Fuerzas de EEUU se incautan de un petrolero de la 'flota fantasma' rusa con petróleo venezolano en el Índico

El Departamento de Defensa de Estados Unidos confirmó la captura de un buque sancionado que transportaba crudo, tras un extenso seguimiento internacional desde Venezuela, destacando la “capacidad para imponer su voluntad en cualquier parte” y su “dominio marítimo global”

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El Departamento de Defensa de Estados Unidos declaró que el petrolero ‘Aquila II’ fue rastreado desde el Caribe hasta el océano Índico tras incumplir la cuarentena de buques sancionados, según detalló el organismo a través de sus redes sociales. De acuerdo con la información publicada por el Departamento de Defensa y retomada por diversos medios, el barco había zarpado desde Venezuela el 3 de enero, utilizando el nombre falso ‘Cape Blader’. Este seguimiento concluyó este lunes con la intercepción e incautación del buque por parte de fuerzas militares estadounidenses, lo que supone el cumplimiento de las restricciones impuestas sobre operaciones marítimas que involucran petróleo sancionado.

De acuerdo con el comunicado divulgado el lunes, Estados Unidos informó que la operación se desarrolló durante la noche en aguas internacionales del océano Índico, dentro de la zona de responsabilidad del Mando Indo-Pacífico. El Departamento de Defensa de Estados Unidos subrayó que el abordaje al barco se realizó sin incidentes y puso de relieve la determinación de Washington para mantener la integridad de las cuarentenas y sanciones impuestas a embarcaciones involucradas en el comercio ilícito de petróleo. Además, en su mensaje en redes sociales, la entidad afirmó: “cuando el Departamento de Guerra dice cuarentena, es de verdad”.

El relato del seguimiento detalla que el ‘Aquila II’, incluido por Washington en la denominada ‘flota fantasma’ rusa, formó parte de un grupo de 16 petroleros que salieron de Venezuela sorteando el bloqueo naval estadounidense. El medio reportó que el Departamento de Defensa explicó que la vigilancia se extendió desde el instante en que el buque salió de aguas caribeñas hasta su localización final en el océano Índico. El organismo también señaló que “nada para al Departamento de guerra en la defensa de nuestra Patria, incluso en océanos que están en la otra punta del mundo”, haciendo referencia a la proyección global de sus operaciones marítimas.

Sobre las características del barco, el mismo mensaje consignó que el ‘Aquila II’ navega con bandera griega y panameña, y se halla vinculado con exportaciones de crudo ruso sancionado. Según la base de datos de sanciones de Estados Unidos citada en la publicación, el buque operaba exportando petróleo desde puertos del mar Negro, mar Báltico y la región del Pacífico. Esta inclusión en la lista de la ‘flota fantasma’ se fundamenta en el empleo de rutas y métodos para evadir restricciones internacionales, entre ellas cambios de bandera y modificación de nombres para disimular su origen y la naturaleza de sus cargamentos.

El seguimiento y posterior incautación del ‘Aquila II’ se produjo en cumplimiento de las restricciones establecidas durante la administración de Donald Trump, quien decretó la cuarentena de buques sancionados como parte de la presión sobre sectores energéticos de Venezuela y Rusia. Washington indicó que al vulnerar dichas restricciones, el barco y su tripulación quedaron sujetos a rastreo y eventual intercepción. El Departamento de Defensa subrayó que sus fuerzas armadas mantienen la capacidad de detectar y neutralizar operaciones no autorizadas “por tierra, aire o mar”.

Entre las declaraciones oficiales resaltadas por el comunicado, se menciona: “Ninguna otra nación del planeta Tierra tiene la capacidad para imponer su voluntad en cualquier parte”. Además, la publicación advirtió a los involucrados en operaciones similares que “os quedaréis sin combustible mucho antes de que consigáis dejarnos atrás”, haciendo referencia a la determinación de las fuerzas estadounidenses para hacer cumplir las sanciones sin importar la ubicación geográfica del navío. La declaración finalizó con la afirmación del “dominio marítimo global” de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos.

Según reportó el Departamento de Defensa, la operación se suma a otras iniciativas contra la denominada ‘flota fantasma’, un grupo de petroleros dedicados a transportar crudo proveniente de países sujetos a sanciones internacionales. La acción pretende no solo interrumpir el flujo de hidrocarburos sancionados sino también enviar un mensaje respecto a la capacidad de monitoreo y respuesta militar estadounidense a escala mundial. El caso del ‘Aquila II’ fue utilizado por autoridades estadounidenses para ilustrar su capacidad operativa, tanto en labores de seguimiento prolongado como en la ejecución de abordajes en aguas lejanas a sus costas.

El medio subraya que la incautación del petrolero incluye la confiscación de su cargamento de petróleo, presuntamente de origen venezolano, cuyo comercio está sujeto a restricciones conforme a la política de sanciones vigentes. La medida forma parte de un esfuerzo más amplio por limitar las fuentes de ingreso para actores que, según Estados Unidos, se benefician de exportaciones ilícitas de recursos energéticos. La operación fue presentada como un ejemplo de la colaboración entre organismos de defensa, inteligencia y control marítimo orientados a la detección y detención de actividades consideradas contrarias a las resoluciones sancionatorias adoptadas por Washington.

Por último, la base de datos de sanciones estadounidense identifica al ‘Aquila II’ como un actor recurrente en el transporte de crudo ruso bajo condiciones de ocultamiento, y expone que el empleo de banderas de conveniencia o cambios de identidad representa una táctica utilizada recurrentemente por buques incluidos en la llamada ‘flota fantasma’. El registro de incidentes como el operativo en el océano Índico fortalece los argumentos de las autoridades estadounidenses sobre la necesidad de vigilancia y acción coordinada frente a la evasión de sanciones internacionales.