Global Sumud Flotilla (GSF) lanza una nueva misión de ayuda a Gaza desde Barcelona el 29 de marzo

Miles de voluntarios procedentes de más de 100 naciones participarán en una operación humanitaria sin precedentes por tierra y mar, tras el llamado internacional para asistir a la población palestina ante la inacción de autoridades y organismos globales

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Entre quienes formarán parte de la operación se encuentran más de 1.000 especialistas en medicina, educadores, ingenieros, brigadas de reconstrucción, expertos en crímenes de guerra y "ecocidio", y observadores legales. Todos estos profesionales, según explicó la organización, cumplirán roles fundamentales en apoyo a la supervivencia de la comunidad, la recuperación local y la documentación de posibles violaciones al derecho internacional. La magnitud de la movilización la describen como una acción colectiva en respuesta directa no solo al impacto de la crisis en Gaza, sino también a las propuestas internacionales que consideran insuficientes, ya que, tal como señalaron durante la rueda de prensa, rechazan cualquier iniciativa de reconstrucción en el enclave "sin soberanía palestina y sin rendición de cuentas".

Según detalló el medio Global Sumud Flotilla (GSF), la misión se articulará en dos grandes rutas: una flotilla marítima y una caravana terrestre. Ambas partirán de manera simultánea el 29 de marzo de 2026, dejando desde Barcelona la flota principal de barcos, mientras otras embarcaciones zarparán desde puertos en Italia, Túnez y otros puntos estratégicos del Mediterráneo. En paralelo, la caravana terrestre iniciará su travesía por el norte de África con destino a Gaza. Los organizadores destacaron durante su comparecencia, celebrada en la Fundación Nelson Mandela en Johannesburgo, la dimensión global del operativo y la coordinación con agentes locales e internacionales.

De acuerdo con la información difundida por Global Sumud Flotilla, la operación pretende articular una intervención humanitaria y no violenta, reunirá a miles de participantes provenientes de más de 100 países. Este despliegue constituye lo que los organizadores definen como un “acto de resistencia civil global sin precedentes”, impulsado tras considerar, en palabras de su comunicado, el “fracaso catastrófico de gobiernos e instituciones internacionales para detener el genocidio en curso”.

La iniciativa recibió visibilidad internacional mediante la conferencia de prensa en Sudáfrica, reflejando la intención de sumar apoyos y proyectar una imagen de solidaridad diversa y multidisciplinaria. Según publicó GSF, la misión no solo gestiona la distribución de ayuda material, sino también la participación de equipos enfocados en la reconstrucción y la documentación jurídica, con la intención de facilitar la recuperación social y la vigilancia sobre las condiciones humanitarias y legales en el terreno.

El medio GSF expuso que entre los propósitos de la misión figura tanto la asistencia a la población palestina como la denuncia activa frente a la inacción o respuestas insuficientes de autoridades nacionales e instituciones internacionales en torno a la crisis en Gaza. Los organizadores insistieron en que una de sus prioridades radica en apoyar la resiliencia de las comunidades afectadas mediante la provisión de recursos y la reconstrucción de infraestructuras esenciales.

La partida simultánea desde múltiples puntos del Mediterráneo y del norte de África busca optimizar la llegada de ayuda y visibilizar el alcance de la movilización. GSF señaló que la operación contará con una logística adaptada para garantizar el respeto por los marcos legales internacionales e intentar sortear posibles trabas administrativas que puedan surgir a lo largo de las rutas marítimas y terrestres.

Al integrar expertos en sectores diversos, la misión de GSF aspira a abordar dimensiones tanto inmediatas como de largo plazo en la recuperación humanitaria de Gaza. Los investigadores y observadores legales desplegados tendrán la labor de registrar cualquier transgresión al derecho internacional, según puntualizó el comunicado. La presencia de equipos de reconstrucción y de profesionales en salud y educación responde a la necesidad de brindar respuestas integrales que potencien la capacidad de recuperación comunitaria.

La convocatoria realizada por GSF invita a la sociedad civil global a sumarse a la misión, destacando el carácter voluntario y colectivo del esfuerzo. La variedad de los participantes y el enfoque internacional forman parte de la estrategia de la organización para presionar por el respeto de la soberanía palestina y exigir responsabilidades políticas y legales por la situación en la región.

A lo largo de los meses previos a la salida de la flotilla y la caravana, la organización prevé la coordinación de talleres, jornadas informativas y encuentros de formación para los voluntarios, según consignó GSF. Los preparativos incluyen la disposición de recursos logísticos, médicos y educativos ajustados a las posibles necesidades sobre el territorio gazatí y a la naturaleza de las contingencias que puedan presentarse.

GSF ha difundido reiteradamente que la operación descansa en principios de resistencia civil no violenta, enfatizando el rechazo a cualquier forma de violencia en el desarrollo de la misión. El comunicado emitido tras la rueda de prensa insiste en la necesidad de “alcanzar una respuesta humanitaria y política a la altura de la crisis”, expresando su desacuerdo con los mecanismos propuestos por organismos internacionales que plantean intervenciones no respaldadas por la población palestina.

La magnitud de la misión, con participantes de más de 100 países movilizados desde Barcelona y otros puntos del Mediterráneo, subraya el alcance mundial del llamado realizado por GSF. La organización insiste en que el desarrollo de la acción busca no solo el envío de ayuda, sino la generación de presión internacional para una respuesta política acorde al contexto que vive Gaza. Según concluyó el comunicado, la misión de marzo de 2026 pretende dejar constancia, tanto en los archivos jurídicos como en la conciencia pública internacional, del compromiso de miles de voluntarios frente a la crisis humanitaria palestina.