. El OIEA, según resaltó, se mantendrá alerta y continuará supervisando el estado de las centrales y reactores iraníes, notificando a la comunidad internacional de cualquier novedad relevante.

El funcionario, en línea con lo consignado por el medio, reflexionó sobre la permanencia del uso de la fuerza en el ámbito internacional. Precisó que, aun siendo una constante, representa la opción menos favorable. Ratificó su convicción de que la solución más adecuada se encuentra en la mesa de negociación y reiteró la disposición del OIEA para actuar como ente facilitador en dicho proceso. Grossi remarcó la complejidad de la diplomacia nuclear, aunque consideró que, pese a las dificultades, resulta factible avanzar mediante el diálogo.

En relación con los riesgos potenciales, Grossi alertó conforme al reporte del medio que no puede descartarse la posibilidad de fugas radiológicas, circunstancia que podría requerir evacuaciones masivas en importantes núcleos urbanos. Garantizó que el OIEA continuará manteniendo informada a la comunidad internacional y se declaró preparado para intervenir de forma inmediata si la situación lo exigiese.