La Justicia de Alemania prohíbe clasificar al ultraderechista AfD como extremista

El tribunal administrativo de Colonia ordenó al servicio de Inteligencia alemán no designar a Alternativa para Alemania como agrupación de ideología radical, avalando así el reclamo de la formación política mientras se resuelve el proceso judicial en curso

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El Tribunal Administrativo de Colonia ha establecido que el servicio de Inteligencia de Alemania, conocido como BfV (Oficina Federal para la Protección de la Constitución), debe abstenerse, por ahora, de catalogar públicamente a Alternativa para Alemania (AfD) como agrupación extremista, mientras se resuelve el litigio iniciado por el partido. Según detalló el medio original, la decisión surge en respuesta a una acción de urgencia presentada por la formación política, que denuncia mayor vigilancia de sus actividades por parte de la inteligencia nacional.

Según informó la fuente original, la resolución interrumpe temporalmente la consideración oficial del AfD como partido de ideología radical, un paso que había dado la BfV luego de años de investigación sobre el comportamiento y los planteamientos de la organización fundada en 2013. El tribunal fundamentó su fallo al explicar que, si bien existen indicios suficientes sobre la existencia de actividades dentro del partido que atentan contra el orden democrático liberal, esto no constituye una evidencia generalizada que permita definir al AfD como inconstitucional de manera global.

El fallo especifica que, hasta la emisión de una sentencia definitiva en este procedimiento judicial, el servicio de inteligencia nacional debe abstenerse de hacer pública dicha calificación. En concreto, la madre de la controversia fue la reciente clasificación de la rama de AfD en Baja Sajonia como organización extremista por parte de la BfV, lo que motivó el recurso del partido ante los tribunales, argumentando persecución política y un intento de menos cabo de su imagen ante los votantes.

El tribunal también dejó abierta la posibilidad de recurrir esta decisión ante el Tribunal Superior Administrativo de Renania del Norte-Westfalia, reportó la fuente. Esta vía judicial aún podría modificar el escenario si el recurso prospera en instancias superiores.

La Oficina Federal para la Protección de la Constitución justificó en mayo de 2024 su decisión de calificar a AfD como partido de extrema derecha, luego de considerar comprobadas sospechas sobre sus objetivos políticos. Entre los argumentos presentados por la BfV, se incluyó la siguiente declaración: “La concepción predominante del partido sobre el pueblo, basada en la etnia y la ascendencia, es incompatible con el orden democrático liberal”. Tal como consignó la fuente, la AfD respondió con medidas legales, puntualizando que buscaba impedir mediante los tribunales la vigilancia especial y el descrédito público.

El partido, creado en 2013, ha sido objeto de escrutinio por parte de los servicios de inteligencia alemanes, que llevan a cabo investigaciones sobre distintas formaciones consideradas amenazas para el orden constitucional. Alternativa para Alemania, que ha obtenido representación en parlamentos regionales y en el Bundestag, se ha convertido en el foco principal de preocupación para las autoridades dedicadas a la protección del Estado de Derecho en Alemania.

La clasificación pública de una formación política como extremista puede afectar su margen de acción, su presencia mediática y los derechos electorales de sus integrantes. Por ese motivo, el control judicial sobre este tipo de determinaciones tiene consecuencias importantes para la vida política alemana y sobre el debate respecto a los límites de la legalidad democrática en ese país.

De acuerdo con la misma fuente, este proceso judicial constituye un episodio relevante en la relación entre el sistema de seguridad interior alemán y las fuerzas políticas que ponen en cuestión el consenso democrático tras la Segunda Guerra Mundial. El desarrollo de la causa judicial marcará el futuro de la estrategia del Estado frente a organizaciones consideradas, por algunos organismos oficiales, incompatibles con los valores del sistema democrático.

Hasta que los tribunales no emitan una decisión definitiva, la AfD mantendrá, por lo pronto, su situación legal sin el estigma oficial de extremismo, lo que influirá en su capacidad de acción política y en la vigilancia institucional sobre sus actividades en el territorio federal.