La cervecera belga AB InBev ganó 5.755 millones de euros en 2025, un 16,8% más, y mejora el dividendo

El dueño de marcas reconocidas como Corona y Stella Artois registró utilidades significativas en 2025, recompró acciones y prevé mejoras para el próximo año, según Michel Doukeris, consejero delegado, quien destaca una estrategia disciplinada y crecimiento sostenido

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El consejo de administración de Anheuser-Busch InBev ha propuesto un dividendo final de 1 euro por acción, que junto al dividendo interino distribuido en noviembre de 0,15 euros, suma un total de 1,15 euros por título para el ejercicio, lo que representa un incremento del 15% respecto al año anterior. Según informó el medio El Economista, la cervecera concluyó 2025 con un fortalecimiento de su política de retorno al accionista y una recomprá de acciones por 635 millones de euros, dentro de un programa global de 6.000 millones de euros iniciado a finales de octubre.

De acuerdo con El Economista, AB InBev, propietaria de marcas como Corona y Stella Artois, reportó utilidades netas atribuidas de 5.755 millones de euros (6.837 millones de dólares) en 2025, un aumento del 16,8% frente al ejercicio anterior. El beneficio neto atribuido subyacente, que no incluye determinados factores extraordinarios ni los efectos de la hiperinflación, ascendió un 4,9%, hasta los 6.237 millones de euros (7.410 millones de dólares). Los ingresos totales de la compañía alcanzaron los 49.928 millones de euros (59.320 millones de dólares), lo que se traduce en una ligera disminución global del 0,7%. Sin embargo, en términos orgánicos, que consideran las variaciones por divisas y cambios en el perímetro de consolidación, la facturación mostró un incremento del 2%.

El resultado bruto de explotación normalizado (Ebitda) se ubicó en 17.863 millones de euros (21.223 millones de dólares), lo que implica un aumento del 1,3% respecto a la cifra reportada el año anterior y, en datos orgánicos, una expansión del 4,9%. El monto total destinado a gastos de producción, ventas, administración y conceptos diversos sumó 36.584 millones de euros (43.466 millones de dólares), evidenciando una reducción del 1,9% interanual.

En el último trimestre del ejercicio, la empresa registró un beneficio neto de 1.649 millones de euros (1.959 millones de dólares) y una facturación de 13.092 millones de euros (15.555 millones de dólares), con crecimientos del 60,6% y del 4,8% respectivamente, según publicó el medio El Economista. De esta manera, el cierre del año estuvo marcado por una mejora notable en las ganancias trimestrales y una recuperación en el volumen de ventas en distintos mercados clave.

Michel Doukeris, consejero delegado de AB InBev, expresó en declaraciones consignadas por El Economista que durante 2025 la compañía ejecutó su estrategia prevista, tomó decisiones de asignación de capital con rigurosidad y obtuvo un crecimiento en línea con las proyecciones, pese a la volatilidad en los hábitos de consumo. Doukeris añadió que el año cerró con un nuevo impulso y con la empresa solidamente preparada para encarar el ejercicio 2026.

En el plano de las perspectivas, AB InBev anticipa que su Ebitda se incrementará entre un 4% y un 8% para el año siguiente, en tanto que la inversión de capital se situará en un rango de entre 2.946 y 3.367 millones de euros (3.500 a 4.000 millones de dólares), consignó El Economista. Estos niveles de capex responden a la previsión de mantener e incrementar la competitividad en diferentes regiones, con la vista puesta en fortalecer la posición de las principales marcas del grupo y la eficiencia operativa.

El programa de recompra de acciones, iniciado el 30 de octubre de 2025 y previsto para abarcar hasta 6.000 millones de euros, permitió hasta el momento adquirir títulos propios por valor de 635 millones de euros. Esta operación se enmarca en la política de retorno al accionista y busca optimizar la estructura de capital, de acuerdo a la información de El Economista.

AB InBev, reconocida por su liderazgo mundial en el sector cervecero, consolida con estos resultados una continuidad en la generación de beneficios, el reparto de dividendos crecientes y una estrategia de inversión enfocada en la creación de valor sostenible a mediano y largo plazo. La ejecución de la estrategia y la disciplina en la gestión financiera han sido factores señalados por la dirección para explicar el ejercicio positivo, pese a un entorno global caracterizado por la presión inflacionaria y cambios en las tendencias de consumo, recogió El Economista.

La evolución de los gastos operativos, con una reducción del 1,9%, forma parte de un esfuerzo sostenido en materia de eficiencia y control de costos. Los ahorros registrados en partidas logísticas y administrativas contribuyeron a este desempeño, permitiendo compensar parcialmente el impacto de la inflación sobre los insumos y materias primas estratégicas, reportó la misma fuente.

El balance divulgado refleja que la compañía cerró 2025 en una posición financiera sólida. Sobre esa base, AB InBev ha confirmado una expectativa de mejoras continuas para el próximo ejercicio, tanto en rentabilidad operativa como en creación de valor para los accionistas, según indicó El Economista.