Lagarde (BCE) cree que la incertidumbre y tensión actual forzarán a la UE a desechar la regla de la unanimidad

Christine Lagarde advierte que la coyuntura global podría impulsar a las instituciones europeas a tomar decisiones más ágiles, apoyándose en mayorías cualificadas en lugar del tradicional acuerdo total, ante retos como los apoyos a Ucrania y reformas económicas

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Durante su intervención en una mesa redonda del Foro Económico Mundial de Davos, Christine Lagarde puso como ejemplo el reciente acuerdo en el que Hungría, Eslovaquia y República Checa quedaron exentas de participar en el préstamo de hasta 90.000 millones de euros que la Unión Europea concederá a Ucrania para cubrir sus necesidades de financiación durante dos años. Según detalló el medio, la presidenta del Banco Central Europeo consideró este hecho como un indicio de que las instituciones comunitarias podrían verse impulsadas a avanzar mediante mayorías cualificadas, en lugar de mantener el requisito de unanimidad ante circunstancias excepcionales como la actual.

De acuerdo con lo publicado, Lagarde explicó que el contexto de incertidumbre y tensión geopolítica que atraviesa actualmente la Unión Europea podría obligar a modificar los procedimientos habituales de toma de decisiones. Según manifestó, “la dinámica ha cambiado mucho. Y creo que cada vez más los líderes, la industria y los responsables políticos están en sintonía. Cuando te enfrentas a una amenaza común o a una situación difícil, eso te lleva a esta dinámica. Creo que tenemos que buscar todas las formas de transgredir y progresar”.

Además, Lagarde defendió el trabajo realizado por el Banco Central Europeo en materia de comunicación. Sostuvo que el nivel de comprensión necesario para entender el comunicado de fijación de tipos de interés del BCE es “considerablemente inferior” al que exigen los comunicados de la Reserva Federal de Estados Unidos. Según detalló el medio, la presidenta del BCE argumentó que este esfuerzo busca facilitar la comprensión pública de las medidas del organismo, dado que las expectativas de inflación están estrechamente ligadas a la percepción que tiene la población sobre el papel del BCE en la estabilidad de precios.

Durante la misma actividad en Davos, el ministro español de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, se refirió al impacto que tendría para la Unión Europea avanzar en una unión del mercado de capitales. Según informó el medio, Cuerpo lamentó que no culminar este proceso implica un coste de oportunidad para los países de la región. Como ejemplo, el ministro explicó que las empresas españolas realizaron en la última década más inversiones en Uruguay que en toda Europa del Este, pese a que si se considera el tamaño de los países, “solo Polonia es diez veces más grande que Uruguay”. Con este dato ilustró la magnitud de las oportunidades que se pueden perder por la falta de integración financiera en la zona.

El medio reportó que la exministra francesa de Economía planteó la necesidad de que las instituciones europeas exploren vías legales y políticas que permitan superar bloqueos internos para responder con agilidad a retos urgentes, como respaldar a Ucrania o implementar reformas estructurales. Lagarde consideró que la disposición a abandonar la regla de unanimidad en determinadas circunstancias representa un cambio significativo en la cultura política de la Unión Europea, que históricamente se ha basado en consensos totales para la adopción de grandes decisiones.

Por otro lado, según consignó el medio, Carlos Cuerpo detalló que la falta de una unión de mercados de capitales limita la capacidad de las empresas europeas para movilizar recursos a gran escala dentro del continente. El ministro defendió que dicha unión fortalecería la competitividad, la innovación y la resiliencia económica de la región, y reiteró la necesidad de un consenso político para concretar este modelo.

El ejemplo de la exención a Hungría, Eslovaquia y República Checa respecto a la contribución financiera para Ucrania evidenció, según Lagarde, cómo la emergencia de situaciones complejas está forzando a las instituciones comunitarias a buscar caminos alternativos para avanzar en sus compromisos. Según publicó el medio, la presidenta del BCE subrayó que los desafíos comunes requieren respuestas rápidas y adaptadas a las condiciones cambiantes.

Finalmente, durante la discusión quedaron de manifiesto tanto la preocupación sobre los mecanismos de decisión europea bajo presión como la relevancia de la comunicación institucional para gestionar las percepciones ciudadanas en materia económica. El medio reflejó que tanto Lagarde como Cuerpo enfatizaron la importancia de adaptar los enfoques tradicionales para afrontar nuevos escenarios geopolíticos y económicos.