Bruselas, 6 feb (EFE).- La comisaria europea de Preparación y Gestión de Crisis e Igualdad, Hadja Lahbib, dijo este viernes que "la gente se muere de hambre en Sudán" y añadió que "estas muertes son evitables", tras la publicación del último informe de Clasificación Integrada de Seguridad Alimentaria (IPC) que alertó sobre otras dos localidades sudanesas que han superado los umbrales de hambruna para la desnutrición aguda.
"La gente se muere de hambre en Sudán. El conflicto en Darfur y Kordofán está agravando la hambruna y la desnutrición aguda. Estas muertes son evitables. Pongan fin a los combates ya. Permitan el acceso humanitario sin trabas", dijo la comisaria europea a través de un mensaje en redes sociales.
El informe, publicado este jueves, alertó de que en Um Baru se ha registrado una tasa del 52,9 %, casi el doble del umbral de hambruna; mientras que en Kernoi se sitúa en el 34 %, unas cifras que el IPC calificó de "alarmantes" porque sugieren un mayor riesgo de exceso de mortalidad (más muertes de las esperadas en condiciones de crisis).
Pese a la falta de acceso, el IPC estimó en casi 4,2 millones los casos estimados de desnutrición aguda en 2026 en todo Sudán, un incremento considerable (13,5 %) en comparación con los 3,7 millones registrados el año pasado.
La Unión Europea (UE) expresó el pasado viernes su "preocupación" por la "escalada" que afecta a la seguridad en Sudán del Sur, especialmente en el estado de Jonglei, y subrayó que "la única garantía para la paz y la estabilidad" en el país es un "alto el fuego inmediato".
La escalada militar creciente en Sudán del Sur de las últimas semanas ha puesto al país al borde de la guerra civil, después de que los grupos armados de la oposición, partidarios del ex vicepresidente arrestado Riek Machar, hayan abierto varios frentes en alianza con otros grupos contra las tropas del Gobierno del actual presidente, Salva Kiir.
La guerra en Sudán, iniciada el 15 de abril de 2023, ha provocado la muerte de decenas de miles de personas y el desplazamiento interno y externo de otras alrededor de 13 millones, lo que ha convertido al país africano en el escenario de la peor crisis humanitaria del planeta, según la ONU. EFE