Alden Biesen: un castillo de teutones y detectives para reactivar la economía de la UE

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Bilzen (Bélgica), 12 feb (EFE).- El castillo de Alden Biesen, una fortaleza cuya construcción se remonta al siglo XI y en el que los visitantes pueden resolver crímenes ficticios teatralizados, es el lugar elegido por el Consejo Europeo para acoger a los líderes de la UE en busca de inspiración para reactivar la competitividad económica.

Sede durante cientos de años de la Orden de los Caballeros Teutónicos, esta estructura está situada a las afueras de la localidad de Bilzen, a unos 100 kilómetros al este de Bruselas, y habitualmente recibe a unos cientos de visitantes diarios, con mayor afluencia los fines de semana, atraídos por su historia y misticismo.

Lo que comenzó en el año 1190 como un pequeño hospital de campaña para viajeros y cruzados heridos pasó a convertirse en un importante centro de poder entre los siglos XVI y XVIII, cuando tras la Revolución Francesa fueron confiscadas todas las propiedades de esta orden cruzada fundada en Jerusalén.

Poco después del levantamiento, en 1797, Guillaume Claes, alcalde de Hasselt, una urbe cercana, compró la finca y la salvó de la demolición, lo que no impidió que el paso del tiempo hiciera mella en una estructura ya destartalada que quedó destruida prácticamente en su totalidad en 1971 engullida por un gran incendio que solo dejó en pie las murallas.

Tras el fuego, el Gobierno flamenco impulsó una gran restauración que trajo de vuelta gran parte del esplendor de las estructuras, incluida una imponente iglesia de estilo barroco y jardines de estilo inglés y francés, así como otras estructuras a lo largo de sus 80 hectáreas que lo hacen el castillo de mayor tamaño entre los ríos Loira y Rin.

Entre sus muros, los jefes de Estado y de Gobierno de la UE profundizarán en el mercado único, en la mejora de la competitividad del bloque, un "imperativo estratégico y urgente" en el contexto geopolítico actual.

Entre las diversas actividades culturales que ofrece, en el castillo de Alden Biesen tienen lugar populares búsquedas del tesoro en las que los asistentes pueden resolver crímenes ficticios que en ocasiones están teatralizados.

'La conspiración', como se denomina el juego, es un enigma de hora y media de duración que recorre la extensión del castillo y que, con una tableta electrónica y auriculares que ayudan a recopilar las diferentes pistas, sumerge al visitante en un crimen sin resolver amenizado por actores locales que encarnan a policías, comisarios o detectives.

La celebración de un retiro informal de líderes europeos fuera del edificio Justus Lipsius de Bruselas es un habitual cada año, y permite a éstos discutir de una forma más distendida y relajada, sin la presión de establecer conclusiones que les obliguen a posicionarse en temas sensibles que puedan tener efecto en sus electorados nacionales.

 "De estas reuniones informales, a veces salen temas que no estaban previstos o que no creías que pudieran salir", dijo un alto funcionario europeo a los medios dos días antes de la reunión.

El denominador común en este tipo de encuentros es su escenario inusual: el de un castillo, palacio o lugar emblemático, alejado de la gris Bruselas que permita aislar a los jefes de Estado y de Gobierno y estimularles a la hora de tratar temas espinosos.

El primer Consejo informal de la historia tuvo lugar en el Castillo de Dublín (Irlanda) en 1975, donde se discutieron las bases de la gobernanza comunitaria y la situación económica tras la crisis del petróleo.

Le siguieron otras fortalezas como el castillo de Fontainebleau (Francia), en 1984, donde se resolvió el largo conflicto sobre la contribución británica al presupuesto europeo (el famoso 'cheque británico'), o el de Laeken (Bélgica), en 2001, donde se puso en marcha la Convención sobre el Futuro de Europa que daría lugar a la Constitución Europea y, eventualmente, al Tratado de Lisboa.

Más recientemente, espacios emblemáticos como el Palacio de Versalles (Francia) en 2022 o la Alhambra de Granada (España) en 2023 han servido de escenario para estas reuniones, de las cuales no se pueden extraer conclusiones oficiales, pero sí finalizan con una declaración que recoge los temas tratados. EFE

(foto)(vídeo)