
La debilidad de la bancadas más pequeñas quedó en evidencia cuando el Congreso de Perú se preparó para designar al nuevo jefe de Estado tras la destitución precipitada del presidente interino José Jerí. El medio informó que Edgar Reymundo, aspirante del Bloque Democrático Popular, partía con un respaldo inicial de apenas cinco diputados, muy por detrás de sus rivales, en una votación marcada por divisiones políticas y la inminencia de las próximas elecciones generales.
Según consignó el medio, el Parlamento peruano celebraría una sesión extraordinaria para elegir entre cuatro candidatos que representan a distintas fuerzas políticas. Héctor Acuña, con apoyo de Honor y Democracia; Maricarmen Alva, respaldada por Acción Popular; José María Balcázar, por la bancada de Perú Libre; y Edgar Reymundo, por el Bloque Democrático Popular, serían los aspirantes a encabezar el Ejecutivo peruano en un contexto de presiones políticas y varios escándalos recientes.
La destitución de José Jerí se produjo tras solo cuatro meses en el cargo provisional, como consecuencia de una moción de censura aprobada el martes con 75 votos a favor, 24 en contra y tres abstenciones, de acuerdo con información difundida. La decisión parlamentaria surgió en medio de la investigación a Jerí por presunto tráfico de influencias y la denuncia de la contratación de allegados, ampliando el malestar político a pocas semanas de los comicios generales previstos para el 12 de abril.
El medio detalló que la salida del mandatario interino se aceleró después de enfrentar siete mociones de censura en su contra. La presión aumentó a partir de dos pesquisas judiciales sobre presuntas gestiones irregulares en beneficio de su entorno más cercano. Entre los asuntos que colocaron a Jerí bajo el escrutinio público, resaltaron las contrataciones de personas con vínculos personales con el jefe de Estado, así como reuniones no oficiales con empresarios de origen chino.
Los aspirantes a la Presidencia exhibieron diferencias importantes en cuanto a respaldo parlamentario. Según publicó el medio, Acuña, Alva y Balcázar contaban con mayores posibilidades al representar agrupaciones con más representantes en el Congreso, mientras que Reymundo partía en desventaja por el escaso número de diputados afines. El proceso de votación ha estado acompañado por tensiones internas y pactos entre grupos políticos, en busca de asegurar una sucesión estable para encarar el periodo de transición previo a las elecciones.
Tal como notificó la prensa, la votación de este miércoles representa una nueva etapa dentro de la convulsa coyuntura política de Perú, marcando el final abrupto del mandato interino de Jerí y la competencia abierta entre partidos por el liderazgo presidencial en una fase de creciente escrutinio público y judicial. La proximidad de la cita electoral refuerza la necesidad de definir rápidamente a quién tomará las riendas del país hasta la instalación de un gobierno electo en las urnas.