El Kremlin desvela que Trump invitó a Putin para que sea parte de la Junta de Paz para Gaza

Washington busca incluir a líderes globales en un nuevo órgano para supervisar la situación de la Franja, mientras Rusia evalúa el ofrecimiento tras confirmación oficial de Moscú sobre el acercamiento diplomático y el posible rol de Putin

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La participación de Rusia en la Junta de Paz para la Franja de Gaza se encuentra en proceso de evaluación tras la recepción de una invitación oficial por parte de Estados Unidos, dirigida al presidente Vladimir Putin, según informó la agencia TASS. El portavoz presidencial ruso, Dimitri Peskov, informó que Moscú explora todos los aspectos de la propuesta realizada por Washington, a la vez que espera realizar contactos directos con el gobierno de Estados Unidos para precisar los detalles de la iniciativa y el papel que tendría Putin dentro del órgano.

De acuerdo con la agencia TASS, la invitación estadounidense responde a la formación de un nuevo órgano internacional impulsado por el presidente Donald Trump, cuyo propósito es servir como entidad supervisora de la situación en la Franja de Gaza. Esta Junta de Paz estaría encabezada por Trump, quien también desempeñaría el papel de coordinador, y acogería a jefes de Estado de diferentes naciones para intervenir en la crisis de Gaza. El Kremlin ha señalado que, por el momento, no existe una decisión definitiva respecto a la posible aceptación de Putin para formar parte de esta estructura.

El medio TASS detalló que la iniciativa estadounidense avanza en medio de un complejo panorama de política exterior debido a las sanciones impuestas a Rusia tras la invasión de Ucrania, y mientras continúan las negociaciones para lograr el cese del conflicto en ese país. Estados Unidos, además de impulsar el rol de Rusia en la Junta de Paz para Gaza, se mantiene como mediador en las conversaciones sobre Ucrania. Washington también ha comunicado que la creación de la Junta de Paz surge tras un acuerdo entre Israel y Hamás pactado en octubre. Este acuerdo priorizaba el establecimiento de un alto el fuego, en el marco de la primera fase de la propuesta anunciada por Trump. La semana pasada, el presidente estadounidense comunicó el inicio de la segunda fase del plan, aunque no brindó mayores precisiones sobre los pasos a seguir.

TASS comunicó que entre los primeros designados a integrar la Junta de Paz figuran el ex primer ministro británico Tony Blair, el secretario de Estado Marco Rubio, el enviado especial de la presidencia Steve Witkoff, Jared Kushner —yerno de Trump— y Robert Gabriel, asesor adjunto de Seguridad Nacional. También fueron anunciados como miembros el empresario estadounidense Marc Rowan, en su calidad de consejero delegado de Apollo Global Management, y Ajay Banga, empresario de origen indio-estadounidense.

El presidente Trump expandió el alcance de la Junta al proponer la incorporación de diversos líderes globales. Entre los mandatarios invitados se encuentran Recep Tayyip Erdogan, presidente de Turquía; Abdelfatá al Sisi, presidente de Egipto; Javier Milei, presidente de Argentina; Mark Carney, primer ministro de Canadá, y Santiago Peña, presidente de Paraguay. A este grupo se sumaron posteriormente el rey Abdalá II de Jordania, el presidente de Hungría Viktor Orbán y Giorgia Meloni, primera ministra de Italia, según la información consignada por TASS y otras fuentes diplomáticas citadas por la agencia.

La Junta de Paz propuesta actuaría como organismo supervisor abocado inicialmente a la situación en la Franja de Gaza, región escenario de una intensa ofensiva israelí tras los ataques registrados el 7 de octubre de 2023. El plan contempla que, una vez en funcionamiento, el órgano podría atender otros conflictos de alcance mundial, agregaron las fuentes consultadas por TASS.

La invitación extendida a Putin cobra relevancia debido al actual contexto de tensión internacional y a las sanciones occidentales que enfrenta Rusia. A pesar de ello, el gobierno estadounidense consideró fundamental incluir a Moscú en la instancia multilateral orientada a la resolución del conflicto en Gaza. Los portavoces del Kremlin han insistido en que la invitación llegó por canales diplomáticos y que la respuesta oficial dependerá de la evolución de los contactos bilaterales con Washington, los cuales buscarán clarificar tanto la extensión de la participación rusa como los alcances operativos de la Junta.

Según las declaraciones ofrecidas por el portavoz Dimitri Peskov, la parte rusa exige comprender en profundidad las funciones que le serían adjudicadas al jefe del Kremlin y las condiciones establecidas para su integración real en el proceso. El proceso de revisión y diálogo con Estados Unidos se presenta como un paso previo antes de emitir una postura concreta respecto a la aceptación o el rechazo de la invitación. Mientras tanto, Washington prosigue la nómina de convocados e intenta consolidar la estructura multinacional de la Junta.

El contexto regional se mantiene inestable tras la última escalada en Gaza y los equilibrios diplomáticos resultan fundamentales en la conformación del futuro de la zona. Tal como detalló el medio TASS en su última actualización, la propuesta de Trump implicaría la coordinación de líderes con perspectivas diversas para abordar un proceso de supervisión internacional en un punto crítico de Oriente Medio. La invitación a Putin, aun cuando no ha conducido a una aceptación inmediata, evidencia el interés de la administración estadounidense por involucrar a las principales potencias mundiales, independientemente de las disputas y sanciones vigentes, en la búsqueda de fórmulas multilaterales para la pacificación de la Franja de Gaza y, en una etapa siguiente, el abordaje de otros conflictos internacionales.