La economía de Cuba ha disminuido un 15 % en los últimos cinco años y la población ha caído en más del 20 %, precisó Ernesto Soberón Guzmán, representante permanente de Cuba ante las Naciones Unidas. Según reportó la agencia EFE, el diplomático detalló que estas cifras reflejan los efectos acumulativos del embargo estadounidense y de nuevas restricciones, que incluyen una crisis petrolera agravada por el cese del suministro desde Venezuela desde enero, así como amenazas de aranceles para otros países que intenten enviar crudo a la isla. Esta situación ha provocado apagones extensos, cancelaciones de vuelos y dificultades en servicios básicos como hospitales, transporte público y recolección de desechos.
De acuerdo con la información proporcionada por EFE, Soberón Guzmán aseguró que la sociedad cubana se encuentra preparada ante la posibilidad de que Estados Unidos implemente un bloqueo total. “Si llegan a aplicar un bloqueo completo, Cuba tendrá planes y recursos para enfrentarlo. Nuestra prioridad es proteger a la población y garantizar servicios esenciales”, declaró en la sede de la delegación cubana en Nueva York. El diplomático insistió en que “en la mentalidad del cubano no está la palabra rendición”, subrayando que mantener la independencia, la soberanía y la capacidad de decidir el propio rumbo sigue como principio rector.
La asfixia energética que enfrenta el país, según consignó EFE, fue calificada por Soberón como parte de una estrategia estadounidense orientada a debilitar la economía cubana y a provocar descontento social. Mencionó antecedentes históricos de la política de Estados Unidos hacia la isla, al afirmar que estas medidas recuerdan directrices de la década de 1960, orientadas a “negar suministros a Cuba para generar hambre, desesperación y el derrocamiento del gobierno”. Soberón reconoció que la reorganización de los vuelos de aerolíneas hacia Cuba ya está ocasionando una baja en los ingresos por turismo, un sector que aporta recursos claves para la economía y la financiación de proyectos internos, además de afectar el transporte de alimentos y la movilidad dentro del país.
EFE detalló que, ante la actual coyuntura, el gobierno cubano ha activado planes de contingencia que incluyen la opción de un “bloqueo total” o “opción cero”. Según Soberón, la isla ha previsto respuestas específicas para enfrentar escenarios extremos, tomando como referencia experiencias anteriores como el “periodo especial” que vivió Cuba tras la caída de la Unión Soviética. En sus palabras, “cada momento tiene su peculiaridad, pero Cuba venía preparándose para este tipo de situaciones. Incluso tenemos previsto un escenario de ‘opción cero’, que sería un bloqueo total. Hay planes para enfrentarlo, aunque esperamos que no sea necesario”.
El diplomático también se refirió a las acciones para desarrollar fuentes alternativas de recursos energéticos. EFE informó que el representante señaló el trabajo en la transición de la matriz energética nacional, que incluye la sustitución de combustibles fósiles por energías renovables, así como el desarrollo de la refinación de petróleo pesado para su utilización en plantas generadoras de electricidad. Esta línea de trabajo busca garantizar la estabilidad de servicios elementales ante la escasez y las limitaciones crecientes en el acceso a carburantes.
Respecto al impacto de las medidas estadounidenses en otros sectores económicos, Soberón manifestó —según publicó EFE— que Washington intenta interrumpir fuentes de ingresos esenciales como los programas de cooperación médica. Señaló que el principal perjuicio de las sanciones recae sobre la población cubana, a la que se “castiga por el simple hecho de querer mantener su independencia política y su sistema”. Esta postura ha sido observada por organismos internacionales, incluida la ONU, cuyos reportes advierten sobre los efectos sociales y humanitarios de las sanciones, poniendo énfasis en que la restricción de suministro de petróleo ya incide directamente sobre servicios básicos de salud, alimentación y agua potable.
Según las declaraciones recogidas por EFE, el representante cubano sostuvo que la política de Estados Unidos “no refleja la manera de funcionar del mundo” y que “su estrategia no es nueva y carece de límites”. Remarcó el historial de resistencia del país, afirmando: “En 67 años no han logrado sus objetivos, y puedo asegurar que en la mentalidad de los cubanos no está permitir que lo logren”.
Sobre la posibilidad de retomar el diálogo diplomático con Estados Unidos, Soberón declaró a EFE que Cuba mantiene su disposición a conversar bajo términos de respeto mutuo, igualdad, respeto a la soberanía y rechazo a cualquier interferencia en los asuntos internos. Explicó que “nosotros no imponemos condiciones a nadie, pero tampoco aceptamos que se nos impongan”, y defendió que la apertura al diálogo ha sido una constante en la política exterior de Cuba, mencionando que esta vía facilitó acuerdos prácticos en el pasado con Washington. Según sus palabras, “la historia nos ha enseñado que el diálogo funciona cuando se basa en igualdad y respeto mutuo, no cuando hay presiones o imposiciones”.
La cobertura de EFE incluyó que la prolongada presión estadounidense mantiene a la economía cubana en una situación precaria, con la caída del turismo y la reducción de recursos para la gestión pública e iniciativas sociales. A nivel internacional, la persistencia del embargo y sus consecuencias sociales continúan generando declaraciones de preocupación y llamados a reconsiderar la política de sanciones desde múltiples foros, entre ellos Naciones Unidas.
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