El CICR pide una "reducción inmediata de la violencia" entre Afganistán y Pakistán

La presidenta del Comité Internacional de la Cruz Roja urge a frenar los enfrentamientos en la zona, advierte sobre el impacto en la población e insiste en la necesidad de garantizar ayuda médica y proteger a los civiles afectados

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La cifra de muertes provocada por los recientes ataques entre Afganistán y Pakistán supera las 200 personas en ambos territorios, según reportó el medio de comunicación que recogió el pronunciamiento de la presidenta del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), Mirjana Spoljaric. En este contexto, Spoljaric solicitó este viernes una reducción inmediata de los enfrentamientos transfronterizos y destacó que la población civil continúa enfrentándose a las consecuencias de la intensificación de los combates.

De acuerdo con lo informado por la fuente, Spoljaric expuso en un comunicado que estas comunidades llevan décadas experimentando los efectos devastadores de la guerra, el desplazamiento y la pérdida de seres queridos. Señaló que la escalada de violencia agrava la ya precaria situación humanitaria en la región y enfatizó la necesidad de proteger tanto a los civiles como a los heridos, y a quienes ya no participan en las hostilidades o nunca tomaron parte en ellas.

Según publicó el medio citado, la presidenta del CICR insistió en que la asistencia humanitaria debe llegar de manera efectiva a todas las personas afectadas. Spoljaric subrayó la importancia de que los hospitales funcionen sin interrupciones y que los servicios esenciales se mantengan accesibles en ambas zonas afectadas por los combates. Además, recordó que tales medidas no constituyen favores, sino obligaciones establecidas por el Derecho Internacional Humanitario, que demandan la protección de la población civil y el respeto a los servicios médicos en contextos de conflicto.

El medio detalló que la Cruz Roja, junto a la Media Luna Roja Afgana y la Media Luna Roja Paquistaní, así como a las autoridades de ambos estados, prepara acciones coordinadas para responder a las necesidades humanitarias surgidas tras los enfrentamientos. La ayuda se centra en el apoyo a los centros de salud que asisten a personas heridas en el contexto de los recientes ataques transfronterizos. No obstante, Spoljaric advirtió —citada por la publicación— que ningún tipo de respuesta humanitaria logra suplir la importancia de una voluntad política enfocada en respetar las normas de la guerra y en priorizar la desescalada de las tensiones entre ambas naciones.

La escalada de hostilidades ocurre poco después de que Afganistán presentara una denuncia ante el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. Según consignó el medio, las autoridades afganas acusaron a Pakistán de realizar bombardeos sobre su territorio, que resultaron en la muerte de más de diez civiles, de acuerdo con el reporte afgano. Por su parte, el gobierno de Islamabad sostuvo que sus ofensivas aéreas se dirigieron contra “campamentos y escondites terroristas” en territorio afgano, como una represalia ante atentados suicidas recientes ejecutados dentro de suelo paquistaní.

El CICR alertó que mientras esto continúa, el sufrimiento de las comunidades en la frontera aumenta, pues se enfrentan no solo a las consecuencias directas del conflicto, sino a las dificultades para acceder a la atención médica y a los servicios básicos. Spoljaric y el organismo reiteraron que la protección de los civiles y la facilitación del acceso humanitario constituyen condiciones mínimas para evitar un deterioro aún mayor de la situación, según detalla la publicación original que recoge la declaración.

A lo largo de la crisis, el CICR manifestó su disposición para colaborar con los equipos de la Media Luna Roja de ambos países y con las autoridades estatales, con el objetivo de fortalecer la atención a las víctimas y garantizar el funcionamiento de los centros de salud en medio del conflicto, reportó el medio citado. La organización internacional también destacó que la asistencia a las personas heridas y desplazadas depende en gran medida del respeto a las normas de guerra y la cooperación de las partes beligerantes, pues únicamente la reducción de la violencia permitirá una mejora significativa en las condiciones humanitarias.

En su comunicado, Spoljaric reafirmó la posición del CICR en defensa del Derecho Internacional Humanitario, subrayando que sus principios buscan proteger a aquellas personas que soportan los efectos más duros de los conflictos armados. Destacó que las acciones de ayuda impulsadas en la región buscan cubrir carencias críticas, aunque resaltó que la distensión y el respeto efectivo a los derechos humanos permanecen como requisitos esenciales para evitar mayores consecuencias negativas sobre los habitantes fronterizos de Afganistán y Pakistán, de acuerdo con la información publicada por el medio especializado en asuntos internacionales.