
La expectativa de algunas agencias de viajes en España es que, si la crisis ferroviaria persiste, podrían verse ante una reducción importante de sus ingresos e incluso, en un pequeño porcentaje, enfrentan el riesgo de comprometer su viabilidad empresarial. Así lo reflejan los datos relevados por la Confederación Española de Agencias de Viajes (CEAV), que recogen la percepción del sector respecto al impacto que está teniendo el actual contexto de problemas en el sistema ferroviario nacional.
De acuerdo con una encuesta elaborada por la CEAV y difundida por este organismo, casi siete de cada diez empresas del sector han detectado ya una disminución en su facturación atribuida directamente a la crisis de los trenes. Del total de agencias consultadas, un 33,6% especificó que la disminución en sus ingresos ya supera el 10%, mientras que un 16,4% situó la caída en una franja entre el 5% y el 10%. Además, el 18,5% de los participantes identificó una afectación leve, inferior al 5%. Por su parte, un 16,4% afirmó que la situación todavía no ha generado un efecto perceptible en su facturación, y el 15,1% de los encuestados consideró prematuro cuantificar el alcance de la crisis.
La encuesta de la CEAV, citada por varios de sus asociados, identificó que la principal consecuencia hasta la fecha ha sido la pérdida de confianza del consumidor en los trenes como modo de transporte. A esto se suma una disminución en la venta de productos que incluyen componentes ferroviarios, incremento en los tiempos y en los costes de gestión asociados a reubicaciones, reclamos y atención al cliente, además de la existencia de ciertas cancelaciones de viajes ya reservados. Las agencias añadieron que los cambios en los sistemas de transporte han derivado en sobrecostes que, en muchos casos, no pueden trasladarse al cliente final.
El estudio divulgado por la CEAV también explora las previsiones económicas de las agencias de viajes en caso de que la crisis se prolongue. Ante la consulta sobre las consecuencias a corto plazo que los encuestados anticipan, el 18,5% dijo que no prevé cambios significativos, el 28,8% anticipa una leve caída de los ingresos, y el 29,5% vaticina una disminución moderada. Un 20,5% advierte sobre una reducción importante de la facturación y el 2,7% valora que existe un riesgo real para la continuidad de su actividad.
En cuanto a los segmentos más afectados dentro del negocio de las agencias, la CEAV informó que tanto los viajes corporativos como los vacacionales resultan los más dañados, seguidos en importancia por los desplazamientos grupales y los asociados a eventos (mice), encontrándose el turismo receptivo como menos impactado que los anteriores.
José Manuel Lastra, vicepresidente ejecutivo de la CEAV, valoró los datos obtenidos y afirmó al medio que “la situación ferroviaria ya no es solo un problema de movilidad, sino un problema económico que está afectando directamente al trabajo diario de las agencias de viajes y a la confianza del viajero”, sintetizando así el cambio de dimensión que está adquiriendo la problemática ferroviaria según el sector.
Entre los desafíos adicionales, la CEAV resaltó que el aumento en el tiempo dedicado a gestionar las incidencias y reclamaciones no solo genera sobrecostos, sino que afecta la experiencia global del cliente, complejizando la labor habitual de las agencias. El informe de la confederación también detalla la percepción de incertidumbre sobre la duración de la situación y su posible agravamiento, lo que dificulta la planificación a medio y largo plazo en todo el sector.
El sondeo realizado por la CEAV proporciona una radiografía sobre cómo las dificultades en la red ferroviaria, que inicialmente parecían limitarse a cuestiones logísticas, impactan ya en los balances financieros y en la relación con los clientes de las agencias de viajes españolas, según comunicó esta entidad sectorial.