
El gobierno polaco ha comunicado que desde principios de año se han identificado numerosos intentos de ingreso de globos equipados con sondas meteorológicas desde Bielorrusia, una táctica que Varsovia califica de “provocación disfrazada de contrabando”. Este fenómeno ha generado que las autoridades polacas refuercen sus controles fronterizos y eleven el nivel de alerta ante la posibilidad de que estas acciones formen parte de estrategias más amplias de presión regional. En ese contexto, la noticia principal radica en la detención de ocho individuos en territorio polaco que, según el Ministerio del Interior, están acusados de emplear globos para atravesar la frontera y facilitar el paso ilegal de cigarrillos.
De acuerdo con las informaciones difundidas por el ministro del Interior de Polonia, Marcin Kierwinski, a través de un comunicado en redes sociales y citado por medios locales, la Guardia Fronteriza llevó a cabo la detención de las ocho personas vinculadas al tráfico ilícito de tabaco proveniente de Bielorrusia. Con esta nueva operación, asciende a dieciséis el número de detenidos en lo que va de 2024 por casos relacionados con la introducción de mercancía ilegal utilizando métodos aéreos no convencionales.
El medio informó también que la cantidad de cigarrillos incautados en estos incidentes alcanza un valor estimado de 2,8 millones de eslotis, equivalentes a cerca de 664.500 euros. Las autoridades polacas han destacado que el uso de globos y sondas meteorológicas representa un desafío particular para la seguridad y el control fronterizo, al tratarse de dispositivos que pueden sobrevolar áreas monitoreadas, evitando así los controles convencionales en tierra.
El diario consignó que el gobierno de Polonia interpreta estos sucesos como parte de una serie de “ataques híbridos” provenientes de Minsk. Varsovia sostiene que tales acciones estarían destinadas a probar la reacción y la capacidad de los sistemas de defensa, al tiempo que buscan desbordar los recursos destinados al resguardo de la frontera oriental del país. Según declaraciones del Ministro Kierwinski recogidas por los medios, el aumento de este tipo de incidentes coincide con un incremento en los cruces ilegales tanto de mercancías como de personas, en un entorno marcado por la invasión rusa de Ucrania y las respuestas políticas y militares de los países limítrofes.
Los reportes indican que, desde el inicio de la guerra en Ucrania, se ha registrado una mayor presencia de migrantes intentando ingresar a través de puntos fronterizos de Polonia procedentes de Bielorrusia. Según el Ejecutivo polaco, este patrón responde a una maniobra de presión por parte de Minsk, que busca tensionar la situación en la región y alterar el normal funcionamiento de la frontera. Las autoridades atribuyen parte de estos movimientos a estrategias de desestabilización, que incluirían la utilización de dispositivos aéreos como drones de pequeño tamaño y los mencionados globos para dificultar la vigilancia y el control de los pasos fronterizos.
El diario detalló que las autoridades polacas no son las únicas que han manifestado preocupación en torno a este tipo de operaciones. Otros países del entorno inmediato a Ucrania han alertado sobre supuestas campañas de “guerra híbrida” activadas desde Moscú, en respuesta al apoyo militar y político que estos países han ofrecido a Kiev desde el inicio de la invasión rusa. En estos escenarios, la manipulación de flujos fronterizos y el empleo de técnicas de contrabando sofisticadas integran un repertorio más amplio de tácticas para alterar la estabilidad regional.
En las últimas semanas, el Ejército polaco ha reportado un aumento sustancial de la actividad relacionada con drones y globos localizados en el perímetro fronterizo con Bielorrusia. Este incremento ha motivado despliegues adicionales de efectivos y la adopción de nuevas medidas para interceptar y neutralizar posibles amenazas, en un contexto donde las operaciones ilícitas se entrelazan con consideraciones de carácter estratégico y de seguridad nacional.
Finalmente, el ejecutivo polaco ha insistido en la necesidad de reforzar los medios de vigilancia y de cooperación internacional, procurando anticipar nuevos intentos de ingreso irregular y responder eficazmente ante la expansión de técnicas novedosas utilizadas para el tráfico ilícito. Las autoridades reafirman su compromiso de perseguir este tipo de delitos y consideran estos hechos como una manifestación del clima de tensión creciente en el este de Europa, especialmente tras el inicio de la invasión a Ucrania por parte de Rusia.