Rusia asegura que hay "pánico" en la OTAN por la impotencia frente a la pretensiones de EEUU en Groenlandia

La vocera del Ministerio de Exteriores ruso, Maria Zajarova, denunció un clima de inquietud entre los aliados atlánticos ante la presión de Washington sobre Groenlandia y calificó las acusaciones occidentales contra Moscú y Pekín como maniobras distractoras

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María Zajárova, portavoz del Ministerio de Exteriores ruso, puso de relieve que los miembros de la OTAN se enfrentan a una situación de “zugzwang” en relación con las dinámicas en Groenlandia, empleando el término ajedrecístico para describir una circunstancia en la que sólo pueden tomar decisiones que empeoran su posición. Según informó la agencia TASS y recogió el medio, Zajárova explicó que la alianza atlántica experimenta un ambiente de inquietud y desasosiego ante las acciones de Estados Unidos en el territorio semiautónomo de Groenlandia, bajo soberanía danesa, sin posibilidad de expresar su oposición interna al principal socio del organismo.

La vocera sostuvo, de acuerdo con TASS, que la estructura de la OTAN impide a los Estados miembros dirigir reclamos efectivos hacia otros integrantes de la organización, lo que deja a los países europeos en una situación de impotencia frente a las ambiciones de Washington. Zajárova afirmó: “Dentro de la alianza, la gente está entrando en pánico porque entiende que se encuentra en una situación de ‘zugzwang’ y no tiene a nadie a quien quejarse”. Subrayó también que las normas internas de la OTAN sólo posibilitan presentar quejas contra actores externos, pero nunca contra los propios aliados, lo que refuerza la falta de mecanismos de control ante las políticas de Estados Unidos sobre Groenlandia.

En este contexto de tensiones, Zajárova cuestionó la narrativa vigente en los países occidentales sobre la presunta amenaza que representan Moscú y Pekín en el Ártico. A su juicio, según detalló TASS, acusar a Rusia y China de influir en la región constituye una “fabricación” utilizada por la OTAN para justificar su postura y no abordar el trasfondo del problema, que identifica en las aspiraciones estadounidenses de control sobre Groenlandia. “Toda su legislación nacional se ha estructurado de tal manera que solo es posible quejarse dentro de la OTAN de aquellos que están fuera de ella. Nunca ha existido la opción de quejarse dentro de la OTAN de sus propios Estados miembros”, afirmó Zajárova, en referencia a la imposibilidad de los aliados de frenar las acciones de Estados Unidos.

En relación a China, la funcionaria rusa negó que exista relación directa del país asiático con los asuntos árticos, desestimando que tenga argumentos o derechos sobre Groenlandia. Según reportó la agencia TASS, Zajárova ironizó preguntando si China emplearía “un lazo para atraer a Groenlandia hacia sí” o si modificaría “las leyes de la gravedad para reclamar algunos derechos sobre ella”, reiterando su posición de desvinculación de China respecto a la crisis en la isla.

Las preocupaciones externas se enmarcan dentro de recientes acontecimientos que involucran a Estados Unidos y los socios de la OTAN. Tal como publicó la agencia TASS, el presidente estadounidense Donald Trump anunció la consecución de un preacuerdo con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, centrado en mantener canales de diálogo con vistas a encontrar una solución para la situación en Groenlandia. Trump reiteró el interés estadounidense en instaurar nuevas zonas bajo soberanía en el territorio ártico, lo que ha intensificado el debate sobre la seguridad y el control de la región.

Por su parte, Mark Rutte confirmó el lunes la puesta en marcha de “dos líneas de trabajo” simultáneas sobre la seguridad de Groenlandia. La primera línea prevé que la OTAN incremente su responsabilidad en defensa de la zona ártica, mientras que la segunda busca evitar una mayor presencia de Rusia y China en la isla, que pertenece al Reino de Dinamarca. Estas medidas reflejan una estrategia colectiva dentro de la Alianza para fortalecer la vigilancia y limitar los avances de otros países en una región considerada geoestratégica.

El medio TASS remarca que este nuevo contexto de tensiones expone las contradicciones internas dentro de la OTAN ante el liderazgo de Washington y la limitada capacidad de los aliados europeos para influir en la toma de decisiones sobre Groenlandia. La postura rusa se centra en criticar la utilización de supuestas amenazas externas como pretexto para justificar la intensificación de las acciones estadounidenses en el territorio ártico, lo que reaviva la discusión sobre la autonomía de los miembros individuales de la alianza frente a las prioridades definidas por Estados Unidos.