Brasil asume la representación diplomática de México en Perú tras la crisis por el asilo a Betssy Chávez

Tras la ruptura entre Lima y Ciudad de México a raíz del refugio ofrecido a Betssy Chávez, Brasil actuará como interlocutor ante las autoridades peruanas, protegiendo la sede diplomática mexicana y los intereses asociados en ese país

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La custodia de las instalaciones diplomáticas mexicanas ubicadas en territorio peruano recaerá en manos de las autoridades brasileñas, quienes asumirán también la responsabilidad sobre la residencia oficial, materiales y archivos de la misión. Esta medida, según detalló el medio Europa Press, se produce después de que el Gobierno de Perú declarara la ruptura de relaciones diplomáticas con México en noviembre de 2025, a raíz del asilo concedido a la ex primera ministra peruana Betssy Chávez, quien actualmente permanece en la Embajada de México en Lima.

Brasil ejercerá a partir de ahora como interlocutor entre el Gobierno de Perú y México tras esta crisis diplomática, de acuerdo con el Ministerio de Exteriores mexicano, citado por Europa Press. La decisión responde a una petición formal realizada por México y contó desde el inicio con la autorización del Gobierno peruano. Así, Brasil velará por los intereses diplomáticos mexicanos en Perú, en un contexto marcado por la tensión bilateral derivada del refugio concedido a Betssy Chávez.

El conflicto entre ambos países se intensificó luego de que las autoridades mexicanas decidieran acoger en su legación de Lima a Betssy Chávez, que fue primera ministra durante la administración de Pedro Castillo. Chávez enfrenta una condena superior a once años de prisión, tras ser declarada culpable por tentativa de golpe de Estado tras la destitución de Castillo en diciembre de 2022. Su permanencia en la Embajada de México ha generado un profundo malestar en Lima y desencadenó la severa decisión anunciada en noviembre pasado.

Según publicó Europa Press, la ruptura diplomática fue considerada una respuesta desproporcionada por parte de México, que ha defendido en todo momento la legitimidad del asilo ofrecido a Chávez. Tras la ruptura, el presidente peruano José Jerí instruyó el cese de relaciones formales con México, algo que obligó a ambos países a buscar un nuevo actor que facilitara la representación de los intereses mexicanos dentro del territorio peruano.

Brasil, en su nuevo rol, garantizará la protección de las instalaciones de la Embajada mexicana, así como de la residencia del jefe de misión y los activos y documentos diplomáticos. Esta práctica responde a los procedimientos internacionales desplegados cuando dos Estados cortan relaciones y una parte desea salvaguardar tanto a su personal como a sus intereses en el país receptor.

El caso de Betssy Chávez, según reseñó Europa Press, ha supuesto un desafío significativo para las relaciones diplomáticas en la región. La ex primera ministra asumió un papel destacado durante el mandato de Castillo y, tras su salida del Gobierno, fue sentenciada a más de once años de prisión. Chávez encontró refugio en la Embajada de México en Lima desde noviembre de 2024, situación que fue argumentada como motivo fundamental para la suspensión de relaciones diplomáticas por parte del Ejecutivo peruano.

La decisión mexicana de conceder asilo a una figura condenada por intento de subvertir el orden político generó una reacción enérgica en el Gobierno de Lima, según describió Europa Press. México habría calificado la respuesta peruana como “excesiva”, y este desacuerdo marcó el tono de la controversia desarrollada durante los últimos meses, desembocando en la necesidad de que Brasil asumiera el papel de Estado intermediador.

La intervención de Brasil, que cuenta con experiencia diplomática regional, implica una gestión directa de los asuntos consulares y diplomáticos mexicanos dentro de Perú. De acuerdo al comunicado oficial de la Cancillería mexicana citado por Europa Press, todo el proceso se realizó bajo los marcos legales y de acuerdo mutuo entre las tres partes involucradas.

Ante la ausencia de relaciones diplomáticas formales entre México y Perú, la figura del país protector, conferida generalmente a un tercer Estado con el consentimiento de ambas naciones, se erige como mecanismo regulador de situaciones como la que se vive en la embajada mexicana en Lima. El Gobierno brasileño coordinará cuestión de propiedades diplomáticas, archivos y asuntos consulares hasta que la crisis diplomática encuentre vías de reencuentro o resolución.

El presidente peruano, José Jerí, justificó la ruptura por la acogida en la Embajada de México de la exjefa de Gobierno de Castillo, cuya condena por cargos vinculados a un intento de golpe de Estado había sido confirmada previamente. México, de su parte, mantuvo la defensa del asilo, presencia de Betssy Chávez en su embajada y su derecho a proporcionar protección internacional en estas circunstancias.

De acuerdo con reportes de Europa Press, la protección diplomática que ahora recaerá en Brasil incluye responsabilidades administrativas, defensa de los intereses jurídicos mexicanos y el manejo de controversias que puedan involucrar al personal diplomático restante, bienes y documentación dentro del territorio peruano. Esta medida emerge como una fórmula para mantener la seguridad jurídica y física de la representación mexicana pese al actual entorno de tensiones.

La situación de Betssy Chávez, quien ha desatado la reacción de las autoridades peruanas, se mantiene sin alteraciones tras la asunción de Brasil como Estado protector, según remarcó Europa Press. La ex primera ministra permanece dentro de la embajada mexicana a la espera de una respuesta definitiva sobre su situación migratoria y judicial por parte de las autoridades internacionales involucradas.

La atribución de este papel a Brasil se produjo después de conversaciones y consultas entre México, Perú y el Ejecutivo brasileño, en aras de garantizar una transición ordenada en la gestión de los activos diplomáticos y el resguardo del personal adscrito a la misión mexicana en Lima. Europa Press subrayó que este acuerdo cumple con los principios diplomáticos establecidos cuando la vía bilateral se encuentra suspendida por resoluciones de alto nivel.

El destino de la relación bilateral y las circunstancias que rodean a Betssy Chávez continuarán condicionados por las decisiones que adopten los gobiernos implicados y por la intervención acreditada de Brasil, cuya función, reportó Europa Press, se limita a la defensa de intereses mexicanos en territorio peruano sin comprometer la neutralidad exigida por el Derecho Internacional.