La Fiscalía pide ampliar las penas de cárcel de dos de los condenados por el asesinato del profesor Samuel Paty

Los fiscales franceses exigen aumentar a dos décadas el castigo a los principales instigadores del crimen contra el docente, al considerar que su campaña previa generó un clima hostil e intimidatorio dentro de la escuela y la comunidad educativa

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Durante el proceso judicial que se desarrolla en París, los fiscales expusieron que el propio Samuel Paty sintió la necesidad de acudir armado con un martillo al colegio días antes de su asesinato, con la intención de protegerse ante el ambiente adverso generado en su contra. Según informó la agencia Europa Press, esta situación se asocia directamente a la campaña previa impulsada contra el docente por Abdelhakim Sefrioui y Bhramin Chnina, señalados como los principales promotores de una serie de ataques en redes sociales que precedieron al crimen ocurrido en octubre de 2020.

El Ministerio Público francés solicitó aumentar la duración de las penas de prisión para Sefrioui, identificado como predicador de origen marroquí, y Chnina, padre de una alumna del instituto donde trabajaba Paty, de 66 y 54 años respectivamente. De acuerdo con Europa Press, la Fiscalía pretende que las condenas pasen de los 15 y 13 años impuestos en primera instancia a 20 años, argumentando que sus actos jugaron un papel determinante en la creación de un clima hostil e intimidatorio en el entorno escolar y en la comunidad educativa del colegio Bois d'Aulne, situado en el departamento de Yvelines, a las afueras de la capital francesa.

Ambos acusados se encuentran en nuevo juicio desde finales de enero, después de recurrir las sentencias originales. En su presentación ante el tribunal especial de París, los fiscales remarcaron la gravedad de la "campaña de odio" propagada en línea, que tuvo como objetivo principal al profesor de geografía e historia tras la difusión en el aula de caricaturas del profeta Mahoma durante una clase sobre libertad de expresión. Esta acción docente fue posteriormente usada en la red por Sefrioui y Chnina para incitar la confrontación hacia Paty.

El asesinato fue perpetrado por Abdulaj Anzorov, un joven de origen checheno, quien decapitó a Paty tras rastrear su identidad y ubicarlo en las inmediaciones del colegio. Europa Press consignó que la acusación subraya la existencia de una "campaña de terror", que habría generado miedo e intimidación en la escuela mucho antes del ataque físico contra el profesor. Testimonios y documentos presentados describen una atmósfera en la que Paty y otros integrantes del centro percibían amenazas constantes, como consecuencia de la exposición en redes sociales y la presión ejercida por los imputados.

Los fiscales pidieron también que, de aprobarse el aumento de las sentencias, se establezca la obligación de cumplir al menos dos tercios de la pena de manera efectiva, sin derecho a reducción por buen comportamiento ni posibilidad de aplicar penas alternativas. Así lo señaló Europa Press, reforzando que la finalidad de esta medida radica en reconocer la gravedad del delito y en evitar que este tipo de campañas de acoso e incitación a la violencia tenga consecuencias mitigadas judicialmente.

El contexto del crimen de Samuel Paty movilizó a la sociedad francesa y reavivó debates sobre la libertad de expresión, laicismo y los riesgos del extremismo violento en entornos educativos. Durante el juicio, tanto la Fiscalía como la defensa expusieron argumentos sobre la responsabilidad individual en la generación de climas hostiles y la repercusión de los discursos difundidos a través de plataformas digitales en situaciones que derivan en violencia física. La cobertura de Europa Press detalló que el tribunal decidirá si acepta o rechaza la petición del Ministerio Público de endurecer las penas y establecer condiciones más estrictas para su cumplimiento por parte de Sefrioui y Chnina.