El paso de Rafá con Gaza reanuda parcialmente el tránsito de personas tras un año y medio de cierre

Autoridades israelíes autorizan la circulación restringida de palestinos en una jornada de prueba, mientras organizaciones internacionales supervisan el ingreso y egreso de personas tras dieciocho meses de bloqueo y miles esperan por atención médica fuera del enclave

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Unas 20.000 personas heridas o con enfermedades graves, entre ellas pacientes con cáncer, aguardan la posibilidad de abandonar la Franja de Gaza para acceder a tratamientos médicos fuera del enclave, según han indicado fuentes palestinas citadas por la agencia Sanad. En este escenario, la reapertura parcial del paso fronterizo de Rafá adquiere una relevancia significativa tras dieciocho meses de restricciones motivadas por el conflicto, permitiendo el desplazamiento controlado de residentes hacia el exterior del territorio.

El medio COGAT, la Administración israelí sobre los territorios palestinos ocupados, anunció que desde este domingo el paso de Rafá entre Egipto y la Franja de Gaza reanudó de forma limitada el tránsito de personas. La autorización responde a un acuerdo de alto el fuego y una directiva de las autoridades políticas israelíes, que pusieron en marcha un “episodio de prueba” destinado a facilitar el movimiento restringido de palestinos en ambas direcciones. Shadi Othman, portavoz de la Unión Europea en Jerusalén, detalló en una entrevista concedida a la emisora Voice of Palestine que la jornada de reapertura está siendo vigilada y evaluada para determinar el funcionamiento del corredor bajo nuevas directrices.

El medio Sanad reportó la llegada de autobuses con trabajadores palestinos al lado egipcio del paso, en anticipación de su reactivación. A pesar de esta movilización, agencias como DPA y el diario 'Haaretz' prevén que la actividad común al cruce se consolidará a partir del lunes, fecha para la cual las autoridades israelíes han anunciado la expedición de permisos para la salida diaria de hasta 150 civiles desde Gaza, así como la entrada diaria de 50 personas.

Según consignó la agencia DPA, el cierre total del paso había sido ordenado el 7 de mayo de 2024, coincidiendo con la intensificación de la ofensiva israelí en la ciudad de Rafá y la toma del control militar sobre la zona, evento que supuso la suspensión tanto del tráfico de pasajeros como de la entrada de ayuda humanitaria y suministros vitales para la población del enclave.

Las organizaciones humanitarias y agencias de cooperación habían reclamado de forma reiterada la reapertura del cruce, citando la crítica situación provocada por la falta de acceso a asistencia básica, alimentos y atención sanitaria adecuada en la Franja de Gaza, reportó 'Haaretz'. La Unión Europea también ha expresado su intención de supervisar de cerca el funcionamiento del proceso, desplegando a su misión en el área para coordinar los protocolos de verificación y control en el propio paso y en un corredor adicional bajo control del Ejército israelí, detalló el medio 'Haaretz'.

Según indicó la COGAT en su comunicado, el procedimiento para el tránsito requiere que los solicitantes obtengan previamente una autorización de seguridad emitida por Israel. Las medidas incluyen la verificación de identidad al cruzar a través de personal de la misión europea y una segunda revisión en una zona bajo supervisión militar israelí, estableciéndose así un doble filtro para quienes aspiren a ingresar o salir por la frontera. El regreso a Gaza quedará restringido a residentes que abandonaron la Franja después del inicio de la guerra, también bajo la condición de contar con la aprobación israelí previa y coordinación con Egipto, de acuerdo con los detalles publicados por COGAT.

La reapertura parcial se produce después de prolongadas negociaciones y persistentes presiones de la comunidad internacional por mejorar las condiciones de los habitantes de Gaza. El paso de Rafá ocupa un lugar estratégico tanto para los desplazados como para las organizaciones que intentan ofrecer ayuda desde el exterior, ante el bloqueo permanente que ha caracterizado la zona durante el último año y medio y la enorme demanda de traslados médicos y de necesidades básicas no cubiertas, según la cobertura de la agencia Sanad.