
La esquiadora italiana Federica Brignone se coronó este jueves campeona del supergigante del esquí alpino de los Juegos Olímpicos de Invierno que se están disputando en Milán y Cortina d'Ampezzo (Italia), mientras que su compatriota Francesca Lollobrigida ogró su segundo oro en el patinaje de velocidad y Suecia sigue dominando el esquí de fondo femenino, mientras que Países Bajos hace lo propio en el patinaje de velocidad.
Brignone, de 35 años y abanderada de su país el pasado viernes en la Ceremonia de Inauguración, se hizo con el primer oro olímpico de su carrera casi un año después de haber sufrido una grave lesión en abril de 2025 que hacía incluso muy dudosa su presencia en los Juegos de casa.
Sin embargo, la italiana, actual campeona del mundo de gigante, se logró recuperar a tiempo para coger algo de ritmo esta temporada en la Copa del Mundo y dio un nuevo éxito a la delegación anfitriona con una gran bajada de 1:23.41.
Este tiempo le dio una medalla de oro para alegría de sus aficionados y que compensó la amargura de su compatriota Sofia Goggia, la favorita y a la que un error la dejó fuera de cualquier opción. Brignone superó por 41 centésimas a la francesa Romane Miradoli, plata, y por medio segundo, a la austriaca Cornelia Hütter, bronce.
Italia saboreó más gloria olímpica en el patinaje de velocidad gracias a Francesca Lollobrigida, que sumó su segunda medalla de oro en estos Juegos al ganar la prueba de 5.000 metros. La italiana firmó un tiempo de 6:46.17 tras una dura disputa con la neerlandesa Merel Conijn, a la que batió por tan sólo una décima, y con la noruega Ragne Wiklund, bronce a tan sólo 17 centésimas.
De este modo, la patinadora italiana, que en 2023 fue madre, suma su segunda presea dorada en Milán y Cortina d'Ampezzo tras ganar el pasado fin de semana los 3.000 metro, éxitos que une a la plata en 3.000 y al bronce de salida en masa que consiguió hace cuatro años en Pekín.
En el esquí de fondo, Suecia volvió a mostrar su poderío a nivel femenino y dominó los 10 kilómetros estilo libre gracias a Frida Karlsson, que se impuso con mucha autoridad a su compatriota Ebba Andersson, actual campeona mundial, y con la estadounidense Jessica Diggins completando el podio. Suecia lleva siete de las nueve medallas en juego.
Además, el australiano Cooper Woods sorprendió a los favoritos al coronarse campeón olímpico en la prueba de baches del esquí acrobático con una puntuación de 83,71, la misma que el canadiense Mikael Kingsbury, al que le superó por el criterio de desempate de los giros, mientras que el japonés Ikuma Horishima se llevó el bronce con 83,44 puntos.
Finalmente, en luge, la prueba de relevos por equipos se la llevó Alemania, gran dominadora de la especialidad, que con un tiempo de 3:41.672 logró el récord de la pista de Cortina y se colgó el oro al dominar por completo las bajadas individuales y dobles tanto en mujeres como en hombre. La plata fue para Austria, a 0.542 milésimas de los germanos e Italia, anfitriones, celebraron el bronce superando a Letonia.
Las últimas medallas de la jornada se repartieron en el rink de competición de Milán, en el patinaje de velocidad en la modalidad de circuito corto, con pleno domino de Países Bajos, que sigue liderando la velocidad en esta cita olímpica invernal de Milano-Cortina d'Ampezzo.
En la prueba de 500 metros femenina, la neerlandesa Xandra Velzeboer se colgó el oro con un mejor tiempo de 41.609, mientras que la italiana Arianna Fontana fue segunda y logró la plata por delante de la canadiense Courtney Sarault. Mientras, en los 1000 metros masculinos, el neerlandés Jens van 'T Wout fue el más rápido con un tiempo de 1:24.537 con el que se impuso al chino Sun Long y al surcoreano Rim Jongun, plata y bronce respectivamente.