Imputados en Israel dos sospechosos de espiar para Irán

La Fiscalía acusa a dos hermanos arrestados cerca de Jerusalén de transmitir datos confidenciales, supuestamente a órdenes de agentes extranjeros vinculados a Irán, y solicita que permanezcan recluidos sin fianza mientras avanza el juicio

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Según información difundida por medios israelíes, la Fiscalía ha solicitado que dos hermanos, detenidos cerca de Jerusalén, permanezcan en prisión preventiva mientras avanza el proceso judicial en su contra. Ambos enfrentan cargos por la transmisión de información confidencial, que supuestamente realizaron por indicación de agentes extranjeros asociados a Irán, según reportó la prensa local una vez que se levantó la orden de embargo que pesaba sobre el caso. Esta medida busca impedir cualquier intento de fuga o entorpecimiento de la investigación durante el juicio.

Tal como publicó la prensa israelí, los acusados residían en dos localidades diferentes en las inmediaciones de Jerusalén y fueron arrestados el mes pasado, luego de que la Policía recabara indicios de la colaboración entre ambos en actividades de espionaje. La noticia de su detención salió a la luz tras levantarse la restricción informativa, que originalmente impidió su difusión la semana pasada, según consignó la Policía tras remitir los datos a los medios de comunicación.

La Fiscalía sostiene que uno de los hermanos habría suministrado datos de inteligencia a agentes vinculados a Irán, presuntamente con el apoyo del otro hermano. Según detalló la acusación, ambos tenían pleno conocimiento de que sus acciones favorecían a "elementos hostiles", motivo por el cual se enfrentan a una larga lista de cargos. Entre las imputaciones destacan la colaboración con un agente extranjero, el contacto deliberado con representantes de un país considerado enemigo y la transmisión de información confidencial a su favor, según informó la prensa israelí. Las autoridades sostienen que estos actos se habrían realizado a cambio de una compensación económica, lo que agrava la gravedad de las acusaciones, según publicó la prensa local con base en filtraciones oficiales.

En sus declaraciones, la Fiscalía enfatizó ante el tribunal la necesidad de mantener a los dos sospechosos bajo custodia judicial sin posibilidad de fianza hasta la conclusión del juicio. Argumentan que la naturaleza de los delitos, la supuesta intención y la posible peligrosidad de los implicados justifican la prisión incondicional, informó la prensa israelí. La acusación también destaca que los dos hermanos actuaron de forma coordinada, lo que para las autoridades indica un conocimiento pleno de las posibles consecuencias de sus actos y de los intereses que estaban sirviendo, según las investigaciones previas al arresto.

El caso generó una significativa cobertura en los medios israelíes debido tanto a la gravedad de los delitos imputados como a las alegaciones de conexiones con Irán, un país con el que Israel mantiene una relación marcada por la hostilidad y la desconfianza. Según detalló la prensa local, la investigación continúa abierta y no se descarta la posibilidad de nuevas diligencias, en función del análisis de los materiales confiscados durante los arrestos.

Diversos analistas citados por la prensa israelí han subrayado el impacto de estos hechos en el clima de seguridad nacional, ya que los cargos de espionaje y colaboración con el enemigo suelen tratarse con máxima severidad por las autoridades judiciales y de inteligencia del país. Los nombres de los acusados y detalles específicos de las pruebas presentadas no fueron revelados al público, en cumplimiento de las normas legales vigentes y para proteger las pesquisas en curso, conforme reiteró la Policía a medios nacionales.

Los procedimientos judiciales avanzan ante un tribunal que decidirá si acepta la petición de mantener a los hermanos bajo custodia hasta la sentencia definitiva. Mientras tanto, la Fiscalía recaba nueva información y coordina sus pasos con los organismos de inteligencia, con la expectativa de aportar mayores pruebas que respalden la acusación de que los contactos mantenidos por los sospechosos respondían a una estrategia de infiltración por parte de servicios iraníes, según se desprende de los informes recogidos por medios israelíes tras la apertura pública del caso.