Bruselas ve un "paso positivo" el respaldo de Orbán a una misión para inspeccionar el oleoducto Druzhba

La Comisión Europea destaca la importancia del apoyo húngaro a una expedición para revisar los daños recientes en el Druzhba, subraya la necesidad de cooperación internacional y mantiene conversaciones con Ucrania para garantizar la seguridad del flujo energético regional

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Durante la semana en la que la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, estuvo en Kiev y solicitó la aceleración de las reparaciones en el oleoducto Druzhba, Bruselas manifestó que enfrenta desafíos significativos para avanzar debido al riesgo de nuevos ataques en la zona. De acuerdo con la información publicada por la Comisión Europea, el respaldo del primer ministro húngaro, Viktor Orbán, a la creación de una misión que inspeccione los daños recientes en el oleoducto Druzhba ha sido calificado como un “paso positivo” en las gestiones internacionales para garantizar la seguridad energética regional. La portavoz de Energía de la Comisión, Anna-Kaisa Itkonen, informó que la disposición de Hungría a apoyar y aceptar las conclusiones de una misión de investigación representa un avance en la coordinación entre Estados miembro tras el ataque ruso del 27 de enero contra una estación de bombeo en Ucrania, que afectó el suministro de petróleo hacia Hungría y Eslovaquia.

Según reportó la Comisión Europea, aún se requiere definir el alcance y la forma concreta que asumiría la expedición, sin confirmación por el momento de si expertos de la propia Comisión participarían en la misión. La portavoz del Ejecutivo comunitario subrayó la necesidad de concretar estos aspectos y sostuvo que los contactos con Ucrania y los Estados miembro son continuos con el objetivo de asegurar la estabilidad del abastecimiento energético. En este sentido, el medio detalló que Bruselas espera que “todos los líderes de la UE cumplan sus compromisos” en la gestión de este incidente, recalcando la dimensión europea de la respuesta ante los daños ocurridos en la infraestructura.

La Comisión Europea explicó que el deterioro del oleoducto Druzhba derivó de un ataque ruso dirigido contra una estación de bombeo ubicada en territorio ucraniano, circunstancia que ha interrumpido el flujo de petróleo. Bruselas condenó estas acciones, considerando que ponen en riesgo la seguridad energética tanto de Ucrania como de la Unión Europea. Según la comunicación oficial, Ursula von der Leyen instó esta semana, durante su estancia en Kiev, a acelerar las labores de reparación. La Comisión reconoció que la situación en la zona es compleja, pues se desarrollan los trabajos bajo la amenaza permanente de nuevos ataques.

En declaraciones recogidas por la Comisión, Anna-Kaisa Itkonen precisó que el organismo comunitario continúa en conversación directa con las autoridades ucranianas. “Estamos en contacto con las autoridades ucranianas sobre este asunto y seguimos trabajando con nuestros Estados miembro para garantizar la seguridad del suministro”, aseguró la portavoz. No obstante, el Ejecutivo comunitario no ha ofrecido datos concretos acerca del calendario previsto para culminar la reparación de la infraestructura. Tampoco confirmó si el oleoducto ya opera a plena capacidad, como sostiene el Gobierno de Hungría, limitándose a indicar que no dispone de información adicional sobre los plazos para la normalización total del servicio.

La reacción de las instituciones europeas sucede tras el anuncio de Budapest en el que se comunicó la firma de un acuerdo bilateral con Eslovaquia para establecer una comisión conjunta destinada a inspeccionar el estado de la tubería. El gobierno húngaro, además, solicitó a las autoridades ucranianas el acceso al lugar afectado para permitir la entrada de inspectores, lo que facilitaría la reanudación de los suministros a Hungría y Eslovaquia por esta vía. Según publicó la Comisión Europea, la interrupción del transporte de petróleo a través del Druzhba, ordenada por Ucrania a finales de enero tras detectar daños en una estación de bombeo, provocó una paralización de las entregas y reavivó las tensiones en torno a una de las principales rutas energéticas de la región.

El Ejecutivo de Bruselas, según consignó el medio, ha reiterado que la restauración de la infraestructura es fundamental para el flujo seguro y estable de crudo hacia los países afectados. Mientras tanto, la coordinación entre Hungría, Eslovaquia, Ucrania y la Unión Europea continúa figurando como un elemento clave en la respuesta a la crisis, ante la imposibilidad de descartar más incidentes similares que comprometan la seguridad del suministro.