Embraer le compra a Safran el 50% que no controla de su 'joint venture' mexicana de interiores para aviones

El grupo brasileño amplía su presencia en el sector tras llegar a un entendimiento para asumir el control total de EZair, ubicada en Chihuahua, mientras aguarda la autorización regulatoria que permitirá finalizar la transferencia de la planta

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La planta ubicada en Chihuahua, México, cuenta con una plantilla de cerca de 1.100 trabajadores y, de concretarse la compra, pasará a operar bajo titularidad exclusiva de Embraer. El acuerdo suscrito por el fabricante aeronáutico brasileño con el grupo francés Safran para adquirir el 50% restante de EZAir, sociedad conjunta especializada en interiores para aviones, representa un paso más en la estrategia de expansión de Embraer en el sector. Safran confirmó esta operación a través de un comunicado, al que tuvo acceso la prensa internacional.

De acuerdo con el comunicado difundido por Safran, la transacción se encuentra a la espera de completar las autorizaciones regulatorias habituales, condición estándar en procesos de este tipo. Una vez obtenidas, Embraer asumirá el control total sobre EZAir, compañía que comenzó a operar en 2013 con una instalación industrial en la ciudad de Chihuahua. El comunicado oficial no detalló el importe asociado a la operación.

EZAir surgió como una alianza entre Embraer y Safran hace más de una década, enfocado en la producción de componentes interiores para aeronaves. A lo largo de este período, la planta se consolidó como importante proveedora en el ámbito aeroespacial, respaldada tanto por la experiencia tecnológica de Safran como por la apuesta industrial del grupo brasileño. El proceso de adquisición implica que Embraer ampliará su presencia directa en el segmento de interiores, una de las áreas clave del equipamiento aeronáutico.

Tal como reportó Safran, la planta de Chihuahua reúne un capital humano de alrededor de 1.100 empleados, quienes actualmente participan en las operaciones industriales de la compañía. La transferencia de propiedad no solo implica un cambio en el esquema de accionistas, sino también en la gestión y la integración estratégica de la instalación. Según consignó el grupo francés, la continuidad de la actividad está supeditada a la obten­ción de los permisos regulatorios.

La formalización de este acuerdo refuerza la tendencia de Embraer a consolidar su capacidad fabril en mercados internacionales, especialmente en el contexto latinoamericano. La adquisición de la totalidad de EZAir responde a su interés por fortalecer el control directo sobre la cadena de valor y optimizar procesos de integración vertical. Si bien Safran se retira de la gestión de la planta de interiores mexicana, el grupo francés mantiene otros intereses industriales y comerciales en el sector aeroespacial global, de acuerdo con el mismo comunicado.

En el anuncio hecho público, Safran señaló que la operación no modifica de inmediato las actividades cotidianas de los empleados de EZAir. Embraer, por su parte, aún debe cumplir con los trámites regulatorios antes de concretar de forma definitiva la transferencia de la unidad productiva. Una vez finalizado ese proceso, la sociedad conjunta dejará de existir jurídicamente y pasará a ser una subsidiaria controlada al cien por cien por el grupo brasileño.

La planta de EZAir en Chihuahua se ha especializado durante su trayectoria en la fabricación y diseño de partes interiores de aeronaves, un rubro que abarca asientos, paneles, y otros componentes relevantes para la industria. La integración total por parte de Embraer representa una apuesta para aumentar su competitividad y capacidad de respuesta ante las nuevas demandas del mercado, señaló Safran en su comunicado.

El alcance financiero del acuerdo no fue revelado por las partes. Safran y Embraer omitieron especificar detalles sobre el monto de la operación o posibles impactos económicos a corto plazo. Esta práctica responde a la política de confidencialidad que suele aplicarse en transacciones industriales de alcance internacional. Según el comunicado de Safran, la prioridad en esta etapa es garantizar una transición ordenada y ajustada a la normativa vigente.

Desde su fundación en 2013, EZAir participó activamente en la producción de soluciones para la aviación civil, suministrando tanto al propio Embraer como a otras empresas del sector. El cambio de propiedad anunciado no afectará los compromisos actuales ni los acuerdos existentes con clientes, precisó el documento emitido por Safran. Al finalizar el proceso, se prevé que Embraer fortalezca su modelo integrado de fabricación.

La transacción entre Embraer y Safran forma parte de la dinámica de reacomodamiento de sociedades industriales en el mercado aeronáutico global. Mientras Embraer aprovecha la oportunidad para incrementar su control sobre la unidad productiva en México, Safran redirige su enfoque empresarial sin desligarse de otros polos industriales estratégicos. Las fuentes institucionales consultadas por la prensa internacional reiteraron que las condiciones laborales del personal de la planta mexicana se mantendrán inalteradas en esta fase inicial.

El acuerdo anunciado transforma el mapa de control de EZAir y redefine el alcance de la cooperación entre los dos fabricantes. Safran subrayó en su comunicado que la operación responde a una revisión estratégica de sus filiales y participaciones conjuntas en distintos países. Embraer, en tanto, conservará la capacidad de gestionar de manera directa la evolución y futura expansión del complejo industrial ubicado en Chihuahua.