Estados Unidos autoriza a Repsol a reanudar operaciones en Venezuela

El gobierno estadounidense expande permisos para compañías energéticas internacionales, permitiendo nuevas inversiones en el sector petrolero venezolano bajo estrictas condiciones legales y financieras, tras la captura de Maduro y la intervención liderada por la administración Trump

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El pago monetario a personas o entidades bloqueadas se canalizará exclusivamente a fondos designados por el gobierno estadounidense y no se permitirá ninguna forma de pago en oro, canje de deuda o monedas digitales vinculadas al Gobierno de Venezuela. A través de este nuevo marco, la Casa Blanca concreta nuevos mecanismos para que compañías internacionales puedan retomar y expandir sus actividades en el sector petrolero venezolano bajo parámetros legales y financieros estrictos. Según informó el medio original, Estados Unidos otorgó a la multinacional española Repsol la autorización para reanudar operaciones en Venezuela, decisión que incluye la posibilidad de concretar nuevas inversiones en exploración y producción de hidrocarburos en ese país sudamericano.

El medio consignó que el Departamento del Tesoro, bajo la administración de Donald Trump, concedió dos nuevas licencias que además de Repsol abarcan a la estadounidense Chevron, las británicas BP y Shell, y la italiana Eni. Estas licencias, emitidas por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), introducen condiciones legales específicas: cualquier contrato suscrito con entidades venezolanas, incluyendo al propio Gobierno o la petrolera estatal PDVSA, debe estar regulado bajo la normativa estadounidense o la de sus jurisdicciones, y cualquier controversia relacionada habrá de resolverse en territorio de Estados Unidos. El medio detalló que la denominada 'Licencia General 49' habilita la negociación y celebración de contratos contingentes para ciertas inversiones, mientras que la 'Licencia General 50' extiende el permiso para transacciones relacionadas directamente con la operativa en el sector de petróleo y gas en Venezuela de las empresas acreditadas.

De acuerdo con lo publicado, las restricciones alcanzan también a la estructura de pago: solo se autorizan condiciones comerciales consideradas razonables y se vetan transacciones con monedas digitales creadas por o para el régimen venezolano, incluido el petro. Asimismo, se impide cualquier operación vinculada a individuos o entidades ubicadas en Rusia, Irán, Corea del Norte, Cuba, China, o compañías que pertenezcan, estén controladas por, o en asociación con personas de estos lugares, así como actividades en las que intervengan buques bloqueados.

Sobre el trasfondo de estas medidas, el medio apuntó que forman parte del plan dirigido por la administración Trump para reimpulsar el sector de hidrocarburos venezolano después de la intervención internacional y la captura de Nicolás Maduro realizada a inicios de enero. El 9 de enero, altos ejecutivos incluyendo al consejero delegado de Repsol, Josu Jon Imaz, participaron en una reunión en la Casa Blanca con el objetivo de definir inversiones y estrategias para revitalizar la industria petrolera venezolana. "Invertir más en Venezuela" y "triplicar" la producción fueron las promesas expresadas entonces por Imaz ante el expresidente Trump, condicionadas a que se diesen las circunstancias regulatorias y de mercado adecuadas.

El medio subrayó que, según las declaraciones públicas de Imaz, Repsol producía en ese momento aproximadamente 45.000 barriles de petróleo diarios en Venezuela, estimando que podría multiplicar esa cifra por tres durante un periodo de dos a tres años. Durante la misma reunión, Donald Trump animó a los líderes del sector energético a invertir hasta 100.000 millones de dólares (equivalentes a unos 86.000 millones de euros) en la reactivación de la producción venezolana, destacando que estos fondos debían aportar las propias compañías y no los gobiernos.

En intervenciones más recientes, Imaz remarcó la disposición de la empresa española para involucrarse en el desarrollo económico y social de Venezuela, subrayando que "se ha abierto el futuro y la puerta a una Venezuela mejor", con menor incertidumbre tras el arresto de Maduro y el giro político registrado desde entonces, según dio a conocer el medio. Estas manifestaciones tuvieron lugar durante el 23º Encuentro del sector energético organizado por IESE y Deloitte.

Según los datos ofrecidos en la publicación, Repsol cuenta con presencia consolidada en Venezuela a través de participaciones en empresas de gas como Cardón IV y en sociedades mixtas de explotación de crudo como Petroquiriquire. Venezuela representa el 15% de las reservas probadas totales de la petrolera, con más de 250 millones de barriles de petróleo equivalente en sus balances. La exposición patrimonial de Repsol en el país sudamericano, a 30 de junio, se situaba en 330 millones de euros, inferior a los 504 millones de euros registrados al finalizar 2024. Estos montos incluían principalmente financiación concedida a sus filiales venezolanas, inversiones capitalizadas en Cardón IV y cuentas por cobrar a PDVSA.

El medio puntualizó que estas nuevas licencias, además de buscar impulsar la industria petrolera venezolana, tienen como objetivo reforzar los estándares de transparencia y control en las inversiones extranjeras, a la vez que restringen cualquier posible canal de financiación ilícita o uso de activos bloqueados vinculados al régimen anterior o a sus aliados internacionales, estableciendo estrictos circuitos de resolución de disputas y pagos. De este modo, el Gobierno estadounidense introduce un modelo de recuperación supervisado para la estratégica industria de hidrocarburos del país caribeño.