En busca y captura un entrenador de balonmano acusado de abuso sexual al no presentarse a declarar

Un tribunal de Sevilla ordena la localización de un técnico de balonmano playa, sospechoso de agresiones a cinco deportistas, después de no acudir a la citación judicial, mientras su defensa apela la medida y las víctimas reclaman justicia

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El proceso judicial relacionado con un entrenador de balonmano playa, acusado de abuso sexual por parte de cinco deportistas, enfrenta actualmente una situación prolongada y compleja debido a retrasos y estrategias procesales. Según Europa Press, la instrucción del caso acumula ya más de cuatro años desde que se presentaron las denuncias en 2021, lo que ha generado malestar tanto entre las víctimas como en la acusación particular, que reclaman el avance del procedimiento hacia la fase de juicio oral. En este contexto, el tribunal ha dictado una orden de busca y captura contra el investigado tras su incomparecencia ante el juzgado, mientras su defensa ha presentado un recurso contra dicha medida y el juez examina la petición.

De acuerdo con las informaciones recabadas por Europa Press, la medida de busca y captura responde a que el técnico, cuya identidad no ha trascendido públicamente, no acudió a su última citación judicial, lo que motivó esta decisión. El abogado del acusado argumentó su posición y solicitó la suspensión de la orden, a la espera de que el juzgado resuelva sobre el recurso planteado. Mientras tanto, el procedimiento permanece a la espera de avances, mientras que tanto las denunciantes como la acusación insisten en la necesidad de que el proceso judiciario se desarrolle con normalidad.

Las declaraciones presentadas por la acusación, en un comunicado revisado por Europa Press, describen un ambiente de “régimen de terror psicológico” al que supuestamente se sometió a las jugadoras durante años, con una dinámica de normalización de conductas sexuales inadecuadas por parte del entrenador, bajo la protección de su estatus como autoridad deportiva. Europa Press consigna que se han presentado ejemplos concretos de frases atribuidas al técnico, tales como “Tienes el chocho como un dorayaki”, “Qué pena que seas bollera” y “Tienes el mejor culo de toda la playa”. A ello se suman numerosas intromisiones en la vida privada y sentimental de las afectadas, explicaron en el mismo comunicado.

La acusación sostiene que el supuesto abuso de autoridad se trasladaba incluso al entorno digital, ya que según relataron las víctimas, el entrenador les enviaba mensajes por redes sociales para mantener contacto “con fines sexuales y de ocio, sin relación con sus funciones técnicas”. También durante los viajes deportivos, el acusado imponía criterios sobre el alojamiento, requisaba los teléfonos móviles personales de las jugadoras y decidía quiénes debían compartir habitación en cada desplazamiento, hechos que forman parte del cuerpo de la investigación en desarrollo y constan en la denuncia de las cinco deportistas.

Europa Press detalló que el entrenador objeto de la presente orden judicial ya fue condenado por abuso sexual en una causa anterior. El fallo, dictado por la Audiencia Provincial de Badajoz, lo halló culpable tras la denuncia de una jugadora que relató un abuso durante un torneo celebrado en Alburquerque, Badajoz, en 2021. La sentencia, según consta en documentos citados por la agencia, impuso una pena de un año y medio de prisión, la inhabilitación como entrenador durante dos años, y la prohibición de acercarse a menos de 500 metros de la víctima, su domicilio o lugar de trabajo, así como un periodo de libertad vigilada por un año. Posteriormente, tras un recurso, la resolución judicial suprimió la circunstancia agravante relativa a la discriminación por razón de género, aunque se mantuvieron el resto de sanciones.

El desarrollo del caso actual ha sido considerado como “anómalo” por la acusación particular. De acuerdo con Europa Press, los representantes de las víctimas afirman que el procedimiento se ha prolongado de forma excesiva, además de alegar que la defensa del acusado ha implementado estrategias para retrasar el avance del proceso, incluyendo hasta tres relevos en la representación letrada del imputado. Esta táctica, según la acusación, ha demorado la celebración de cada paso procesal y ha generado una cadena de dilaciones desde que se registraron las denuncias.

El objetivo de la acusación radica en impulsar el proceso hacia la apertura del juicio oral, alegando que las maniobras dilatorias pretenden evitar que el imputado enfrente a la justicia nuevamente, considerando que ya cuenta con antecedentes penales en un caso de naturaleza semejante. Europa Press cita el testimonio de las denunciantes, que insisten en la urgencia de una resolución, subrayando el impacto que puede tener el ejercicio del poder por parte de figuras deportivas en la vida de las personas afectadas, mientras los plazos judiciales se prolongan sin horizonte claro.

La situación procesal del entrenador permanece a la espera de que el juez resuelva sobre el recurso presentado por la defensa tras la dictación de la orden de busca y captura, mientras la acusación y las víctimas mantienen su demanda de un juicio sin más retrasos y con garantías para el esclarecimiento de los hechos.