Líder ultra se erige en la cara de la derecha en Portugal con voto conservador fragmentado

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Lisboa, 19 ene (EFE).- El líder de ultraderecha André Ventura superó en la primera vuelta de las elecciones presidenciales de este domingo en Portugal al resto de la derecha, con candidatos con menor capacidad de persuasión, y en tres semanas tendrá que enfrentarse al ganador de la noche, el exministro socialista António José Seguro, que se benefició de la fragmentación del voto conservador.

Con el 99,82 % escrutado, ya que todavía faltan por contar los sufragios en seis consulados portugueses en el extranjero, Seguro triunfó con 1.754.895 votos (31,11 %), seguido de Ventura, con 1.326.644 (23,52 %).

Por detrás quedaron el eurodiputado liberal João Cotrim de Figueiredo, con más de 900.000 apoyos, y el almirante en la reserva Henrique Gouveia e Melo y el comentarista conservador Luís Marques Mendes -respaldado por los dos socios del Gobierno de centroderecha-, con más de 600.000 cada uno.

El analista André Santos Pereira, director asociado del laboratorio de pensamiento Political Intelligence, destacó a EFE que Ventura, presidente del partido Chega, logró en esta votación más del doble de sufragios que Marques Mendes.

"Si miramos las últimas elecciones legislativas, ese fenómeno ya se había verificado, cuando el partido Chega tuvo incluso más votos que los que André Ventura tuvo ahora, lo que resultó en que Chega sea hoy el principal partido de la oposición en Portugal y el segundo con mayor representación parlamentaria", reflexionó.

En comparación con unas legislativas, las presidenciales son "nominales", es decir, que se vota a una persona y no a un partido.

"Y es eso lo que ocurrió ayer y lo que ha sido el discurso del propio Ventura desde ese momento: André Ventura pasa a ser el rostro que lidera la derecha en Portugal y Chega lidera la oposición", apuntó.

Esto se produce en un momento en que el Gobierno está encabezado por una formación, el Partido Social Demócrata (PSD), del primer ministro Luís Montenegro, que es de centroderecha.

De hecho, el domingo, Montenegro, que compareció en calidad de líder del PSD para comentar los resultados, optó por no dar apoyo ni a Seguro ni a Ventura para una segunda vuelta por "una razón táctica", señaló el experto.

El primer ministro, que está lejos de la mayoría absoluta en el Parlamento, necesita tanto de Chega como del Partido Socialista para sacar adelante sus propuestas en la cámara.

Los resultados de la primera vuelta de las presidenciales también hablan de una fragmentación del voto conservador, que benefició a una figura de la izquierda moderada como es Seguro, y de la falta de liderazgo del aspirante del centroderecha, Luís Marques Mendes.

Seguro, que es ex secretario general del PS y fue miembro de los dos Gobiernos de António Guterres (1995-2002), tuvo un apoyo "significativamente" superior al que lograron los socialistas en las legislativas de mayo, que se hicieron con 1.442.194 votos (22,83 %), lo que significa que recibió votos del centro, que antes votaron por la alianza de Montenegro, dijo Santos Pereira.

A esto contribuyó que Marques Mendes no era un aspirante que agradara a todos los sectores del PSD.

"No fue capaz de agarrar la base electoral que aupó a Luís Montenegro (en las legislativas)", remarcó el experto, quien también cree que le perjudicó el tema suscitado en uno de los debates de campaña, donde uno de sus oponentes le cuestionó por sus "negocios" e "intereses" como abogado y la compatibilidad con el cargo de presidente.

Además, "el recorrido que Luís Marques Mendes ha hecho hasta este momento es muy parecido al de Marcelo Rebelo de Sousa -siguió Santos Pereira-. Ocupó un espacio de comentarista durante muchos años y ha sido comentador habitual de la vida política portuguesa y creo que algunas personas han dicho que no quieren otra vez un presidente comentarista en el Palácio de Belém".

Sea como fuere, la segunda vuelta se perfila como una carrera reñida, pese a la ventaja con la que terminó ayer Seguro, quien afirmó que quiere ser el presidente de todos los portugueses y el jefe de Estado de la democracia y la moderación, frente a un Ventura que se ha posicionado como el aspirante contra el socialismo. EFE