Ecuador escala la guerra comercial y aumenta hasta el 50% el arancel a importaciones colombianas

Quito justifica la subida de la llamada 'tasa de seguridad' contra bienes colombianos por falta de controles en la frontera y responde que la medida es “soberana” y necesaria para enfrentar el narcotráfico entre ambos países

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El Gobierno ecuatoriano ha fundamentado el reciente incremento del arancel a productos colombianos –conocido como “tasa de seguridad”– en la “falta de implementación de medidas concretas y efectivas en materia de seguridad fronteriza” por parte de Colombia, situación que, según el Ejecutivo, le obliga a adoptar una respuesta calificada como “acción soberana”. El Ministerio de Producción, Comercio Exterior e Inversiones de Ecuador comunicó esta justificación a través de sus redes sociales, en un contexto marcado por el aumento de tensiones comerciales entre ambos países. De acuerdo con el medio que reporta la noticia, el conflicto arancelario se acentúa luego de que Ecuador elevara la denominada tasa desde un 30% inicial hasta un 50% que se aplica a las importaciones provenientes de Colombia, bajo el argumento de que la medida responde a “criterios de seguridad nacional” y busca fortalecer la corresponsabilidad entre los dos países en el combate al narcotráfico a lo largo de la frontera compartida.

Según informó el medio, las autoridades ecuatorianas insisten en que el incremento del arancel resulta indispensable ante lo que identifican como insuficiencia de acciones efectivas por parte del Gobierno colombiano frente al problema del narcotráfico en la frontera. El comunicado oficial subraya que Ecuador considera legítima su potestad de adoptar medidas que resguarden su integridad y seguridad internas y sostiene que el agravamiento de la tasa de seguridad forma parte de esa estrategia nacional.

En respuesta a esta política, Colombia anunció la imposición de un arancel del 30% a más de veintitrés productos ecuatorianos, en reciprocidad a la tasa que Quito aplica desde el 1 de febrero a las importaciones colombianas. El medio señala que estas medidas recíprocas han intensificado la disputa comercial entre ambos países, situación que se originó en enero cuando el Gobierno de Ecuador dispuso el gravamen inicial del 30% a productos provenientes de Colombia. Previo a esta decisión, Ecuador ya había aumentado en más de un 900% la tarifa de transporte para el crudo colombiano a través del Oleoducto Transecuatoriano (SOTE), según detalló la fuente.

La guerra comercial ha ido en aumento en las últimas semanas. El Gobierno de Gustavo Petro, presidente de Colombia, presentó una demanda ante la Comunidad Andina de Naciones (CAN) contra la llamada “tasa de seguridad” impuesta por Ecuador. Esta acción legal busca que el organismo regional examine la legalidad de la medida ecuatoriana y determine si incumple normas comunitarias o tratados de libre comercio vigentes entre los miembros.

El incremento arancelario y el establecimiento de nuevas tarifas sobre el transporte de crudo han generado preocupación entre los sectores exportadores e importadores de ambos países, quienes advierten sobre el impacto potencial negativo en el comercio bilateral, según consignó el medio. Además, las autoridades colombianas aseguran que la aplicación unilateral de la “tasa de seguridad” afecta los principios de integración y cooperación vigentes en la región andina.

El ejecutivo ecuatoriano, por su parte, mantuvo su postura y ratificó públicamente la necesidad de proteger su territorio frente a amenazas relacionadas con la expansión del narcotráfico y el crimen organizado en la frontera. La información del medio destaca que Ecuador recalca la importancia de que Colombia implemente acciones más efectivas para combatir el trasiego de drogas entre ambos países.

Las medidas de Ecuador han suscitado diversos pronunciamientos, tanto de parte de las autoridades comerciales como de los organismos regionales, que observan el desarrollo de los acontecimientos y valoran las posibles consecuencias para la integración andina y el flujo comercial en la zona. Las gestiones diplomáticas entre ambos gobiernos continúan, aunque las posiciones encontraron escasa flexibilidad a partir de la adopción de las medidas arancelarias y el inicio de acciones legales.

El texto difundido por el Ministerio de Producción, Comercio Exterior e Inversiones de Ecuador reitera que la decisión responde a lo que definen como “criterios de seguridad nacional” y expresa la voluntad del Ejecutivo de que las acciones adoptadas sean entendidas en el marco de la soberanía y la corresponsabilidad internacional en materia de lucha contra el narcotráfico transfronterizo. De acuerdo con la información publicada por el medio, tanto Ecuador como Colombia sostienen un intercambio estrecho, y cualquier restricción arancelaria podría influir fuertemente en el comercio de bienes esenciales para ambos mercados.

Las demandas y respuestas en el ámbito comercial y diplomático han elevado el nivel de incertidumbre respecto al futuro de las relaciones económicas bilaterales. Los empresarios colombianos y ecuatorianos continúan a la expectativa de los próximos pasos legales y administrativos, mientras la CAN analiza formalmente la queja presentada por Colombia contra la postura ecuatoriana, según detalló el medio en su cobertura sobre el proceso.

El escenario actual evidencia que la frontera entre Ecuador y Colombia se ha convertido en un tema central tanto desde la perspectiva comercial como de seguridad, conforme los gobiernos exploran caminos legales y políticos para resolver el enfrentamiento arancelario y fortalecer las estrategias de control y lucha contra el narcotráfico, según la información registrada por el medio de referencia.