Estrasburgo (Francia), 20 ene (EFE).- La alta representante de la Unión Europea (UE) para Asuntos Exteriores y de Seguridad, Kaja Kallas, aseguró este martes que las “amenazas diarias” de Donald Trump no llevarán a Dinamarca a entregar Groenlandia a Estados Unidos.
“Permítanme ser muy clara: las amenazas diarias no presionarán a Dinamarca para que entregue Groenlandia”, indicó Kallas ante los eurodiputados durante un debate en el pleno del Parlamento Europeo.
La política estonia aseguró, en cambio, que amenazas como las lanzadas por Washington de imponer más aranceles a los países que estén en contra de que Estados Unidos adquiera ese territorio dependiente de Dinamarca “corren el riesgo de empobrecer tanto a Europa como a Estados Unidos y socavar nuestra prosperidad compartida”.
“No tenemos ningún interés en buscar pelea, pero nos mantendremos firmes. Europa cuenta con una serie de herramientas para proteger sus intereses. El Ártico es una nueva frontera para la competencia geoestratégica”, comentó.
Kallas recordó que Estados Unidos, Dinamarca y Groenlandia han mantenido conversaciones directas, algo que “hacen los aliados responsables, hablan”.
“Pero el tono de estas conversaciones es importante y las amenazas realizadas fuera de ellas”, agregó.
Para la jefa de la diplomacia comunitaria, “si existen preocupaciones sobre la seguridad de Groenlandia, la OTAN está en condiciones de abordarlas”, y aludió al personal militar enviado durante la última semana por varios países europeos a la isla “para realizar una misión de evaluación”.
“Esta presencia tiene como objetivo mantener la seguridad, la previsibilidad y la estabilidad de la región. No supone una amenaza para nadie, ya que la defensa y la protección de Groenlandia es una preocupación común para Europa y toda la OTAN”, agregó.
Kallas enfatizó que “ningún país tiene derecho a apoderarse del territorio de otro, ni en Ucrania ni en Groenlandia ni en ningún otro lugar del mundo”.
Además, dejó claro que, “en este momento, no vemos ningún interés por parte de Rusia ni ninguna acción por su parte o por parte de China en relación con Groenlandia”.
“Nos enfrentamos a una situación en la que nuestro mayor aliado quiere quedarse con Groenlandia y ese es el idioma que no hablamos. Si se trata de una cuestión de seguridad, podemos abordarla. Si se trata de una cuestión de cooperación en materia de materias primas críticas, creo que todos juntos podemos resolverlo”, explicó Kallas.
Agregó que “depende de nosotros afrontar este reto que se nos presenta ahora mismo, con calma, determinación y de forma unida”, ante unas declaraciones de Trump que “crean una situación que no habíamos vivido antes.”
“Groenlandia pertenece a su pueblo. Ninguna amenaza ni arancel cambiará el hecho de que la soberanía no es negociable”, concluyó, a la vez que volvió a subrayar que la UE apoya “sin lugar a dudas a Groenlandia y al Reino de Dinamarca en la defensa de su integridad territorial y soberanía”.
Por su parte, diferentes eurodiputados de distintos grupos políticos insistieron en que las amenazas sobre Groenlandia suponen una “línea roja”.
El eurodiputado liberal danés Morten Løkkegaard declaró que “la UE es un súper poder si hablamos de mercado”, mientras que su compatriota de Los Verdes Villy Søvndal pidió al Congreso estadounidense que “hable alto y que podamos oírles para detener esta locura”.
Otros diputados hicieron símiles de niños para hablar de Trump. El socialista Nacho Sánchez Amor dijo que la UE va a “necesitar paciencia y un manual básico de psicología infantil”, mientras que el popular Niels Flemming Hansen afirmó que espera del líder de EE.UU. lo mismo que de sus hijos: que no tengan una pataleta y cojan algo que no es suyo. EFE