Las fuerzas sirias inician su despliegue en las gobernaciones de Hasaka y Alepo como parte del acuerdo

El Gobierno de transición pone en marcha la entrada de sus tropas al norte de Siria tras firmar un entendimiento con las fuerzas kurdas, buscando una transición ordenada, estabilidad regional y protección a ciudadanos, según fuentes oficiales

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El Ministerio del Interior sirio subrayó que la reciente entrada de unidades del Gobierno de transición en el norte del país busca una transferencia institucional ordenada y la protección tanto de personas como de bienes en las nuevas áreas integradas. Según informó Europa Press, las fuerzas gubernamentales sirias comenzaron este lunes el despliegue en las gobernaciones de Hasaka y Alepo, como resultado de un entendimiento alcanzado con las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS).

De acuerdo con la información suministrada por Europa Press, el acuerdo establece que el territorio previamente gestionado por las autoridades kurdas pasará a estar bajo el control directo del Estado sirio. El despliegue cubre puntos estratégicos, incluyendo la ciudad de Hasaka y el distrito de Ayn al Arab, en Alepo. Este avance militar forma parte de un pacto que contempla, además, un alto el fuego y la incorporación de las milicias kurdo-árabes dentro de la estructura formal del Ejército sirio.

La cartera de Interior detalló en un comunicado que la medida garantiza la estabilidad del territorio bajo las leyes y los reglamentos vigentes, promoviendo la seguridad en las zonas de reciente reintegración. El general Marwan al Ali, comandante del Mando de Seguridad Interna en Hasaka, exhortó a las tropas a llevar a cabo su labor de manera ordenada y priorizando la protección de la ciudadanía y el resguardo de bienes públicos y privados, según reportó Europa Press.

El entendimiento alcanzado entre el Gobierno de transición y las FDS fue firmado el pasado viernes, en un contexto de desconfianza mutua tras una serie de acusaciones sobre el incumplimiento de un pacto anterior. Ese acuerdo, anunciado por el presidente de transición, Ahmed al Shara, confería a las autoridades centralizadas en Damasco la supervisión sobre Raqqa, Deir Ezzor y Hasaka, zonas ubicadas en la región semiautónoma nororiental de Siria, recibiendo a cambio la integración de los grupos armados kurdos y árabes en la jerarquía militar nacional.

Este nuevo despliegue responde a la preocupación gubernamental por asegurar que el traspaso de competencias no derive en altercados ni represalias contra la población local. El acuerdo vigente refuerza, además, el compromiso con el cese de hostilidades, pretendiendo con ello allanar el camino hacia una administración civil estable que se adhiera a los sistemas legales estatales.

Hasta ahora, las partes involucradas en las negociaciones no han difundido los detalles completos sobre los mecanismos de seguimiento y la temporalidad para concluir el proceso de integración y control efectivo. Los movimientos registrados el lunes representan una de las transformaciones más significativas en la estructura de poder en el norte de Siria desde la proclamación de zonas autónomas bajo influencia kurda tras el inicio de la guerra civil, tal como detalló Europa Press.

En lo referente a la seguridad ciudadana, el comunicado del Ministerio del Interior sirio reiteró la prioridad de proteger a los residentes y sus bienes en cada fase del repliegue de las antiguas administraciones y la consolidación militar. Además, los llamados explícitos a respetar la ley han sido repetidos por los mandos intermedios encargados del operativo, según consignó Europa Press.

El contexto de este acuerdo llega luego de años de tensiones entre las autoridades de Damasco y las FDS, agravadas por reclamaciones de autonomía que derivaron en enfrentamientos y disputas sobre la administración de recursos y servicios básicos. La integración de las fuerzas kurdo-árabes en el Ejército estatal marca un cambio en las relaciones de poder y distribución de competencias dentro de Siria, destacando el intento oficial por centralizar la autoridad sobre territorios estratégicos y sensibles en términos de seguridad y estabilidad, según la información proporcionada por Europa Press.

La firmeza en el despliegue militar en regiones previamente bajo control autónomo podría influir de manera significativa en la dinámica regional, ya que zonas como Hasaka y Alepo albergan comunidades diversas y desempeñan un papel clave en la estructura administrativa y de seguridad siria, detalló Europa Press en su reporte. La evolución del proceso y el cumplimiento de las garantías ofrecidas por ambos bandos continúan bajo observación de actores internos y externos.