
En una evocación a la memoria familiar, Silvia Bronchalo trajo a colación una anécdota relacionada con un verano en la playa de Fuengirola, donde en una noche de cine al aire libre, Daniel Sancho, su hijo, le improvisó un asiento cavando en la arena. Según publicó el medio que transmitió esta entrevista, ese acto sencillo constituyó para Bronchalo un recuerdo marcado por el afecto y la ternura, mientras desgranaba detalles íntimos de los primeros años de vida de su primogénito.
De acuerdo con el reporte presentado por ‘De viernes’, Silvia Bronchalo centró su intervención en reconstruir la infancia, la adolescencia y la relación que mantuvo con Daniel Sancho, quien saltó a la notoriedad pública tras los hechos relacionados con el cirujano colombiano Edwin Arrieta. La madre, visiblemente afectada, repasó ante las cámaras el desarrollo personal de su hijo, hablando sobre las experiencias compartidas y las actividades cotidianas que conformaron el vínculo entre ambos.
El medio relató cómo Bronchalo, en el espacio conducido por Santi Acosta, expresó que Daniel Sancho “fue un niño feliz, era muy alegre, súper listo, le gustaba mucho leer”. Rememoró además las preferencias comunes de madre e hijo, como asistir juntos al cine, frecuentar restaurantes para probar comida de diferentes culturas y pasear con su perra. En esas salidas encontraba Daniel una oportunidad para practicar actividades deportivas junto a ella.
Según detalló el programa, uno de los puntos destacados en la conversación fue la facilidad de Daniel para aprender nuevas destrezas. Bronchalo contó que, entre las diversas actividades físicas que solían realizar, patinar fue una de las más memorables, ya que su hijo aprendió la técnica “en cinco minutos”, según relató ella misma. También recordó con particular atención sus paseos en bicicleta y su inclinación hacia los deportes en general.
El medio consignó que la interlocución se tornó especialmente emotiva cuando Bronchalo fue invitada a recordar un momento concreto de la infancia de Daniel. Convisible emoción, manifestó que “volvería a muchos momentos”, y subrayó cómo el recuerdo del olor de su hijo durante su niñez se mantenía vivo en su memoria. Esta evocación la condujo al episodio en la playa de Fuengirola, cuando Daniel, ante la falta de sillas para el cine de verano, le fabricó una butaca en la arena, gesto que, según señaló la propia Bronchalo, permanece como un recuerdo de especial cariño.
De acuerdo con lo reportado, la participación de Silvia Bronchalo en el programa no solo aportó contexto sobre la personalidad de Daniel Sancho y su etapa de crecimiento, sino que también reflejó el impacto emocional que atraviesa la madre tras los acontecimientos judiciales que involucran actualmente a su hijo. Las declaraciones contribuyeron además a perfilar una imagen personal distinta a la ofrecida por la cobertura mediática de los hechos del caso Edwin Arrieta, dando cuenta de una etapa previa en la vida de Sancho marcada por los lazos familiares, la alegría y el compañerismo cotidiano.