MSF activa labores de agua y saneamiento en el principal campo de desplazados de Kordofán ante la violencia

El Obeid afronta una emergencia humanitaria tras recibir a miles de desplazados, que llegan huyendo de enfrentamientos recientes, mientras la inseguridad y la escasez de servicios básicos elevan el riesgo de enfermedades y agravan la crisis en la región

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El principal asentamiento de desplazados en El Obeid, conocido como Al Mina Al Muwahad, contaba a finales de enero con la presencia de cerca de 25.000 personas, quienes enfrentan una grave limitación de servicios básicos, según detalló la organización Médicos Sin Fronteras (MSF). Este campamento, ubicado en la ciudad capital del estado sudanés de Kordofán del Norte, acoge a un flujo constante de desplazados que llegan huyendo de los enfrentamientos armados que se desarrollan en las cercanías, mientras la escasez de agua potable y la insuficiencia de instalaciones sanitarias incrementan sustancialmente los riesgos de brotes de enfermedades y deterioran las condiciones de vida de la población refugiada. La noticia principal radica en la activación por parte de MSF de nuevas labores para garantizar agua y saneamiento en este enclave, que ha visto crecer exponencialmente la demanda humanitaria tras la intensificación de la violencia en la región.

Según publicó MSF, la intervención en Al Mina Al Muwahad constituye la primera fase de una respuesta lanzada oficialmente a finales de enero, en una región caracterizada por ser especialmente difícil de acceder para organizaciones humanitarias. La organización precisó que el frente de combate se encuentra a menos de 40 kilómetros de distancia, lo que explica la llegada casi diaria de nuevos desplazados que buscan resguardar su seguridad ante el avance de los enfrentamientos entre el Ejército de Sudán y las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF), conflicto que estalló en abril de 2023.

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El medio reportó que la escalada de violencia en Kordofán cobró mayor impulso después de que las RSF tomaran el control de la capital de Darfur Norte, El Fasher, a finales de octubre, lo que redirigió el centro del conflicto hacia la región de Kordofán. El Obeid, en este contexto, pasó a convertirse en uno de los principales puntos de refugio para aquellas personas desplazadas que abandonan zonas afectadas por agresiones armadas, saqueos y amenazas directas a su integridad.

MSF resaltó que la infraestructura existente en Al Mina Al Muwahad resulta insuficiente para cubrir las necesidades de la población actual. De acuerdo con la organización, en ciertas situaciones hasta 500 personas deben compartir una sola letrina, y la distribución diaria de agua apenas alcanza los tres litros por persona. Esta limitación en el acceso a servicios esenciales potencia el peligro de que se propaguen enfermedades transmisibles, además de privar a los desplazados de condiciones dignas.

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El coordinador de MSF en El Obeid, Al Tayeb Mahmoud Mahammed, explicó al medio que la llegada de personas a la ciudad es continua y que muchos de estos desplazados presentan signos claros de temor debido a la proximidad de los combates. “El Obeid perdió a muchos de sus habitantes, pero hoy acoge a decenas de miles de personas desplazadas que se han asentado aquí en distintos momentos de la guerra”, afirmó Mahammed, quien agregó que, aunque existe miedo entre los recién llegados, prevalece el sentido de mayor seguridad en comparación con las zonas de origen, donde corrían riesgos directos de violencia.

Frente a este panorama, según informó MSF, la organización está ampliando su labor en agua y saneamiento mediante la construcción de letrinas y la instalación de depósitos de almacenamiento de agua. Adicionalmente, se está llevando a cabo un trabajo de vigilancia comunitaria enfocado en la detección temprana de enfermedades y evaluación nutricional, en colaboración con voluntarios del Ministerio de Sanidad de Sudán. MSF expuso también que mantiene coordinación con autoridades locales para robustecer la atención tanto en el campamento de desplazados como en el Hospital Universitario de El Obeid.

En palabras de Marta Cazorla, coordinadora general de MSF en el este de Sudán, recogidas por el medio, las necesidades humanitarias en El Obeid y en todo Sudán continúan siendo “inmensas y en gran medida desatendidas”. Cazorla subrayó la relevancia de haber logrado instalarse nuevamente en la ciudad tras un extenso periodo de restricciones de acceso derivadas del conflicto. “Valoramos poder estar finalmente presentes y operativos en El Obeid, algo que no fue posible durante gran parte del conflicto debido a las restricciones de acceso”, apuntó la coordinadora.

El medio consignó que Cazorla instó a incrementar con urgencia los esfuerzos humanitarios con el objetivo de evitar más fallecimientos y fortalecer la dignidad de las personas afectadas. La representante de MSF indicó que los equipos y suministros de la organización ya se encuentran preparados para ampliar la respuesta, no solo en El Obeid, sino también en otras áreas del territorio de Kordofán, particularmente en Kordofán Sur, conforme la evolución del conflicto y el acceso lo permitan.

El trasfondo del conflicto actual se remonta a fuertes discrepancias respecto al proceso de integración de las Fuerzas de Apoyo Rápido en el Ejército regular, hecho que terminó por frustrar la transición política iniciada después del derrocamiento de Omar Hasán al Bashir en 2019. La inestabilidad se agravó tras el golpe de Estado que depuso al entonces primer ministro, Abdalá Hamdok, en 2021. Tal como reportó el medio, la guerra civil está marcada también por la intervención de diversos países en apoyo a una u otra facción enfrentada, configurando una crisis de dimensiones internacionales.

Según lo informado por MSF, los impactos del enfrentamiento armado incluyen el desplazamiento de millones de personas dentro y fuera de las fronteras de Sudán. El deterioro de infraestructuras críticas, la reducción del acceso a asistencia humanitaria y el incremento del riesgo sanitario por la propagación de enfermedades han alertado a la comunidad internacional. La situación actual en Al Mina Al Muwahad y el entorno de El Obeid se destaca como uno de los mayores ejemplos de esta emergencia humanitaria persistente en el país.