
El portavoz comunitario Guillaume Mercier puntualizó que aceptar la invitación al acto en Washington representó un gesto de cortesía internacional dirigido a la Comisión Europea, y que los Estados miembros recibieron notificación de la asistencia a través del Comité de Representantes Permanentes. Según informó Europa Press, Mercier remarcó además que la colocación de la bandera de la Unión Europea durante la primera sesión de la Junta de Paz respondió exclusivamente a una decisión de los organizadores del evento, rechazando que ello denote respaldo político o alineamiento institucional.
En su intervención, el portavoz detalló que tanto las banderas de países como las de participantes se exhibieron en el panel decorativo bajo la palabra ‘Peace’, recalcando en declaraciones recogidas por Europa Press que “esto se aplicaba tanto a las banderas de los miembros como a las de los participantes en el debate más amplio. Fue una decisión del organizador”. El medio precisó que la Junta de Paz se celebró el jueves en Washington, marcada como la primera sesión formal de un foro impulsado desde el entorno del expresidente estadounidense Donald Trump, y destinado a abordar el futuro de Gaza y de los palestinos.
De acuerdo con Europa Press, tanto la Comisión Europea como los Veintisiete Estados miembro habían manifestado con anterioridad “serias dudas” en torno a la estructura jurídica, gobernanza y compatibilidad del organismo con la Carta de Naciones Unidas. Esas reservas se centraban, según publicó Europa Press, en el formato adoptado y en la posibilidad de que el ente adquiera atribuciones de mediación internacional permanente, función que la Comisión considera bajo la responsabilidad exclusiva de la ONU.
La comisaria europea Dubravka Suica acudió al encuentro como parte del Colegio de Comisarios, sin representar de manera formal a los Estados miembro, decisión que resultó objeto de críticas y cuestionamientos por parte de sectores políticos y diplomáticos en Bruselas debido a que no fue previamente acordada por unanimidad en el Consejo, según consignó Europa Press. Habitualmente, la política exterior europea requiere un consenso de los gobiernos nacionales para la toma de postura coordinada en foros internacionales.
Mercier, portavoz comunitario, subrayó al respecto que la invitación a la reunión fue dirigida de manera expresa a Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión, defendiendo que la aceptación de este tipo de invitaciones corresponde a prácticas habituales de la diplomacia internacional. Añadió que la comunicación hacia los gobiernos nacionales se realizó antes de formalizar la asistencia de la comisaria, de acuerdo con lo publicado por Europa Press.
Sobre la interpretación política de la presencia europea, el portavoz insistió en que la participación en la Junta de Paz no convierte ni a la Comisión ni a la Unión Europea en miembros formales del organismo, ni implica una adhesión a sus objetivos o a su carta fundacional. En palabras de Mercier, recogidas por Europa Press, “con nuestra participación en la reunión no nos convertimos en miembros de la Junta de Paz”. El funcionario enfatizó que el objetivo de la comparecencia se limitó a “garantizar la coordinación y complementariedad entre la UE y los esfuerzos internacionales más amplios”. Señaló, además, que la intervención de la comisaria ofreció la oportunidad de remarcar el compromiso europeo con la búsqueda de un futuro pacífico y seguro para Gaza y los palestinos.
Europa Press también detalló que la cita inaugural del nuevo foro promovido por allegados a Donald Trump suscitó incertidumbre institucional tanto en Bruselas como en otras capitales europeas acerca del alcance real que podrá obtener la Junta de Paz en el entramado internacional y las implicaciones que una posible duplicación de mecanismos de mediación puede acarrear para los equilibrios vigentes bajo la égida de Naciones Unidas.
La bandera europea, presente en el escenario bajo la letra “P” de “Peace”, se convirtió en uno de los elementos más discutidos del acto, originando preguntas sobre el significado político de su exhibición. Según declaró Mercier y recogió Europa Press, tal representación gráfica fue, en todo caso, “decisión del organizador”, aclaración reiterada durante la rueda de prensa posterior al evento.
Europa Press identificó que esta situación pone de manifiesto la sensibilidad existente entre las instituciones europeas respecto a su papel en iniciativas internacionales impulsadas desde esferas externas a la estructura comunitaria, especialmente en un contexto internacional caracterizado por la multiplicación de foros y mesas de diálogo ad hoc, y la defensa de los mecanismos multilaterales bajo la órbita de la ONU.
La postura oficial de la Comisión Europea y el desarrollo de esta primera Junta de Paz en la capital estadounidense fueron seguidos con atención por las capitales europeas. Según datos proporcionados por Europa Press, la asistencia de la Unión Europea al evento implicó exclusivamente la participación de la comisaria Suica, sin que ello suponga una toma de posición política ni un compromiso institucional con la estructura, misión o posibles decisiones futuras de la Junta promovida en Washington. La institución reiteró su posicionamiento en la defensa de la legalidad internacional y la centralidad de Naciones Unidas en las tareas de mediación para la paz.