Las diez religiosas de la residencia de las Hermanas Angélicas votan a primera hora

Después de cumplir con su tradicional misa dominical, el grupo de monjas acudió al mayor centro de votación de Aragón junto a decenas de residentes, sumándose a la jornada electoral en un ambiente marcado por la organización y el acompañamiento personalizado

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Una de las anécdotas destacadas en recientes procesos electorales en Aragón es la participación de una de las monjas de la residencia de las Hermanas del Sagrado Corazón de Jesús y los Santos Ángeles de Zaragoza, quien en una ocasión previa ocupó el puesto de vocal en la mesa electoral tras haber sido designada suplente. Este domingo, el grupo de diez religiosas conocido como las “angélicas” acudió a primera hora de la mañana, después de asistir a su tradicional misa dominical en la basílica de El Pilar, al mayor centro de votación de Aragón situado en el hall del Ayuntamiento de Zaragoza, sumándose a la jornada electoral junto con decenas de residentes de su hogar. Según detalló Europa Press, estas monjas forman parte de una comunidad religiosa establecida en la residencia de mayores que lleva su nombre y que alberga a 156 mujeres.

De acuerdo con la información publicada por Europa Press, la logística para que las monjas y otras residentes participaran en la votación implicó diversos procedimientos según el grado de autonomía de cada persona. Pilar Ibáñez, recepcionista del centro, explicó que de las 156 residentes, 60 salieron a ejercer su derecho al voto antes del mediodía, tras haber verificado los registros de salidas. Ibáñez señaló que aquellas residentes en condiciones de desplazarse solas fueron por sus propios medios, mientras que las asistentes cuya movilidad se ve limitada reciben ayuda del personal del centro, desplazándose en silla de ruedas hasta el colegio electoral.

El operativo involucró además la organización del personal que atiende la residencia: cerca de 60 trabajadores, entre auxiliares, personal de limpieza, médicos, enfermeros y fisioterapeutas, garantizaron tanto la atención habitual como el apoyo necesario a las residentes durante la jornada electoral. La responsable de la recepción describió la variedad de perfiles de residentes y trabajadores bajo la expresión “hay de todo”, refiriéndose a un colectivo diverso y a la pluralidad de asistencias y servicios que requieren las moradoras en el contexto de una votación.

El hall del Ayuntamiento de Zaragoza, lugar donde se efectuó la votación, agrupa desde hace unos años múltiples puntos electorales que antes funcionaban como colegios independientes; uno de ellos corresponde a la residencia de las angélicas. Con catorce mesas de votación, el centro es el más amplio de Aragón para actos electorales, lo que permitió una organización eficiente y fluida tanto para las religiosas como para el resto de electores, según consignó Europa Press.

Varios residentes de la institución, además de las religiosas, siguieron la misma logística: asistieron primero a misa y luego acudieron a votar. Algunas de las mujeres mayores que residen en el centro, al estar empadronadas en otras localidades, aprovechan las jornadas electorales para viajar y cumplir con su obligación cívica en sus respectivos pueblos, aprovechando estos desplazamientos para pasar el día fuera.

La jornada electoral en la residencia de las angélicas reflejó la coordinación de esfuerzos por parte de la comunidad religiosa, el personal asistencial y las autoridades administrativas para facilitar el ejercicio democrático de sus integrantes, en un espacio adaptado a las necesidades de personas mayores y con movilidad reducida. Todo el proceso, según informó Europa Press, se desarrolló dentro del marco de una jornada caracterizada por la organización y el acompañamiento personalizado a cada electora.