El Comité Noruego denuncia amenazas, abuso y un trato "degradante" contra la activista iraní Narges Mohammadi

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El Comité Noruego del Nobel ha denunciado este miércoles que los informes sobre la "brutal detención", las amenazas y los "abusos físicos" sufridos por la activista y Nobel de la Paz iraní Narges Mohammadi constituyen un trato "cruel, inhumano y degradante" que representa una "violación flagrante" del Derecho Internacional.

El Comité ha detallado en un largo y detallado comunicado que hay informes que apuntan a que durante su detención fue golpeada con "palos y porras de madera", además de ser arrastrada por el suelo por el pelo, lo que le causó numerosas heridas en el cuero cabelludo.

"En el vehículo de transporte, se produjeron más golpes. Recibió varias patadas en los genitales y la región pélvica, lo que le hizo incapaz de sentarse o moverse sin sentir dolor intenso y planteó graves preocupaciones sobre una fractura ósea", ha argüido.

Asimismo, pese a estar en "estado crítico", la activista fue "sometida a un confinamiento solitario prolongado en una celda sin ventanas con iluminación artificial constante, piso frío y ropa de cama inadecuada". El Comité también denuncia que durante su estancia en prisión escuchó "sonidos de mujeres jóvenes gritando de dolor".

Las autoridades iraníes colocaron "una horca en el patio" donde los reclusos hacen ejercicio "como método de intimidación psicológica", según el Comité. "Fue trasladada a diferentes dependencias de detención y, en un momento dado, llevada bajo vigilancia a un hospital, donde el personal médico documentó graves lesiones externas y graves problemas cardíacos", ha indicado.

La institución ha denunciado además que la activista no tiene "seguimiento médico adecuado" y que está siendo sujeta a "intensos interrogatorios e intimidaciones". "Se ha desmayado varias veces, tiene una presión arterial peligrosamente alta y no puede acceder al seguimiento de los presuntos tumores mamarios", ha señalado.

"El Comité está horrorizado por estos actos y reitera que el encarcelamiento de Mohammadi es arbitrario e injusto. Su único 'delito' es el ejercicio pacífico de sus derechos fundamentales --libertad de expresión, asociación y reunión-- en defensa de la igualdad de la mujer y la dignidad humana", ha aseverado.

Por ello, ha hecho un "llamamiento urgente" a las autoridades para que la liberen "inmediata e incondicionalmente", asegurando que tenga acceso a "atención médica independiente y profesional". De igual forma, ha instado a Teherán "liberar a todos los presos políticos y de conciencia detenidos por ejercer sus derechos legítimos".

"El calvario de Mohammadi es otro ejemplo sombrío de la brutal represión que ha seguido a las protestas masivas en Irán, donde innumerables mujeres y hombres han arriesgado sus vidas para exigir libertad, igualdad y derechos humanos básicos", ha sentenciado en un comunicado firmado por su presidente, Jorgen Watne Frydnes.

La Premio Nobel de la Paz ha sido condenada recientemente a siete años y medio de prisión tras ser arrestada el 12 de diciembre de 2025 en el acto en memoria del abogado Josrou Alikordi, que falleció semanas antes en "extrañas circunstancias".

Mohammadi había sido puesta en libertad provisional en diciembre de 2024 a raíz de una solicitud por motivos médicos aprobada por la Fiscalía de Teherán. Meses antes fue hospitalizada después de que su familia denunciara que las autoridades llevaban más de dos meses impidiendo que recibiera tratamiento médico.