Andrés Mountbatten-Windsor, en libertad tras su detención en la comisaría de Aylsham

El exduque, investigado por presunto vínculo con delitos ligados a Jeffrey Epstein, fue arrestado en Norfolk y liberado tras más de once horas de interrogatorio, mientras las autoridades británicas continúan con la pesquisa sobre sus presuntas irregularidades

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Agentes de la Policía del Valle del Támesis completaron la inspección de la residencia de Andrés Mountbatten-Windsor en Norfolk en el marco de una investigación que lo vincula presuntamente con actividades ilícitas relacionadas con Jeffrey Epstein. El expríncipe, de más de sesenta años, permaneció bajo custodia policial durante más de once horas antes de obtener la libertad, según reportó el medio.

Según detalló el medio, las autoridades arrestaron a Andrés Mountbatten-Windsor este jueves en una comisaría de la localidad de Aylsham, en Norfolk. La Policía confirmó el arresto de un hombre de esa región, en su sexta década de vida, bajo sospecha de irregularidades. Posteriormente, indicaron que el individuo fue puesto en libertad mientras prosiguen las diligencias. El comunicado de la Policía también señaló que ya había culminado el registro de la vivienda ubicada en Norfolk.

Al abandonar las instalaciones policiales, Andrés evitó a la prensa y a los fotógrafos, saliendo de la comisaría en la parte trasera de un vehículo. Mientras tanto, la investigación continúa y las autoridades británicas permanecen a la espera de nuevos avances y posibles pruebas que puedan arrojar luz sobre las presuntas irregularidades.

El medio informó que la detención del expríncipe ha tenido repercusiones importantes dentro de la Casa Real británica. Aunque Andrés había retirado su presencia de actos públicos a lo largo de 2019 como consecuencia de distintos escándalos, recién en octubre del año pasado renunció de forma definitiva a sus títulos reales. No obstante, solo hace unas semanas la familia real concretó la revocación total de sus honores y privilegios, retirándolo además de la residencia que ocupaba en Windsor, un área ubicada al oeste de Londres.

Estas sanciones institucionales aparecen estrechamente ligadas a las investigaciones judiciales y periodísticas que relacionan al exduque con el entorno de Jeffrey Epstein, empresario fallecido y condenado por delitos sexuales. La vinculación de Andrés Mountbatten-Windsor a las actividades ilícitas de Epstein ha generado tanto repercusión pública como la reacción de las autoridades, las cuales siguen analizando documentación y testimonios para estudiar su posible implicación.

La Corona británica enfrenta un nuevo episodio de crisis ante los hechos detallados por la Policía del Valle del Támesis y por las consecuencias derivadas del procesamiento judicial al expríncipe. Según publicó el medio, el avance judicial y la cobertura mediática han afectado de manera directa la imagen de la institución monárquica, remarcando las dificultades de gestionar casos que involucran a antiguos miembros de la familia real ante la opinión pública y las obligaciones legales que rigen en el Reino Unido.