
La presencia de datos sobre la coordinación de las fuerzas de seguridad y la obligación de adoptar acciones enfocadas en la protección de espectadores y participantes marcan el desarrollo previo al partido entre el Real Oviedo y el Athletic Club, señalado por las autoridades como un evento que plantea riesgos de seguridad superiores a lo habitual. Este evento deportivo, que corresponde a la jornada número veinticuatro de LaLiga EA Sports 2025-2026 y tiene programado el inicio para las 14:00 horas del domingo 15 de febrero, se celebrará en el estadio Carlos Tartiere, ubicado en la ciudad de Oviedo, en Asturias. Según consignó el Ministerio del Interior en un comunicado divulgado el viernes y citado por diversos medios, la Comisión Permanente de la Comisión Estatal contra la Violencia, el Racismo, la Xenofobia y la Intolerancia en el Deporte determinó oficialmente que el encuentro debe ser catalogado como de alto riesgo.
De acuerdo con el comunicado del Ministerio del Interior, la declaración de alto riesgo implica la puesta en marcha de medidas específicas orientadas a mejorar la seguridad, que los clubes organizadores están obligados a cumplir. Entre estas acciones se encuentran la aplicación de sistemas reforzados para la venta de entradas, lo que se traduce en un mayor control de la identidad de los compradores y la trazabilidad de las localidades. Además, la decisión exige implementar mecanismos efectivos para separar a las aficiones dentro de las instalaciones deportivas, con la finalidad de reducir posibilidades de enfrentamientos directos o altercados. Se añade, además, una supervisión estricta en los puntos de acceso al estadio, donde las autoridades podrán establecer filtros y revisiones adicionales.
El Ministerio del Interior detalló en su nota de prensa que, como resultado de la declaración, las fuerzas policiales incrementarán sus dispositivos preventivos en las inmediaciones y el interior del estadio. Este refuerzo se centrará principalmente en labores de vigilancia sobre los seguidores de ambos clubes, buscando anticipar incidentes y responder a posibles situaciones de riesgo. Para garantizar la eficacia de estas medidas, las operaciones de seguridad se realizarán en conjunto y en colaboración permanente con todos los actores involucrados en la organización y desarrollo del partido, incluyendo al personal de ambos equipos, servicios de seguridad privada y otros operadores que participan en la protección de los asistentes.
La decisión de la Comisión Estatal, comunicada y ejecutada a través del Ministerio del Interior, se basa en la evaluación de riesgos asociados al evento y responde a la existencia de antecedentes o indicios que podrían afectar el desarrollo normal del encuentro, tanto en términos de orden público como de seguridad personal para los presentes. Así lo indicó la información oficial difundida por el Ministerio, que subrayó la importancia de adoptar medidas preventivas y de control en eventos deportivos de estas características, en particular ante la posibilidad de incidentes motivados por la rivalidad entre aficiones o por la concentración de gran número de espectadores.
Según reportó el Ministerio del Interior y recogieron diversos medios, la catalogación de partidos como de alto riesgo implica ajustes no sólo a nivel organizativo, sino también en lo referente a la respuesta policial. Estos encuentros requieren un despliegue superior al habitual de efectivos y la presencia de unidades especializadas capaces de actuar frente a situaciones de violencia, incidentes relacionados con actitudes discriminatorias o conflictos derivados de la intolerancia. La propia Comisión Estatal trabaja para prevenir episodios vinculados al racismo, la xenofobia y la intolerancia, aspectos que motivan la aplicación de protocolos específicos y el seguimiento pormenorizado tanto de los grupos de animación organizados como del ambiente general en torno al estadio.
La Comisión Permanente, órgano dependiente de la Comisión Estatal contra la Violencia, el Racismo, la Xenofobia y la Intolerancia en el Deporte, revisa cada semana el calendario de competiciones y valora la necesidad de establecer alertas cuando detecta riesgos relevantes. Según publicó el Ministerio del Interior, al declarar un partido como de alto riesgo, se busca anticiparse a posibles complicaciones y garantizar la integridad tanto de los deportistas y técnicos como del público asistente y de los trabajadores vinculados al evento.
La cita entre Real Oviedo y Athletic Club, ya disponible en calendarios oficiales y con las entradas a la venta bajo controles más estrictos tras el anuncio, se convierte así en el foco principal para la aplicación de las medidas anunciadas por el Gobierno a través de la Comisión Estatal y de los dispositivos coordinados por las fuerzas de seguridad.
La información sobre estos protocolos y sus implicaciones ha sido facilitada por el Ministerio del Interior en sus canales oficiales, recordando la obligación de colaboración entre los clubes, la Liga Española de Fútbol Profesional y los cuerpos policiales, todo ello bajo la supervisión de la Comisión Permanente de la Comisión Estatal. La idea central, tal y como transmite el comunicado recogido por diferentes fuentes, es garantizar que el desarrollo de este tipo de encuentros deportivos se realice en un marco de seguridad reforzada que reduzca al máximo los riesgos para todos los implicados.