
La participación del tenipósido en la activación directa de una proteína central en la respuesta inmunitaria añade una perspectiva innovadora al reposicionamiento de fármacos, según el equipo liderado por la Facultad de Farmacia de la Universidad CEU San Pablo. Esta molécula, utilizada durante décadas para tratar la leucemia infantil, podría ahora desempeñar un papel relevante en la inmunoterapia, según informó el medio original.
De acuerdo con los datos recogidos por los investigadores y publicados por la fuente, el tenipósido logra activar la proteína conocida como STING (Estimulador de Genes de Interferón), que se considera un punto clave en la defensa innata contra infecciones y tumores. La activación de STING actúa como sistema de alarma celular: cuando detecta ADN ajeno, provoca la producción de interferones, moléculas especializadas en neutralizar microbios y células cancerígenas. El objetivo del estudio fue identificar medicamentos ya aprobados capaces de inducir esta ruta inmunológica, facilitando así el desarrollo de nuevos tratamientos oncológicos y para infecciones resistentes a fármacos.
El trabajo fue fruto de la colaboración entre equipos nacionales e internacionales. Según indicó el medio, los científicos realizaron un cribado virtual exhaustivo de miles de compuestos químicos con licencia sanitaria. Tenipósido destacó en este análisis computacional al encajar en la estructura tridimensional de STING, ocupando exactamente el mismo lugar de unión que la molécula cGAMP, principal activadora de esta proteína. Con posterioridad, los expertos confirmaron la hipótesis en laboratorio, empleando técnicas de modelado molecular, calorimetría y ensayos biológicos tanto en células humanas como de ratón, tal como detalló el medio.
El mecanismo tradicionalmente conocido de activación de STING involucraba la detección de ADN extraño por parte de la proteína cGAS, la producción de cGAMP y la consecuente estimulación de STING. En cambio, el equipo coordinado desde la Universidad CEU San Pablo observó que el tenipósido se une directamente a STING, sin requerir la intervención de intermediarios como cGAS o cGAMP. Según el medio, esta vía directa podría ofrecer ventajas respecto a los mecanismos conocidos.
El estudio sugiere, además, que este hallazgo proporciona un marco para el diseño de nuevos medicamentos que activen STING de manera regulada. Esta aproximación permite contemplar terapias más específicas y con menor probabilidad de efectos adversos. Según la cobertura original, la capacidad del tenipósido de estimular la respuesta inmune refuerza su potencial como agente complementario en estrategias combinadas de inmunoterapia, facilitando la identificación y destrucción de células tumorales por parte del sistema inmunitario del paciente.
El medio consignó declaraciones de varios miembros del equipo científico. Rubén Martínez y Adrián Velázquez remarcaron la importancia de confirmar las interacciones moleculares con componentes purificados, con el fin de reducir la posibilidad de interpretaciones erróneas debidas a la complejidad de los sistemas celulares completos. Claire Cocerch, investigadora participante, afirmó: “Este hallazgo demuestra cómo el cribado virtual y el análisis estructural pueden revelar interacciones inesperadas entre fármacos existentes y dianas inmunológicas. Tenipósido abre una vía para diseñar moduladores más selectivos de STING, optimizando la eficacia y reduciendo los efectos secundarios”. Por otro lado, Estanislao Nistal, de la CEU USP, señaló que la activación directa de STING con un medicamento ya aprobado y con sus eventuales análogos estructurales representa un avance para fortalecer la respuesta inmunológica frente a tumores. También consideró que este enfoque dispone nuevas posibilidades para combinaciones terapéuticas en oncología.
El análisis presentado por el medio concluyó que el descubrimiento podría llevar a la creación de fármacos más seguros y precisos, dirigidos a potenciar la inmunidad innata en enfermedades graves. Además, el proceso demostrativo, que integró el cribado computacional y las validaciones experimentales, reafirmó la utilidad de técnicas multidisciplinares para identificar propiedades inesperadas en medicamentos conocidos, facilitando su reposicionamiento y ampliando el abanico terapéutico disponible para el tratamiento de cánceres e infecciones complejas.