Francia acusa a Irán de desatar la oleada de represión "más violenta de su historia moderna"

Las protestas recientes en Teherán dejan más de mil ochocientos fallecidos y miles de detenidos mientras el Gobierno francés denuncia un intento deliberado por ocultar lo que ocurre, en medio de restricciones informativas y escenas de violencia extrema

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El corte de Internet impuesto en Irán ha limitado la circulación de información sobre las protestas que en las últimas semanas han provocado miles de muertes y arrestos masivos, según organizaciones de derechos humanos. A pesar de los esfuerzos de las autoridades iraníes por restringir el flujo de imágenes y testimonios, algunas pruebas han dejado ver escenas donde personas manifestantes son abatidas a tiros, cuerpos trasladados en bolsas y centros de atención médica trabajando al límite de su capacidad. En este contexto de violencia y censura, las autoridades francesas han manifestado su preocupación y rechazo a lo que consideran una embestida represiva de magnitud sin precedentes.

De acuerdo con el medio francés RTL, el ministro de Exteriores de Francia, Jean-Noel Barrot, calificó la respuesta de las fuerzas de seguridad iraníes como “la represión más violenta en la historia moderna de Irán”. Barrot enfatizó durante una entrevista que el desconocimiento sobre la situación exacta obedece a las restricciones impuestas al acceso a la red, las cuales buscan “ocultar la extensión del horror”. Añadió que en la reducida cantidad de material que logró transmitirse desde el país, se observa a manifestantes heridos de bala, numerosas víctimas fatales y hospitales en situación crítica.

En palabras de Barrot, “vemos a familias enlutadas y escuchamos llamamientos de ayuda a los que no podemos permanecer insensibles”. El responsable diplomático francés reclamó el cese inmediato de la represión e insistió en la necesidad de respetar el derecho del pueblo iraní a decidir sobre su futuro sin injerencias externas, según recogió la cadena francesa RTL.

Las manifestaciones en Irán estallaron tras el agravamiento de la crisis económica y la caída de los niveles de vida, según lo detalló RTL. Miles de personas salieron a las calles en Teherán y otras ciudades del país, en medio de un clima de descontento generalizado. Las fuerzas de seguridad respondieron con detenciones masivas y uso de la fuerza, lo que incrementó la tensión en el país y generó el rechazo de varios gobiernos europeos.

Según datos proporcionados por la organización Human Rights Activists (HRA), han fallecido al menos 1.850 personas, entre quienes se cuentan nueve menores, a raíz de la represión ejercida contra los manifestantes. HRA informó también que el número de personas detenidas supera las 16.700. El portal indica que otras organizaciones especializadas reportan cifras distintas: Iran Human Rights (IHR) situó el total de muertes en 734, mientras que HRANA, con sede en Estados Unidos, documentó más de 2.400 víctimas mortales.

Las autoridades iraníes han atribuido la responsabilidad de las protestas y los episodios violentos a injerencias externas, responsabilizando a gobiernos como Estados Unidos e Israel de incitar las movilizaciones. El lunes, el ministro de Exteriores iraní, Abbas Araqchi, afirmó que las protestas se tornaron violentas para justificar una presunta intervención militar estadounidense. Según consignó RTL, Araqchi aseguró que las fuerzas estatales mantienen la situación bajo control, pero reiteró que su país no busca entrar en conflicto armado, aunque se mantiene preparado para enfrentarlo de ser necesario.

Araqchi recalcó también, según citado en RTL, la disposición de Irán a entablar “negociaciones justas” con Estados Unidos, en respuesta a amenazas expresadas por el expresidente estadounidense Donald Trump respecto a una posible acción militar sobre territorio iraní.

Mientras crece la tensión entre Irán y potencias occidentales, el acceso restringido a información y la falta de transparencia sobre la magnitud de los sucesos han convertido a los reportes de ONG y medios internacionales en las principales fuentes de datos sobre los acontecimientos recientes, reportó RTL. Las distintas cifras disponibles sobre muertos y detenidos evidencian la magnitud de los operativos desplegados y los desafíos para verificar de manera independiente el saldo real de la represión.

La reacción del gobierno francés fue destacada por el llamado de Barrot a no intervenir en la política interna iraní más allá de exigir el respeto a los derechos humanos y la integridad de los manifestantes. En sus declaraciones a RTL, el canciller francés reiteró la importancia de dejar que sean los propios iraníes quienes determinen el rumbo político del país, subrayando que “los propios iraníes son dueños de su futuro, y eso es lo que las autoridades del país deben entender”.

Este panorama de represión, acusaciones cruzadas y denuncias internacionales, con restricciones severas a la información y escenas de violencia difundidas a cuentagotas, prolonga un periodo de incertidumbre en Irán mientras la comunidad internacional observa la evolución de los acontecimientos. Según lo detalló RTL, la combinación de protestas masivas, represión estatal y alegaciones de manipulación foránea mantiene a la sociedad iraní y a sus interlocutores externos en constante alerta respecto al futuro del país.