Un corte del suministro eléctrico conjunto provoca una sucesión de apagones en Ucrania y Moldavia

El sistema energético de Ucrania sufre fallos que afectan a Kiev y otras ciudades, mientras Moldavia denuncia problemas similares tras una avería en las conexiones eléctricas, autoridades trabajan para restablecer el suministro y evitar nuevos incidentes

Guardar

El funcionamiento del metro en Kiev y Járkov quedó completamente paralizado tras el apagón eléctrico, transformando temporalmente las estaciones de ambas ciudades en refugios alimentados únicamente por generadores auxiliares. Estos incidentes, según consignó el medio Jurnal y fuentes ucranianas, se desencadenaron por una falla en las conexiones eléctricas entre Ucrania y Moldavia que afectó simultáneamente a ambos países, y generó amplias interrupciones en el suministro energético durante la mañana.

Según informó Jurnal, el presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, reconoció las dificultades energéticas que atravesó el país, poniendo énfasis en el impacto sobre la capital, Kiev. El mandatario expuso a través de sus redes sociales que las regiones más afectadas experimentaron apagones significativos, motivo por el cual mantuvo una reunión con la primera ministra Yulia Sviridenko y el ministro de Energía, Denis Shmihal. Tras el encuentro, Zelenski declaró que la emergencia energética respondía a “problemas técnicos en las líneas de interconexión entre nuestra red y la de Moldavia”, un aspecto que permanecía bajo investigación en el momento del anuncio.

Zelenski agregó que el Gobierno desplegó todas las medidas de respuesta disponibles en el sistema energético nacional mientras se desarrollaban las tareas para restablecer la red. El objetivo, según precisó, era estabilizar la situación en el menor tiempo posible, dado el alcance de las interrupciones. El alcalde de Kiev, Vitali Klitschko, describió los hechos como un “apagón de emergencia”, lo que llevó a la suspensión de los servicios del metro. Solo las fuentes de energía emergencia permitieron que las estaciones se utilizaran como espacios de resguardo.

A la par de los eventos en Ucrania, la vecina Moldavia notificó por medio de su Centro Nacional de Gestión de Crisis (CNMC) que la capital, Chisinau, también resultó afectada por suspensiones masivas en el suministro. El CNMC, según detalló Jurnal, atribuyó la interrupción en primera instancia a condiciones meteorológicas adversas en la zona, aunque posteriormente, el Ministerio de Energía moldavo informó de graves incidencias en la red eléctrica de Ucrania, señalando una caída de tensión en la línea de Isaccea-Vulcanesti-MGRES.

El ministro de Energía moldavo, Dorin Junghietu, afirmó que el operador nacional, Moldelectrica, se encontraba abocado a la reactivación del sistema. Las afectaciones, de acuerdo con la distribuidora Premier Energy, comenzaron a sentirse cerca de las 10:42 hora local. Junghietu remarcó los esfuerzos de los técnicos para normalizar el estado de la red y garantizar el retorno del servicio lo antes posible.

El medio Jurnal relató que tanto autoridades ucranianas como moldavas trabajaron en la identificación y solución del desperfecto, con el objetivo de minimizar las consecuencias de futuros incidentes y evitar nuevas suspensiones. Los problemas en la interconexión eléctrica regional se producen en un contexto de vulnerabilidad para la infraestructura energética, que mantiene a ambos países en estado de alerta frente a la posibilidad de averías adicionales o sabotajes.

Tras los apagones, diversas instituciones de gobierno coordinaron sus acciones para informar a la población sobre las rutas alternativas, el uso de refugios y recomendaciones de seguridad ante la falta de electricidad, de acuerdo con lo publicado por Jurnal y fuentes oficiales. Las evaluaciones preliminares indicaron que la restauración completa del servicio podría conllevar varias horas, dependiendo del avance de los trabajos y del fallo técnico identificado entre las redes de transmisión.

El incidente dejó en evidencia la interdependencia de los sistemas eléctricos de Europa del Este y la importancia de contar con mecanismos conjuntos de respuesta rápida ante emergencias, según indicaron los servicios técnicos consultados por el medio moldavo. Las investigaciones sobre las causas exactas del corte prosiguen en ambos países, con equipos de expertos nacionales e internacionales dedicados al análisis de las líneas afectadas y a la actualización de protocolos de seguridad.

Jurnal detalló, además, que este tipo de fallos en la red incrementan la presión sobre las autoridades energéticas, quienes priorizan la estabilización del servicio y la mitigación de riesgos para la población afectada. Las próximas jornadas resultarán determinantes para valorar el grado de resiliencia y la velocidad de recuperación de las infraestructuras eléctricas regionales.