Alemania extenderá los controles fronterizos seis meses más

El Ministerio del Interior alemán anunció que la vigilancia terrestre continuará al menos hasta septiembre de 2026, argumentando que es una medida extraordinaria para reforzar la seguridad y contener la migración irregular, según declaraciones publicadas por el diario Bild

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El Ministerio del Interior de Alemania implementó controles fronterizos terrestres de manera temporal en 2024 y, desde entonces, la Policía Federal alemana ha detectado 67.918 ingresos no autorizados a través de las fronteras con los nueve países vecinos. Según informó el diario Bild, 46.426 personas de ese total fueron rechazadas en el mismo límite nacional o devueltas por haber ingresado de manera ilegal. En este contexto, el gobierno alemán decidió prolongar por seis meses más estos controles, que inicialmente expiraban el 15 de marzo, extendiendo así la medida al menos hasta septiembre de 2026.

De acuerdo con las declaraciones del ministro del Interior alemán, Alexander Dobrindt, recogidas por Bild, la decisión implica mantener controles aleatorios en todas las fronteras terrestres que comparte Alemania con otros estados europeos. El funcionario señaló que la extensión responde a la necesidad de reforzar la protección de la seguridad nacional y limitar la migración irregular. El propio Dobrindt argumentó: "Los controles fronterizos son un elemento de nuestra reorganización de la política migratoria en Alemania".

El medio Bild detalló que la iniciativa, que fue introducida en la última parte de 2024, exige que el gobierno federal comunique formalmente la prórroga a la Comisión Europea, dado que la medida constituye una excepción en el marco del espacio Schengen. Dobrindt sostuvo ante el medio que las circunstancias actuales requieren acciones extraordinarias que permitan un control más firme en las fronteras, como parte de la estrategia global de gestión migratoria del Estado alemán.

La medida afecta a las fronteras entre Alemania y sus países limítrofes, donde los puntos de control funcionan de manera intermitente y aleatoria, no estableciéndose de forma permanente para cada línea fronteriza. Según publicó Bild, estos procedimientos han permitido a las autoridades registrar y rechazar una parte significativa de entradas irregulares, contribuyendo, según la versión oficial, a la contención del fenómeno migratorio.

El procedimiento para prorrogar esta política requiere una notificación formal de Berlín a la Comisión Europea, que debe evaluar la justificación presentada por el gobierno alemán. El espacio Schengen, que elimina los controles fronterizos internos entre la mayoría de los países europeos, prevé la posibilidad de reinstaurar controles en casos excepcionales, según consignó el medio alemán.

Dobrindt insistió ante Bild en que estos controles desempeñan un papel clave en la actual estrategia del Ejecutivo para abordar los desafíos migratorios, integrándose en una política más amplia de reorganización del sistema migratorio y de seguridad interna. En este contexto, la extensión de la medida busca dotar a las fuerzas de seguridad y a las autoridades de herramientas adicionales para gestionar de manera más efectiva los flujos migratorios y responder a preocupaciones de orden y protección social.

La decisión ha generado debates sobre el equilibrio entre la libre circulación, uno de los pilares del proyecto europeo, y la soberanía de los estados en el control de sus propias fronteras frente a desafíos de seguridad y migración. El medio Bild subrayó que, desde la introducción de los controles, las cifras recopiladas por la policía indican una proporción significativa de reclamaciones y rechazos en frontera, lo que lleva al gobierno a valorar la eficacia de la medida y considerar su permanencia hasta 2026.